La hija del Archiduque se escabulle
Su nombre es Elizabeth Smith, ella es demasiado joven como para casarse según su criterio, pero para el de la sociedad es una aberración, la solterona a la cual se le pasaron unas cuantas temporadas, se miró al espejo, su cabello estaba oculto en aquel sombrero, y rápidamente se vestía con un atuendo de su hermano, deseaba recorrer la famosa academia tranquilamente, sin que por aquí o por allá le estuvieran hostigando, después de todo eran hombres, encerrados en aquel internado, buscando a la primer dama que se les cruce para coquetear un poco, y no estaba equivocada.
Al decir verdad Elizabeth Smith era una mujer sumamente hermosa, pero lo que tenía de hermosa lo tenía de temperamental, era la mayoría del tiempo desordenada, pero todos los que la conocían, sentían que era muy dulce, ella camino por la academia hasta llegar a el jardín dedicado a la actividad física, ella solo quería relajarse y jugar a la arquería, llegó y vio de reojo a un hombre que hacía lo mismo, este pareció algo desesperado a los ojos de ella, e hizo que le pareciera algo curioso, y estaba tan desenfrenado que ni una sola flecha caía dentro de la diana
- Creo que necesita unas buenas lecciones, cobró muy poco... y soy realmente bueno -
- ¡Ni te creo un poco! aparte no las necesito -
- pareciera lo contrario -
- Quizá solo necesito un compañero de juego -
- ¿Ah si? -
El caballero asintió, y le miro de reojo
-Sinceramente justo ahora estoy en una mala racha -
-¿Y eso? ¿Que hizo para que eso ocurriera? -
-Digamos que me enamoré de la persona incorrecta, en el momento equivocado... Y justo ahora no puedo regresar a mi casa -
-¿Tan mala está la situación? -
Él se limito a asentir y ella frunció ligeramente el ceño, ella realmente quería saber un poco más, pero sabía que los hombres no solían ser tan entrometidos, así que decidió dejarlo para después, tomo un arco y unas cuantas flechas y empezó a practicar, ella era realmente muy buena, y eso despertó cierto interés en Eliot
-¿Hace cuánto practicas arquería? Aún tienes cara de niño -
-Creo que empecé desde los ocho, y quizá tengo cara de niño, pero ya soy todo un joven -
-Aun falta que madure tu voz - lo miro detalladamente y agrego - y eres demasiado lampiño aún -
Ella río sin tratar de revelar su secreto y finalmente dijo
-Solo es una mala herencia -
-Me imagino -
Finalmente agrego con una risa ligeramente burlona, ella frunció ligeramente el ceño y dijo
-En fin, puedo mostrar mi virilidad de otras maneras -
Y lanzo una flecha dando en el centro de la diana, Eliot sonrió, y finalmente pregunto
-¿Cómo te llamas? -
ella dudo por un segundo
-Eh... Mi nombre... Me llamo... Eli -
-Yo soy Eliot Armstrong... -
-¿Eres Armstrong el Duque? -
él negó y después dijo
-El duque es mi hermano mayor, solo soy Eliot Armstrong -
-Yo solo soy Eli... -
Eliot asintió y no se limito a preguntar más, el tono de voz en el que habló Eli, le declaraba que era una situación muy personal, entonces él dijo
-Un gusto conocerte, cualquier cosa... vivo en unas calles de la academia -
-¿No estudias aquí? -
Él rio, una sonrisa demasiado risueña, y dijo
-Ya no estudio Eli... Soy profesor de artes -
Elizabeth abrió sus ojos grandes como platos, lo que provocó una risa genuina en Eliot, después ella agregó, tratando de disminuir su reacción
-Pasa que los profesores suelen ser señores mayores, solteros, o que se yo -
-Pues soy soltero, y tarde o temprano seré mayor ¿que no? -
Elizabeth apretó sus labios tratando de ocultar la risa, por alguna extraña razón, Eliot había encontrado demasiado agradable conocer a ese joven Eli.
Eliot Armstrong finalmente decidió retirarse, haciendo una pequeña señal de despedida y se fue, por otro lado un chico que los observaba en silencio, finalmente se acercó
- Papá está furioso Lizzy... seguro le da un infarto cuando todo el mundo se entere que vas a manchar el nombre de la academia -
- Tu más que nadie deberías de saber que soy capaz de lograr ser mejor que muchos graduados ¿Porque no puedo escribir y publicar? ¿o pintar? ¿¡Oh lo que desee!? -
- Eres capaz, yo lose Lizzy, eres mucho más inteligente que yo, pero eso no significa que la sociedad este lista para recibir a alguien tan buena como tú, me aterra lo que pueda ocurrir contigo -
- ¿Que es lo peor que puede pasar? -
Él negó molesto y ella finalmente dijo
- Christian... te amo, amo a mi familia, y si deseo casarme y tener hijos... pero no veo un matrimonio feliz al lado de un hombre que me ve solo como incubadora e inferior... puedo más.... deseo más y no planeo detener mis aspiraciones por esperar a que un hombre rinda las cualidades del hombre perfecto -
- Sabes que papá te ama, te da tu espacio, pero debes cuidarte bien... porque esto no debe salir de aquí -
- ¿Por eso te mando a la academia? -
Christian asintió, ambos eran de la misma estatura, porque aún le faltaba crecer un poco más, tenían una pálida piel y unos ojos grandes del color como la miel, el cabello de ambos era chocolate con destellos Borgoña, y tonos otoñales, parecían gemelos, solo que el rostro de Lizzy era aún más fino, una nariz delgada y respingada, con unas cejas exquisitas enmarcando aquellos ojos, Lizzy asintió y dijo
- ¿Que dijo papá? -
- Dijo que te daría un mes, pero que tendrías tus repercusiones si alguien te descubría -
- ¿Cómo que? -
- Dijo que no habría ayuda... si te descubren -
Lizzy asintió y dijo
- Christian... nuestro padre es un hombre de palabra asi que por favor siempre respetalo... -
- Lo respeto Lizzy... él que va a perder su respeto es el abuelo, en cuanto se de cuenta de lo que has hecho... -
- Pero no se dará cuenta, ahora porfavor vamos a nuestra habitación -
Christian asintió y ambos caminaron en dirección a los dormitorios mientras continuaban conversando de sus planes, Lizzy tenía un padre consentidor, que no se preocupaba más que por estar bien ante la sociedad, mientras no dañará la imagen de la familia, les permitía muchas libertades a sus hijos, y más aun en la casa de campo, donde solo tenían unos cuantos criados para que no se divulgue lo que ocurría ahí, al llegar al dormitorio Lizzy se soltó el cabello y las vendas que envolvían su pecho, suspiro agotada y dijo a Christian
- Eres un buen hermano Chris, gracias por apoyarme en esto que quiero estudiar, es la única manera para que yo pueda sentir que me eh esforzado, quizá en un futuro no pueda ejercer, pero habré avanzado en mis sueños -
Chris solo asintió mientras miraba el techo de la habitación, amaba a su hermana, era muy inteligente y hermosa, pero no estaba totalmente de acuerdo en sus desiciones, aún así, jamas se negó a nada y la apoyo en todo lo que estuvo a su alcance.
Los días en la academia para Elizabeth eran asombrosos, disfrutaba cada una de las clases, desde literatura, arte hasta geometría, aprovechaba para salir a montar y también a practicar su buena puntería en tiro con arco, los chicos solían intimidar a Eli, era demasiado inteligente y al mismo tiempo frágil, lo que provocaba a la mayoría a quererlo molestar, pero el principal de todo eso era James Withe.