Capítulo 21

232 Palabras
—¿Sabes lo que me sucedió ayer por la tarde? —mi corazón palpitaba con fuerza, amenazando salirse de mi pecho. Ni siquiera sabía la razón que me había motivado venir al parque otra vez, no me sorprendería que no quisiera volver a hablarme. —Déjame adivinar... —respondió con una media sonrisa. Dejé escapar el aire que tenía contenido en los pulmones al ver al mismo Luca de siempre—. ¿Te has caído otra vez? —Fue peor que cualquiera de mis caídas olímpicas —reí—. Papá me pidió que lo acompañara a animar una fiesta de un niño de dos años... ¿Sabías que no se puede soltar palabrotas en fiestas infantiles, después de que un infante ponga su helado sobre mi cabeza intencionalmente? Luca rió, sacudiendo su cabeza. —Todos saben eso, Abigail... ¿Cómo terminó? —Papá y yo fuimos echados por los padres del niño —contesté arrugando la nariz—. Incluso nos amenazaron con la policía. Me giré hacia él y lo observé sonreír; sin poder evitarlo, me acerqué y lo rodee con mis brazos. De momento su cuerpo se tensó, pero segundos después se relajó y me devolvió el abrazo. —¿Eso por qué ha sido? —preguntó en un susurro. —Porque pensé que no volverías a hablarme... y porque te quiero, Luca. Y lo menos que quisiera es perderte —alargué, apretándolo aún más. Acarició suavemente mi espalda y sonrió. —Soy tu amigo, ¿No es así? No voy a juzgarte, Abigail. Siempre estaré aquí para ti. —Sí... eres mi amigo -repetí, cerrando fuertemente los ojos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR