POV JAY
La luz de la mañana comenzó a pegar en mi rostro, aun adormecido voy tocando mi cama, ya que la sentía algo vacía, poco a poco voy abriendo los ojos, la luz pega fuerte en ellos, comencé a llamar a Addy, pero noto que estoy solo en la habitación. Torpemente busco el reloj y me doy cuenta que son las 06:00 a.m. me levanté de la cama rápidamente y caminé hacia el baño, con la esperanza de que estuviera allí - ¿Addy? ¿Estás ahí? – No obtengo ninguna respuesta. Sin pensarlo dos veces entro al baño, y noto que está vacío - ¡Maldita sea, Addy! Te fuiste.
Camino hacia la cama y me tiro en ella, recordé la noche anterior, como la tuve entre mis brazos, como se entregó a mi sin pensarlo, muchas veces lo soñé y ayer lo pude hacer realidad, pero hoy cuando despierto simplemente ella ya no está ¿Soy un juego para ella? ¿Piensa que simplemente puede venir acostarse conmigo y luego desaparecer? Si supiera cuantos años soñé con este momento, cuantas veces me la imaginé desnuda en mi cama, cuantas veces la hice mía y cuando despertaba solo había soledad y unas sábanas mojadas - ¡Maldita sea! ¿Qué está haciendo está mujer conmigo? – Esto no fue lo que imaginé cuando la encontrara.
Ya estábamos culminando el ultimo evento de la agencia, dentro de poco ella se iría de la compañía, no puedo perderla una vez más, me rehúso hacerlo, quiero tenerla para mí, quiero que siempre este a mi lado, quiero hacerla feliz ¿Es difícil que ella entienda eso? Bufe un poco y me levanté, tenía que alistarme, hoy tendríamos el día libre, así que, la invitaría a ella y a Camell a conocer la ciudad, queria que pasáramos tiempo, realmente no sé si aceptaría la invitación, ya que sus miedos se lo impedirían, sé que le da pavor que la vean junto a mí, así que, tendría que inventarme una buena excusa para que acepte.
Tengo ser sincero lo que menos me importa es que se creen rumores sobre mí, en este medio le inventan rumores a uno por todo, ya estoy acostumbrado, si no fuera porque ella, que no quiere, yo mismo le gritaría al mundo entero que esa mujer me gusta y me tiene loco por ella.
Sé que debo aceptar su punto de vista, no quiero ser egoísta y solo pensar en mis sentimientos, pero no me puede pedir que me dé por vencido, cuando aún ni siquiera he comenzado a luchar por ella… no me pienso dar por vencido, voy a conseguir esa oportunidad que tanto anhelo, voy a demostrarle que esto no es solo un gusto pasajero, es amor de verdad. sé que en algún momento le podre decir que soy aquel chico que hace 10 rescato de la muerte, que, así como se lo prometí no me di por vencido, que luché con todas mis fuerzas y que me convertí en esto que soy hoy, uno de los hombres más ricos del país, quiero decirle que no le fallé, y que, aunque ella no me recuerde, yo siempre la llevé en mi corazón.
En aquella época, hace unos diez años, cuando me encontraba en aquel puente, apunto de quitarme la vida, porque me enteré que mis padres no eras mis padres biológicos, que era adoptado, cuando me logré entender que por eso me maltrataban, entendí en aquel tiempo porque eran esas constantes palizas que me daba mi padre, quise morir, pero luego llegó ella, se acercó a mí con una gran sonrisa, me dio una sueva caricia y me dijo que tenía que vivir, que podía demostrarle al mundo que podía seguir, aún recuerdo sus palabras ¨Debes vivir, solo es un mal día, pero sé que puedes hacerlo, tienes el alma de un luchador¨ aun cuando no me conocía, dijo todo eso y se quedó conmigo hasta que me pude calmar, mi cuerpo estaba lleno de golpes, mi padre me había golpeado hasta que se cansó como siempre, me dijo lo inútil que había sido adoptarme, ese día fue como si se quitara un enorme peso de encima, ya no tenía que seguir escondiendo que no era su hijo. Ella cuidó de mis heridas, las sanó con amor y eso nunca lo pude olvidar, por eso cuando conseguí todo este imperio no me cansé de buscarla.
No puedo quitarme de la cabeza esta noche, como se entregó a mí, como por unas horas dejo ir todos sus miedos y le dio rienda suelta a sus sentimientos por mí, como se dejó llevar por lo que sentía, como en cada beso me hizo saber cuánto le gusto y que no soy el único que está sintiendo cosas, si no, que ella también las sientes, cada besos era la gloria para mí, sentir su cuerpo junto al mío, sus manos acariciándome, sus labios besándome, su cuerpo rosando el mío ¡Estoy loco por esa mujer! eso es un hecho.
Tengo que pensar muy bien las cosas, tengo que calmar mis impulsos cuando la vea, porque sé que voy a querer comérmela a besos en ese mismo instante. Di un suspiro, negué con la cabeza, necesitaba sacar esos pensamientos de mi cabeza, era hora de tomar una ducha, alistarme y bajar a desayunar. Una sonrisa se me dibujó en los labios, muero por ver cómo se va a comportar cuando me vea, ¡Maldita sea! Tengo que encontrar la manera de hacerle ver que es un error pensar que no es buena para mí, quiero que sepa que alejándose de mí no me hará feliz.
Me metí a la ducha y dejé que el agua caliente callera sobre mi cuerpo, recordando cada beso y cada caricia de ella, fui bajando lentamente mi mano hasta llegar a mi m*****o, por alguna razón recordar esos momentos hizo que se pusiera erecto, comencé a masajearlo, de arriba bajo, mientras recorría el cuerpo de Addy en mi mente, jadeos salían de mi boca, deseaba tanto que fuera ella la que estuviera haciendo esto y no mi mano, un gruñido salió de mi boca y un líquido blanco y caliente se esparció por mi mano - ¡Dios, debo calmarme! – Pensé, con una sonrisa.
POV ADDY
Me desperté con la cabeza más revuelta de lo que ya la traía miro a un lado y Camell sigue dormida muy profundamente, me levanto de la cama para tomar un baño colocarme algo cómodo ya casi se acaba el evento de la agencia y hoy tenemos un día de descanso. Estaba pensando en decirle a Fernando, Ema, Lucca y Jay que salgamos a dar un paseo, queria conocer más la ciudad donde nos encontrábamos y me aburría salir sola.
Tomé una larga ducha, me puse ropa cómoda, un jean, una camisa y unas zapatillas deportivas, amaba vestirme así. Cuando salgo del baño Camell ya está despierta, aún tiene cara de tener sueño tiene el cabello suelto realmente parece un leoncito demasiado tierno, le digo que se vaya a duchar para alcanzar a desayunar con los muchachos y así poderles decir de la salida.
Me hace caso y se levanta de la cama aun dormida, mientras ella entra al baño tocan la puerta - ¿Quién es? – Pregunto.
-Addy ¿Puedo pasar? - Otra vez esa voz, no, por favor, ahora no. Pensé que todo había quedado claro ayer - ¿Addy?
Lo pensé por unos segundos, recuerdo que le dije que nada cambiaria, que seguiríamos siendo amigos, no podía seguir comportándome como una niña inmadura – Si, puedes seguir – Le dije, con los nervios de puntas.
- ¿Cómo amaneciste? – Entró con una sonrisa que iluminaba toda la habitación. Se acercó a mí y me dio un corto beso en los labios. Yo me quedé paralizada, Jay solo me miró con una sonrisa pícara en los labios y me guiñó un ojo.
Aclaré la garganta – No hagas eso ¡Por favor! – Comencé a caminar por la habitación – Camell está en el baño y además alguien podría vernos y no quiero… - Me interrumpió en ese momento.
-Lo sé, nos podemos meter en problemas – Bufo.
Tomé un poco de aire e intenté calmarme - ¡Lo siento! Solo que pensé que ayer las cosas habían quedado claras – Iba a seguir hablando, pero él volvió a interrumpirme.
Se acercó a mí me tomó por los hombros – Y yo pensé que tu habías entendido, lo que yo tambien dije – Me hizo mirarlo a los ojos – No me pienso dar por vencido, voy hacer todo lo que esté a mi alcance para que tengas algo conmigo.
Cuando le iba a responder Camell salió del baño, tenía puesto un conjunto deportivo, nos quedó mirando a ambos - ¿De que hablan? ¿Pasa algo? – Yo me solté del agarre de Jay.
-No cariño – Le dije rápidamente – Jay nos vino a buscar, para ir a desayunar – Miré a Jay con ojos suplicantes, él simplemente dio un suspiro y asintió.
Jay sonrió y se acercó a Camell – Vamos, los demás nos están esperando y me ofrecí para venir a buscarlas, tenemos el día libre hoy… – Mi corazón estaba acelerado.
-Vamos no queremos hacerlos esperar – Le dije, indicándoles que era hora de salir de la habitación. Cuando pasé por el lado de Jay, él sutilmente acaricio mi mano, ese delicado rose hizo que mi cuerpo se estremeciera. Una sonrisa juguetona salió de sus labios, yo simplemente temblaba