Al escuchar la forma en que su ti se mostraba indiferente, Daniel lo miro de forma escalofriante y sin cruzar palabra alguna con él, tomo el arma de su guardaespaldas, la desenfundo y le propino dos tiros mortíferos uno en el corazón y otro en la cabeza, todos quedaron atónitos ante tal hecho. —¡¿Hijo, pero qué hiciste?! —lo cierto era que Arthur, no se esperaba tal acto por parte de su nieto, lo sucedió con Joshua, él lo comprendía—. Arthur no salía de su asombro. —No me mires así abuelo, hice lo correcto, vengar a mi madre, pero todavía no está completa mi venganza, que se prepare el clan enemigo porque el infierno empezara, y ustedes si no quieren tener el mismo final que este bastardo, apóyenme, de lo contrario, cavaré sus tumbas. Daniel salió del cuartel, tomo su auto y condujo ha

