Como quisiéramos que el mundo fuera una linda utopía, donde lo único que existiera fuera la felicidad desbordaste. No obstante, muchas filosofías consideran que en el mundo debe haber un equilibro entre el bien y el mal, es una coexistencia que a muchos nos desagrada, pero que se debe aceptar. Pasada media hora, de estar juntos en la habitación, Anabell se sentía temerosa ante la presencia de Daniel, de cierto modo su cuerpo se erizaba al sentir la respiración de este, así que queriendo escapar ella tomó a su pequeño, para tratar de irse a la habitación de su madre, pero no le fue posible. —¿A dónde vas? —Yo… Bueno es que… —Deja de estar tan nerviosa, no estoy aquí para aprovecharme de ti, solo quiero estará tranquilo, no se te olvide, que eres mi refugio. —Deja que salga de aquí, n

