Isaac ¿Por qué el destino me odia de esta manera? Creo que ya ha traspasado todos los límites existentes y se ha ensañado conmigo. ¡Es verdad que soy un maldito asesino! ¡Es verdad que disfruto del dolor ajeno y no logro sentir empatía por nadie! Aún así tengo derecho a ser feliz. He cometido tantos errores que he llegado a perder la cuenta de ellos, sin embargo merezco una maldita oportunidad de reunirme, necesito vivir plenamente y disfrutar de esa felicidad que solo Jetzabé logra que experimente con su sola presencia. Sin embargo, el bastardo de Samuel con tan solo diecinueve años ha logrado arrebatarme esa felicidad como quién le arrebata el dulce a un niño. Pude ver cómo mi vida se diluía entre mis dedos y yo ahí quieto sin poder hacer absolutamente nada. Todo se derrumbó entre noso

