—Voy a salir, voy a tomar mucho alcohol, bailare, viviré esta Maldita noche. Tu decides si me sigues o no. Vio la intención de Nella de abrir el manubrio de la puerta, y sin pensarlo bien, en vez de apagar el motor, pisó el acelerador y pegó Nella del asiento. Ella chilló y lo miró agarrando su brazo y tirando de él. —¿¡Qué diablos te pasa!? ¿que estás haciendo? ¡ habíamos llegado al club! ¿a donde me llevas? ¡Vicenzo! ¡para el auto! —Te voy a demostrar mi supuesta falta de interés. —Para el maldito auto, Vicenzo. Te dije que quería salir a tomar algo.. —Vas a tomartelo.. —¡No quiero ir al apartamento! ¡Deten el auto! . —No te estoy llevando al apartamento. —¿A dónde demonios me llevas entonces? —le gritó ella y comenzó a forcejear, Vicenzo se mantuvo centrado en el guía, en el cam

