—No se que decir —digo, me apoyo en el espaldar de la silla, Vania se muerde el labio. —Di algo, por favor —pide. —¿Por qué no me dijiste que te gustaba John? —le digo, ella se pasa las manos por la cara frustrada. —Porque ni yo sabía que lo estaba, es decir, siempre me pareció guapo, siempre fue tan atento, pero cuando me beso, lo sentí, nunca lo sentí con Antonio, pero esto no puede ser —dice, yo la miro. —¿Por qué no? — —¡Por qué no, Amparo somos mejores amigos! —dice, yo me encojo de hombros. —Bueno ya sé que no se ven como amigos, ¿para qué seguir fingiendo? —digo, ella me mira y sonríe. —Sabía que me dirías algo así —dice, yo sonrío y ruedo los ojos. —Vania, si se quieren para que hacerse sufrir de esa forma —digo negando con la cabeza, ella asiente. — Aunque he estado ignor

