—¿Qué diablos estás haciendo aquí? —que le preguntó a su hermana, cubriendo a Nella lo más posible con su cuerpo. Su pene que estaba duro hacía un momento, se volvió flácido entre sus piernas, por la ira y deseos de echar a la calle a su hermana Giovanny. Al darse cuenta que la mujer que tenía enfrente era una completa desconocida para el, un persona capaz de hacer daño... ¿Que cual propósito? ¿Qué demonios ganaba ella con alejarlo de Antonella? —Será mejor que te cubras, Enzo. No estoy interesado en ver las joyas de la familia. No es de mi gusto tanta desnudez. —Vete a la mierda. Tú fuiste quien entró a mi departamento. . —Sí, ya noto que entré en muy mal momento. —ella sonrió y levantó un poco la cabeza para ver detrás del cuerpo de Vicenzo. —Unos cuantos kilos por perder, cuñadit

