Quien me iba a decir a mi que terminaría pasando la mañana jugando con un lobo gigante como si fuera un cachorro, el mismo que hace semanas intentando huir de Wyatt me enseñaba los dientes, porque estoy segura que era él. Lo sé por sus ojos. No se me da bien cocinar porque nunca nadie me enseño nadie, así que espero que salga bien. No leo las instrucciones del paquete porque me lleva más tiempo del deseado así que dejo que la pasta cueza en el agua mientras me entretengo con las cenizas de la chimenea. La verdad le estoy cogiendo el gusto a este lugar, me agrada. -Mierda - el olor a quemado hace que deje lo que estoy haciendo y corra a coger la olla. -¡¡AAHH!! No calcule lo quemada que podría estar y no tengo más remedio que soltarla y dejar que el poco agua que tiene salte, al igua

