Elijah Zhukov. Maldita sea. Sé que es ella y aún así no he hecho nada. Mi padre me dijo que estaría aquí, me envió a terminar el trabajo pero sus malditos ojos azules me aturdieron. Por un segundo llegué a pensar que no era ella pero no es posible, ese cabello blanco es inconfundible además del claro entrenamiento que tiene. Cuando hizo a Hanna caer al suelo me sorprendió, no tengo idea de qué es lo que la chica le hizo pero la forma en que se defendió fue excitante sin duda. Sus manos se aferran a su celular con temor, parece que acaba de ver un fantasma pero no me atrevo a preguntar más sobre lo que le pasa. No tendría que importarme en lo más mínimo lo que hace sin embargo aquí estoy presionando a Hanna ante su atenta mirada. El reflejo de las puertas me demuestran que no apar

