· Después de la tercera quimioterapia, Jacob traía a Sam por ratos y este se sentaba junto a Elizabeth en los muebles con sus juguetes. · Elizabeth, se estaba sintiendo mejor. Descansaba y pasaba el día con Sam. La niñera, se encargaba de atenderlo y hacer la parte más pesada. Elizabeth, cocinaba. Ese día, tenía ya el almuerzo listo y quiso llamar a Jacob para saber si se demoraría mucho o tendrían que comer solos ella y Sam, como había pasado algunas veces, pero a ella no le importaba, ya que entendía la importancia del trabajo de Jacob. · Decidió llamarlo a su teléfono y al cuarto timbrazo escuchó una voz de mujer decir: · -¡Hola! – · -¡Hola! – dijo Elizabeth – Disculpe. Estoy llamando al abogado, Jacob Edwards. ¿Podría hablar con él,

