Mentiras que duelen

1941 Palabras

―¿Qué demonios pensaste que estabas haciendo, Isabella?―escucho a Massimo vociferar cerca de mí, mientras camina de un lado a otro dentro de la habitación―. Debo agradecer que mi equipo de seguridad se dio cuenta a tiempo de que habías escapado y me llamaron de inmediato ―giro la cara en su dirección y lo veo apretar el puente de su nariz por la impotencia que siente―. No acabas de entenderlo, ¿cierto? ―se acerca y se sienta al borde de mi cama? ―¿No entiendes la magnitud del peligro que estabas corriendo? Respiro profundo y acomodo mi cabeza sobre la almohada. Lo miro a los ojos y decido pedirle disculpa por la estupidez que cometí. ―Lo siento, fui una inconsciente, sé que no debí hacerlo ―le explico avergonzada―, pero necesitaba despedirme de ellos ―niego con la cabeza―, no iba a permi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR