—Díganme ahora que está pasando —digo con los brazos cruzados en el asiento, Stefan a mi lado y Vania junto John parados frente a mí, ambos me miran nerviosos y se miran entre ellos con vergüenza. —No sé de que hablas —dice Vania, yo ruedo los ojos y ella suspira—. ¡Nos besamos, pero fue sin querer! —dice Vania rápidamente, yo miro a Stefan y él asiente. —Lo sabía —digo—. ¡Y por dios Vania!, ¿Cómo se besan sin querer? —digo, Vania va a contestar pero justo aparece el médico, por lo que me levanto rápidamente hacia él. —Te salvo la campana —dice Stefan divertido. A mi no me divierte nada, hemos sido amigos toda la vida, si sentían algo el uno por el otro, ¿Por qué nunca me lo contaron?. Eso me hace sentir un poco herida, de que no confiaran en mí. —¡Cállate, no me ayudes tanto! —escuch

