(...) Lejos en unas tiendas de collares.
—No lo sé Hayato parece falso —Dijo con voz serena Natsumi, viendo tras el vidrio el collar de búho.
—Efectivamente muchacho... Es falso —Concluyo Yakuso mirándolo más de cerca.
—Bueno, no esperaba que realmente fuera oro. No le regalaría a una chica que me gusta algo como eso —Explico de forma obvia el azabache.
—En ese caso... No es algo que ella usaría —Completo la pelirroja, caminando hacia otro lado.
—Nakamura tiene razón, si quieres regalarle algo debe ser sencillo, pero que ella atesore por ser especial. Una cosa que sientas que realmente combina con su naturaleza —Comento el director, sacando una carterita de su abrigo y bebiendo un poco de Whisky.
—Pues fuera de que sea un bebedor empedernido y un poco sociópata... Parece alguien amable —Pensó el científico, calmándose un poco.
— ¡Oigan chicos vengan! —Con una exclamación, la doctora llamo la atención de sus compañeros.
En cuanto llegaron estaban frente a una tienda que poseía un montón de hermosas piedras de todas las clases y tamaños, con colores muy llamativos y que además expulsaban un aire casi mágico, como si no fueran piedras cualesquiera. Desde Amatista, hasta Ópalo y desde Ojo de gato, hasta aguamarina. Podías encontrar la que mejor se ajustara a ti.
—Bueno, bueno que tenemos aquí —Sin que los demás lo notaran, Yakuso estaba frente al mostrador agarrando por la camisa al jefe del local —Te dije que no abrieras hasta que me dieras mi dinero de vuelta Raziel... ¿Acaso quieres que te mate? —Susurro el director al oído del pobre hombre.
—Kyura-sama... Per--don en verdad lo siento... Pero... ¿Si no trabajo como repondré el dinero? —Pregunto nervioso el hombre con rastas de piel morena.
— ¿Acaso en mi enunciado dije me importa? Vuelve a hablar en alto y te quedas sin una pierna —Amenazo cruelmente el sujeto.
— ¿Todo bien Yakuso? —Pregunto Natsumi inocentemente.
—Seguro Nakamura, no se preocupen solo estoy discutiendo con este buen señor, ahora iré a atrás para terminar de conversar... No sean tímidos y compren lo que gusten —Finalizo con una sonrisa mientras levantaba por la fuerza al tipo y se lo llevaba atrás del local.
—Rayos... Creo que tendré trabajo extra rearmando huesos —Suspiro Kokomi viendo la situación.
—Retiro completamente lo que dije hace un momento... —Reflexiono Hayato sumamente preocupado por ese pobre señor.
Tras un rato, los muchachos veían las distintas piedras que había en el establecimiento. Una en concreto llamo particularmente la atención de la pelirroja. Parecía una esfera disco y reflectaba maravillosamente la luz.
—La quiero... —Susurro la joven con heterocromia.
—Vaya cuarzo cristal, tiene un diseño muy bonito. Excelente elección —Completo la doctora Satoko tomándola del mostrador —Aunque he escogido esta para ti. Es para fortalecer el amor y los lazos afectivos, siento que necesitas eso para que seas aún más hermosa —Completo su enunciado poniendo sobre el cuello de Natsumi un cuarzo rosado.
—Me encanta —Con algo de emoción, la chica abrazo a la mujer —Eres genial... —Abrazo con fuerza la muchacha.
— ¿Hayato encontras---? —Viendo por un momento a su hijo noto que este ya venía con tres piedras en la mano —Ya veo... Dos lapislázulis y un cuarzo puro —Completo la doctora.
—Es una piedra que sana... Más que el daño supongo que es el corazón, diferente de Natsumi que no muestra emociones, pero sin duda sabe controlarlas a la perfección. Tengo la sensación de que ella y yo no controlamos bien lo que sentimos, quiero ayudarla y ayudarme —Expreso completamente sonrojado Azarashi pensando en aquella rubia tan hermosa, a la vez que sus ojos se perdían en las joyas azuladas.
—Que tonto eres cuando se trata de estas cosas hijo —Comento con una sonrisa.
—Haces que tus ganas de darle duro a mi amiga suenen hermosas. Buen trabajo... Natsumi aprueba tu piedra —Dijo con una expresión indiferente.
— ¡La broma dejo de ser graciosa Natsu! —Exclamo el azabache acercándose a su madre —En cualquier caso esta es para ti —Entregándola en sus manos el cuarzo pareció brillar en ellas.
—Excelente elección para mí, también tengo una para ti —Tras decirlo le entrego un Ónix n***o.
—Perfecto —Agradeció riéndose, pues iba de maravilla con él.
El momento fue brutalmente cortado cuando se escuchó un grito de dolor terrible de la parte trasera del establecimiento. Tras unos breves momentos, regreso Yakuso limpiándose el traje con un pañuelo.
— ¿¡Hola chicos terminaron de escoger las piedras!? —Pregunto mientras seguía frotando su camisa para quitar la mancha —Detesto cuando pasa esto... Y mira que use una vara para no ensuciarme las manos —Discutió en su mente el director.
—Te daré una solución para eso luego... Te encanta darme trabajo extra ¿Verdad Kyura? —Debatió con una mirada de desprecio a su superior.
—Vamos Kokomi, no te preocupes, ya llame para que vinieran por él, es su culpa por deberme dinero —Aclaro con una sonrisa sádica.
—Aunque eso fuera cierto... ¡No era necesario que lo torturara! —Pensó Hayato un poco temeroso del jefe.
—Es hora de pagar —Dijo la pelirroja sacando un bolsito con forma de osito.
—No te preocupes Natsumi. El hombre nos lo ha dejado gratis tras mi excelente charla con él —Respondió rápidamente Yakuso, esbozando una risa maquiavélica.
—Que amable sujeto —Contesto Nakamura haciendo el símbolo de la paz.
(...) De vuelta con las apuestas.
Con el pitazo final el juego había concluido y tal como el rubio predijo el resultado era irrevocable. El marcador termino en un rotundo uno a uno.
— ¡Imposible! —Grito impaciente la mujer — ¿Qué clase de amistoso termina así?
—Solo Bulgaria y Alemania pueden sacar un partido de esa manera —Dijo confiado Shin haciendo que el dinero regresara a Melissa y recibiendo las ovaciones de todos los presentes.
— ¿De qué hablas? Alemania es uno de los mejores equipos en el mundo. —Expreso Lorena con incertidumbre.
—Pero de la misma forma... Bulgaria es uno de los grupos más respetados por la selección Alemana. Debido a los parecidos culturales entre ambos, una goleada no estaría en su estrategia —Acoto mientras se le acercaba —De todas formas, fue un excelente partido. No siempre es necesario que haya 2 o 3 goles para disfrutar el fútbol.
—Aun con eso... Era mejor apostar a una goleada que a un empate. En un amistoso todo debe ser espectacular... ¿Cómo supiste el resultado? —Pregunto una vez más.
— ¿De qué hablas Lorena? Fue solo intuición —Concluyo acercándose al rostro de la mujer y besándola profundamente —Besas mejor de lo que esperaba, fue un buen negocio apostar contigo —Termino triunfante dejando a la chica en su asiento pensativa y sonrojada.
Al acercarse a sus amigos todos celebraron el triunfo de su compañero.
—Amigo que pro ¡Que pro! —Exclamaba Seiko chocando puños con su compañero.
—Te luciste mucho Shin. Igual que en la clase —Felicito Unzen.
—Debemos empezar a resaltar nosotros también o no será divertido —Agrego Aasiyah abrazando al rubio.
— ¡Muchas gracias! —Completamente animada y entre lágrimas lo abrazo y beso Melissa, le agradecía por haber recuperado sus ganancias y su orgullo.
—Mejor que devolverle el orgullo a una buena mujer, es tumbárselo a una diabla ¿Necesitas un cepillo para recoger los fragmentos? —Cuestiono el economista, haciendo que todos le animaran.
Mientras se marchaba dispuesto a dejar atrás el sitio. Un estruendo sonó en todo el lugar.
— ¡Alto! —Vocifero Lorena deteniendo al hombre.
—Coño con esta mujer —Suspiro un momento — ¿Qué paso ahora? —Hablo detenidamente.
—Quiero hacer otro todo o nada contra ti... Mañana hay batalla ¿Te atreves? —Pregunto Lorena.
— ¿Qué si me atrevo dice? Esta muchacha no aprende ya me tiene el pene flaco —Dijo completamente seguro de sí mismo —De una vamos a darle ¿Qué tipo de batalla es?
—Golpizas callejeras. Un tres versus tres, el que gane dos peleas triunfa. Los integrantes serán dos hombres y una mujer, para hacerlo interesante —Concluyo la chica con un tono muy serio.
— ¿Tu eres loca ramona? Como si eso se pudiera hacer —Sin prestarle mucha atención siguió su camino.
—Normativa 3-sección 47 párrafo segundo línea 4 "Cualquier tipo de sistema de entretenimiento está permitido siempre y cuando no sea relacionado con la muerte o algo que pueda llevar a ello, incluso deportes extremos o luchas están permitidas" —Explico totalmente caletre —Como veras nada te detiene. Mañana habrá peleas y apuestas ¿No te retiras ahora o sí?
—... —Reflexionando un momento el joven se le quedo mirando a Seiko quien le hizo una señal afirmativa sobre si estaría dispuesto a pelear —De acuerdo loca, vamos a terminar esta disputa, si gano le das dinero a mis amigos y aceptas tu derrota. Si tú ganas, bueno te devuelvo todo lo que te he quitado... Incluso el orgullo aunque ya murió
— ¡Perfecto! —Finalizo emocionada Lorena —Nos vemos mañana a la misma hora en las canchas de lucha libre.
Después de que el tumulto se fuera separando Shin salió del lugar, junto a sus compañeros de clase y Seiko. Estaba sumamente intrigado sobre como haría para que todos los combates salieran a su favor.
—Oye Shin... ¿Quién es la chica que peleara contigo? —Pregunto dudosa Melissa.
—Si amigo... Si no lo has notado ninguna de nosotras es buena peleando —Explico nerviosa Aasiyah.
—Tranquilas muchachas... Ustedes solamente observaran, voy a recurrir a una mujer que es tan fuerte como Seiko —Sonrió por lo bajo el rubio.
—Sí, supongo que ella es nuestra única opción —Expreso con seguridad en sí mismo el karateka.