Isaac De pronto todo se nubla para mí, finalmente la ira y los celos han tomado dominio de mi cordura. Doy un par de pasos rápidos tomando a mi sobrino del cuello estrellando su cuerpo contra un árbol, un quejido escapa de sus labios a causa del brusco impacto, hábilmente posiciono mis manos alrededor de su cuello comenzando a presionar con fuerza desmedida. Forcejea, lanza algunas patadas que por cierto erra en su mayoría debido a su deplorable estado de ebriedad. Una macabra sonrisa aflora en mi rostro al ver como sus ojos van perdiendo brillo y poco a poco deja de luchar rindiéndose a su suerte. —¡Isaac! —El ensordecedor grito de mi hermana logra traer de regreso mi cordura, con ella de vuelta entro en razón, aflojando de pronto el agarre de mis dedos, dejando respirar a este despojo

