Esta última semana había sido realmente dura, las cosas con Jocelyn habían sido difíciles, sabía que le tenía que tener mucha paciencia porque sabía que no había sido agradable el tiempo que estuvo con Andy. Gracias a Dios ella se mostraba comunicativa conmigo y no me había rechazado en ningún momento. En esta semana había tratado de dedicarme totalmente a ella. No quería que a causa de toda la situación que nos había tocado vivir le fuera a quedar algún trauma, me había informado con diferentes psicólogos infantiles, y todos habían coincidido en dos cosas: la primera que debía ser paciente y amorosa, la segunda que era una muy buena señal el que Jocelyn no se estuviera comportando de manera introvertida. A pesar de todo eso, esta semana había sido maravillosa. La sensación de volver a
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


