— Has bailado de maravilla— Doy media vuelta y golpeo su pecho a lo que Justin ríe. — Idiota, imbécil, inepto— Bufo mientras sigo golpeando su pecho. — Ya, tranquila castaña. — ¡Tuve que pelear con esas personas para poder salir! Y que conste que bailé porque esa estúpida me estaba provocando. Rueda sus ojos. — Ya. ¿Te has divertido?— Alza una ceja posando su mano en mi cintura. — Sí. — Entonces fue buena idea traerte para que dejes de ser una magdalena. Justin me mira y luego enfoca su mirada detrás. Frunzo mi ceño y me doy la vuelta para ver qué llamó su atención pero, al ver que no hay nada vuelvo a mirarlo para ver como una sonrisa adorna su cara. ¿Qué pasó? — ¡Se me acaba de ocurrir una grandiosa idea!— Exclama aplaudiendo. […] — Pero este vestido me aprieta—

