Hoy es un día hermoso. Aun que siendo sincera me siento rara, debe ser el DIU, pasaron ya casi tres semanas de seguro que es porque me va a venir y es todo un proceso. Quiero creer eso.
Como los lunes no trabajo me dedico hacer lo que me gusta. Salgo un rato a la costanera que me encanta sentir el viento en mi cara y ver a la gente caminar, me relaja y veo movimiento, vida al rededor.
Se escucha a los niños gritar mientras juegan y a las madres que gritan porque sus hijos hicieron macanas, que son típico de su edad. Ensuciarse, golpearse y hacer berrinches.
Ver eso me hizo llorar y no sé porque, siento unas ganas de llorar. Me estaré volviendo loca.
Creo que es porque no pude tener a mi mamá por mucho tiempo.
Éramos tan felices.
Inicio de flash back
-Erica arriba mi amor se nos va hacer tarde para el picnic-mamá me lo dice apurada y tirándome la ropa, que le dije que me iba poner, en la cama.
-Si mamá ya voy- entre dormida le hablo y empiezo a levantarme.
-¡Dale Erica o te dejamos!- me grita nuevamente desde la cocina.
No me gusta cuando me amenaza. Me apresuro a ir al baño y luego bajo.
Estaban ya esperándome en el auto mi mamá, papá, Laura y mi hermano José. Entro y papá empieza a quejarse.
-Tanto que querían el picnic y les cuesta levantarse. Yo a su edad era pura energía- dice papá poniendo su típica cara de orgullo cuando recuerda su juventud.
-Si ahora no dormís siesta no llegas a la cena- se burla mi hermano.
Recibe un golpe de juego en la cabeza que papá le da y se ríe.
-Más respeto con tu padre guachito- sonríen.
-Bueno niños dejen de tontear y vámonos, si llegamos tarde no conseguiremos lugares- mamá ya enojándose.
Arranca el auto y nos vamos.
Llegamos a la costanera y nos pusimos bajo un árbol grande que daba una buena sombra, es el mejor lugar de todos. A mamá siempre le gustó pero nos ganaban este hermoso lugar.
Sacó la manta, preparó la comida y para beber. Y para darle un toque más lindo puso un jarrón, chiquito con una flor, una rosa su favorito.
Jugamos a la pelota y a las escondidas. Mis padres se lucieron como siempre con nosotros. Siempre se encargaban de que estemos felices, de que estén el mayor tiempo posible con nosotros.
Estamos tan unidos que cuando queremos algo siempre coincidimos.
-¡El picnic está muy bueno mami!- le grite desde el otro lado de la costanera.
Al ver la cara de felicidad de mi madre me llenó el alma, quien diría que una nena de tan solo once años puede sentirse así tan plena.
Pero todo se derrumbo cuando escuche a mi papá gritar ayuda porque mamá se desvaneció y no despertaba.
Llamaron rápidamente a una ambulancia y la ingresaron de urgencias.
Cuando pudieron estabilizarla nos habían dicho que era el corazón. Estaba muy débil y que necesitaría con urgencias un trasplante, pero los mismos médicos dijeron que era algo imposible porque lo necesitaba ya.
Mi mundo en ese momento se desmoronó. Mi mamá que es la más buena del mundo está a punto de dejarme, a papá, mi hermano y hermana.
Pasaron ya tres días que mi mamá luchaba por su vida y no se conseguía un corazón. Papá desesperado fue hasta una mafia que traficaban órganos de forma ilegal. Pero mi mamá lo detuvo, sabía que no teníamos la plata y si compraba y no podía mi papá pagarlo correríamos peligro, los cinco.
Mi mamá hermosa, que solo tenía amor para dar, al quinto día su cuerpo no aguanto más y se fue de nuestro mundo. Se fue dejando sin madre a tres niños, con nueve años, me quede sin la mujer maravillosa que era mi mamá. El dia de su velorio y entierro llovía, había muchos amigos de mi mamá. Mi papá lloraba sobre el cajón y al enterrarla sobre su tumba. Mi hermano, mi hermana y yo llorábamos, pero le habíamos prometido a mamá que siempre la íbamos a recordar con una sonrisa.
Fin del flash back
Me levanto y siento un mareo fuerte. Luego todo oscuro.
Al despertar estoy en una clínica. Me quiero levantar pero el mareo amenaza con llegar, me quedo quieta y entra una enfermera.
-Linda si estas mareada es normal, pero ten cuidado no te vayas a caer y pegar fuerte- la enfermera que sonríe con tanta dulzura y a la misma vez como forzado.
-Bueno si. Pero el mareo ¿qué me paso? Estaba en la costanera- me siento confundida.
-Es normal, estas embarazada.- me responde con tranquilidad.
Siento que le tiempo en este instante se detiene y en mi cabeza re suena “estas embarazada”.
-¡QUE! No puede ser! Si yo tengo puesto el DIU y además hace casi un mes no tuve relaciones sexuales- si el mareo era fuerte ahora me quedo en coma. ¿Cómo puede ser?
-Entonces si me decís la verdad los únicos que te pueden dar una explicación es en donde te pusieron el anticonceptivo. ¿A dónde fuiste?- su cara es de sorpresa y curiosidad.
-A la clínica Santa Rosa- ya le hablo en forma automática, no entiendo que pasó, lo único distinto que hice fue ir a esa clínica.
-Corazón esa clínica es muy buena no entiendo que habrá pasado- diciéndome muy segura.
-Bueno, ¿Me puedo ir? ¿Ya me dan el alta no?- tengo que ir hasta esa clínica, no me puedo quedar de brazos cruzados.
-El médico ve tus resultados de sangre y te hacen una ecografía y si está todo bien tanto vos como el bebé se pueden ir.
-¿Cómo? ¿Lo voy a ver?- casi que salen mis lagrimas y no es de tristeza o de miedo sino de emoción.
-Si así es. Si no quieres que te muestren la pantalla le podes decir al ecógrafo y lo va a respetar. Te lo digo porque no sabes que paso.- su expresión es seria.
-Si gracias, pero si lo quiero ver- le digo con gran sinceridad y con los sentimientos encontrados.
****************
Pasan unas horas que aproveche para dormir.
Entra un doctor con el ecografo.
-Buenas tardes señorita Erica, el es mi amigo Victor encargado de utilizar la hermosa maquina que deja ver todo el interior del cuerpo en blanco y n***o obvio- quiere bromear.
Cuando lo veo me parece conocido pero tiene puesto una mascarilla y un gorro, parece que salió de cirugía y se olvido de sacarse o no se me parece raro. Pero sus ojos eran tan intensos la verdad que me hacía sentir como mariposas en el estomago o puede ser el bebé.
- ¡El bebé!- hable en voz alta y no me había dado cuenta.
-Si ahora vamos a ver a tu bebe.- me mira el doctor súper emocionado.
-Bien si ya quiero verlo, aunque no sabía que estaba embarazada... en teoría tengo el DIU puesto- no se porque le comenté pero me salió solo como si lo conociera hace tiempo.
-Ah... entonces no habrá funcionado. Pasa que a veces el cuerpo lo rechaza por ahí se desacomoda o el mismo cuerpo se encarga de expulsarlo.
-Doctor no tuve relaciones sexuales. No puede ser que sea una virgen inmaculada.- no sé porque le hable así pero como dije me sentí en confianza y no quiero que piensen que me considero una virgen inmaculada.
-Bueno Erica eso si es mucha información pero lo aprecio- se nota que estaba sonriendo tanto que me parecía mucho más raro.
El ecografo terminó de conectar todo y me puso el gel en la panza.
Me moví porque estaba frio. Empezó a mover el aparato sobre mi abdomen y en la pantalla se empezó a ver algo.
-¡Aquí está tu bebé y su corazón late muy bien, es un tren!- dice el muchacho tan emocionado como el doctor.
Pero yo embobada a punto de llorar mirando a mi hijo que era chiquito pero el amor a primera vista fue de inmediato.
-¡Es mi hijo!- no podía contener la emoción y casi grito. Pero mi emoción termino cuando el doctor me abrazó.- ¿Qué haces? Está bien que seas doctor y que te emociones por mí, aunque no entienda, no nos conocemos, pero para que me abraces ya es otro nivel- pase de felicidad extrema a enojo en un segundo, es normal en mi pero creo que ahora las hormonas tampoco ayudan a calmarme rápido.
-Si lo siento tienes razón- lo dijo avergonzado pero su sonrisa seguía intacta y sus ojos fijos en la pantalla.
-Bueno denme la foto y los estudios que me voy, me das el alta, ya que está todo bien tanto mi hijo y yo. Tengo que ir a esa clínica y que me dé explicaciones- ya mi momento feliz se fue en un segundo, más allá que este feliz por mi hijo que gracias a Dios si lo puedo mantener, tengo que saber que paso y quien es el padre.
-Pero no te podes ir todavía faltan algunos estudios mas- lo dice con una cara de desesperación.
-Si la enfermera me dijo que solo era el estudio de sangre y la ecografía- me parece que está mintiendo pero no puedo entender el porqué.
-Si tienes razón... pero yo...
No lo deje terminar- Basta doctor, no entiendo porque su comportamiento pero realmente me tengo que ir para obtener respuestas, no me gusta que me digan lo que tengo que hacer así que hace su trabajo tranquilo que yo me voy- cansada que me den vuelta agarro mis cosas y salgo de la habitación.
Voy caminando hasta la clínica como una loca que la lleva el viento.
Al llegar me invade una sensación rara como que si algo iba a pasar, las ignoro para obtener respuestas lo antes posible.
-Hola señorita ¿Con quién tiene turno?
- ¡Ah bueno! ¡Ahora me atiende de mil maravillas que cuando llegue la primera vez me atendió re mal y de seguro usted es la culpable de todo!- no puedo contener mi enojo.
-Señorita no entiendo de lo que me habla. Llamo al doctor o doctora que la atendió- me lo dice la mujer sorprendida y asustada.- sus nervios están a flor de piel.
-Si llámela porque acá hay un tema muy importante y delicado para hablar y usted tiene que estar en esa reunión- con ganas de saltarle a la yugular, las hormonas me están haciendo subir la bronca, siempre me calmo para no matar a nadie pero ahora no puedo.
Por los gritos que se escuchaban hasta la esquina salió la doctora que me atendió. Y por su cara sabe porque estoy haciendo todo este lío.
-Señorita Erica Tolder con sinceridad lamento mucho lo que está pasando pero todo tiene una explicación-me habla al borde del colapso nervioso.
-Así que usted se dio cuenta y no me dijo nada, ni siquiera llamó para advertirme- ahora sí que mato a alguien y ese puesto lo tiene esta imbécil.
-Lo siento, realmente tenía la esperanza que no sucediera pero parece que el destino hizo su jugada- habla convencida.
-Que destino ni nada, esto es negligencia médica, no puede ser que yo pague para colocarme un maldito DIU y me hacen una inseminación. Destino es que me pongas el anticonceptivo, mi cuerpo lo rechace, tenga sexo y quede embarazada ahí te creo que me digas que hasta fue Dios que me lo mando. ¿Usted se da cuenta de lo que me dice? ¿Y si no lo quiero? ¿Si no lo puedo mantener? Y otra cosa y no menos importante ¿El padre? ¿Sabe que su gran deseo se hizo realidad pero con una chica que nunca eligió esto?
Ya que me lo ocultaron a mi me imagino que al padre también ¿no?- espero que su respuesta no sea estúpida.
-El padre...- le tiembla todo el cuerpo.
-El padre ¿Qué?- le hablo con un poco mas de calma.
-Si sabe de la equivocación. Y él nos dijo que esperemos y si quedabas embarazada iba a negociar con vos.- me lo dijo casi en susurro
Yo no podía creer lo que estaba escuchando. Antes de responder pienso en la secretaria que no dijo nada.
La miro- Y vos ¿No vas a decir nada? Ya que sos tan cómplice como el donador y la doctora.- escupía fuego, no puedo creer que ese hombre quiera comprar a mí, ahora, bebé.
-Lo siento tanto yo ese día estaba tan molesta con mis hijos que no me había dado cuenta que tome la planilla equivocada, sé que no es excusa pero es la verdad.- sus palabras salían de forma atropellada y sus lagrimas re aparecen.
-Yo también tengo problemas, pero si sabe que acá se realizan ciertas prácticas, como por ejemplo fertilización in vitro, tiene que estar más atenta porque no todas son como yo que soporta, averigua y después actúa.-ya ni la quiero ver o la mato.
La mujer solo baja la cabeza y asiente.
Le exijo a la doctora, quiero saber quién es el padre de mi hijo, acepta y lo llama por teléfono.
Me siento tan cansada y el mareo de vuelta quiere hacer presencia.
Empiezo a ver oscuro y me desmayo.
Me despierto y estoy acostada en la camilla en el consultorio de la doctora. Me siento y maldigo que en este momento me desmayé cuando quiero pedirle los datos al "padre" y denunciarlo.
-Hola ¿Como estas? ¿Te sentís mejor?- una voz conocida que es parecida al Doctor de hoy a la tarde.
Cuando miro la puerta y enfoco no lo reconozco. Hasta que veo esos ojos y me dio esa sensación de mariposas y no entiendo nada.
-¿En dónde estoy? ¿Sigo en la clínica Santa Rosa o en la clínica general? Doctor tanto dormí...- estoy más confundida que nunca.
-No Erica... no sé cómo decirte...- habla nervioso que apenas se le entiende- Es que yo... soy el papá de tu bebé y quiero proponerte un negocio.
-No puede ser... es una broma ¿Cierto?- ahora mismo lo único que quiero es dormirme y no despertarme más.