Hani mientras está en su trabajo no puede evitar preocuparse por sus hijos, trata de confiar en James pero simplemente piensa que fue una mala idea dejarlo salir con sus pequeños, en especial porque este no conoce absolutamente nada de ellos y el ejemplo perfecto de eso es el accidente del hospital. Las ganas que tiene de llamar a su hijo mayor solo para saber como se encuentran, si necesitan algo o si ya quieren volver a casa, ese tipo de cosas no dejan que se concentre. —¿Por qué no llamas a Hunter? —Le pregunta Thomas quien se encuentra completamente sudado por estar entrenando en el Ring de Boxeo. —Estás muy distraída, y digamos que me inspiró más cuando me estás mirando, ¿Puedo comer pizza? —Puedes comer, tienes que ganar dos kilos. ¿Crees que esten bien? —Thomas le recibe el pedazo

