… Voy escuchando música en mi reproductor cuando siento un fuerte movimiento debajo del auto y empiezo a perder el equilibrio. Un ruido ensordecedor me pone en sobre alerta y a como puedo logro frenar antes de estrellarme contra un árbol. Por suerte mis bebés no sufren ningún golpe puesto que la bolsa de aire ha hecho su trabajo pese a no haber sufrido ningún impacto. Aturdida me bajo del auto, esperando que aquello no sea tan grave como para necesitar de una grúa, pero con la mala suerte de la que sufro, me he quedado a media carretera con dos llantas pinchadas y sin nada de dinero como para pedir un taxi, ya que lo dejé en mi billetera y la billetera quedó en la mesa del restaurante, olvidada en la huida que hice para que Myriam no me alcanzara. Mis bebés se mueven inquietos, cre

