Su última morada

2181 Palabras

Después de ver por una decena de veces más, el video en el que Rachel fue atacada sin piedad, exploto de la ira. Esa zorra no va a salir bien librada de esta. Va a pagar por lo que hizo. Lamento en el alma que ese hijo de puta de Ariel esté muerto, de lo contrario, le habría hecho padecer las más crueles torturas antes de matarlo con mis propias manos. Saco el teléfono del bolsillo de mi chaqueta y hago una llamada. ―Lud, ¿eres tú? Una sonrisa cínica tira de las esquinas de mi boca. ―Sí, Perla, soy yo ―la ira y el odio revuelven mis tripas de una manera nauseabunda al recordar las veces que la follé―. He estado pensando en ti. La escucho jadear de sorpresa al otro lado de la línea. ―¿Me estás tomando el pelo? Porque no me parece gracioso en lo absoluto. Pregunta nerviosa y expectan

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR