Apostando con una Diabla

1329 Palabras
(…) Instituto de talentos/Dormitorios femeninos. —Cielos… Sin nadie aquí todo se siente bastante solitario —Dijo Hamada, viendo a su alrededor. — ¡Casi no he tenido tiempo de estar con mi amiga! Se ha vuelto muy popular desde que me salvo —Exclamo Nanami dando saltos y abrazando a Kai. —Eres una ternura Nana. Pero en cualquier caso… ¿Que hace ella aquí? —Pregunto con molestia la castaña observando a la rubia.  —Oye loca si no te gusta puedes decírmelo, también es mi amiga ahora—Respondió Takahashi mirándola con molestia. —O podría simplemente matarte y no hablarte más —Expreso sádicamente la muchacha. — ¡Inténtalo! ¡Ven y dímelo a la cara! —Grito retando a su compañera. — ¡Basta! ¡Minori deja de gritarle a Kai! ¡Kai deja de querer matar a Mino! —Las detuvo súbitamente Furukawa — ¿No lo entienden? Cuando veo a mis amigas pelear… Me siento triste —Comento mientras se le salían unas lagrimitas.  Ante esta situación ambas chicas no podrían soportar el hacer que su colega llorara y por ende, aun con todo el desprecio que sentían, se abrazaron mutuamente, consagrando un acuerdo para que la pequeña no sufriera. —No te preocupes Nanami, eres tan adorable, no podría pelearme con Mino por un motivo tan tonto —Dijo la castaña abrazando a la rubia —Tus senos son exagerados, podrías apartarlos un poco… No me dejan abrazarte bien —Susurro fingiendo. —Exacto, Kai no es mala es… ¡El caso es que ya no estamos enfadadas! —Expreso con una gran sonrisa la pianista, aceptando el abrazo de Hamada —Es lo que hay… Tus tetas tampoco son pequeñas y no me estoy quejando de ellas —Respondió por lo bajo Takahashi. — ¡Si! Hicieron las pases —Abrazando a sus dos amigas en conjunto las chicas se dieron cuenta de lo ridículo que era sus conflictos. —Bueno Nana en cualquier caso… ¿Para qué nos trajiste? —Pregunto Minori. —Es una sorpresa… Obviamente quiero ir con ustedes a los centro comerciales pero hice un pequeño experimento —Hablo la pequeña, aproximándose a su cuarto. Al entrar, un olor sumamente agradable se extendió en ellas. En cuanto captaron el aroma, ambas chicas comenzaron a emocionarse.  —No sabía que eras cocinera… —Hablo Kai emocionada —Huele extremadamente bien —Me sonrojas niña, pero no soy ninguna cocinera, simplemente se algunas cosas que mi tía me enseño antes de venir aquí —Rápidamente Furukawa se acercó a su cama y saco una bandeja de ponquesitos —Hice bastantes y me quedan más para cuando estemos en el poblado no se preocupen  Las muchachas tomaron un panecillo y en cuanto le dieron un mordisco quedaron totalmente extasiadas. Era divino, el sabor, la textura, todo era simplemente perfecto, parecía una habilidad natural de la joven, un talento más que digno de cualquier repostera.  —Por dios Nanami… ¡Esto esta riquísimo! —Exclamo Minori comiendo el dulce rápidamente y tomando otro. —No entiendo Nana, esto es fantástico ¿Cómo es que no entraste por repostería? —Pregunto Hamada igual de feliz al seguir comiendo. —De verdad son un amor chica —Agradeció sonrojada la pequeña —En verdad simplemente tengo más inclinación al ballet es todo —Se excusó con una sonrisa. Tras un rato comiendo los deliciosos ponqués, las damas se levantaron de la cama y se prepararon para dirigirse al poblado, no sin antes empacar el resto de los dulces para comerlos más tarde. Parecía que el talento latente de Nanami, no pasaría desapercibido por este par de muchachas.   (…) Ala de entretenimiento “Poblado”/ Casa de apuestas “El acaparador express” —Esto… No es posible. —Eran las palabras que salían de Melissa la compañera de Shin, quien acaba de perder rotundamente. —Lo siento corazón, así es la vida. —Estallando en carcajadas, la bella mujer disfrutaba mucho la pérdida de la chica, quien más que el dinero, tenía su orgullo totalmente destrozado —Dijiste que ganarías… Si quieres te presto un tenedor para que te comas tus palabras —Regreso burlándose de su retadora.  —Era obvio que esto sucedería —Explico Shin.   — ¿A qué te refieres hombre? Parecía imposible que ella perdiera —Dijo Unzen sorprendido. —En realidad es bastante sencillo… Si en lugar de ver lo que sucedió analizas su trasfondo —Acoto Aasiyah. — ¿Trasfondo? Así que de eso se trataba… —Reflexiono un momento Seiko. — ¡Vuelve a apostar conmigo esta ves seguro que te derrotare! —Exclamo casi suplicando Melissa. —Lo siento, nunca apuesto dos veces contra el mismo contrincante y menos si no tiene nada que perder —Respondió con una sonrisa ladina. —No hace falta… Yo seré quien te gane, abogada del diablo —Con valentía y la frente en alto Shin se acercó a la muchacha que había humillado a su compañera. —No me digas ¿El héroe vino a salvar el día? —Pregunto sarcásticamente la mujer. —Por supuesto que no ¿Qué clase de héroe apostaría? —Contesto mirándola a los ojos —La derrotaste por que el equipo de la posición once era en realidad los campeones de la serie anterior y habían llegado tarde a los partidos de clasificación por un cambio en su manager, así que para compensar jugaron un todo o nada contra quienes iban en la posición dos. Simplemente usaste la situación en contra de Melissa para ganarle —Explico el rubio sorprendiendo a su rival. —Bueno, parece que eres un apostador especial. De acuerdo ¿Qué quieres hacer economista? —Soy Shin, a diferencia de mi amiga… A mí sí me interesa saber tu nombre. — ¡Esplendido! Yo soy Lorena ¿Acaso lo necesitas para saber a quién maldecir cuando pierdas? —Pregunto en burla la muchacha. —Nada de eso, simplemente me gusta saber a quién me enfrento. Haremos un todo o nada en fútbol, el juego ya te lo tengo fichado un Alemania vs Bulgaria. Como Alemania es favorito y no hay trasfondo para los búlgaros será a ver quién esté más cerca del marcador de los goles —Reto el rubio calmadamente —Si pierdo te doy todo mi dinero y además me arrodillare ante ti. — ¡¿Acaso estas demente?! —Pregunto Sollozando Melissa.   — ¡Genial! Por fin la noche se puso interesante —Celebro Lorena ante la proposición del joven. —Obviamente si gano, le regresas todo a ella y me darás tu dinero. Pero además… Quiero un beso suyo —Propuso finalmente el rubio haciendo sonrojar a sus amigas. — ¡Ese es mi amigo el macho! —Exclamo Seiko desde el otro lado de la sala de apuestas. Tras un momento de reflexión la mujer se quedó pensativa y vio directamente a los ojos del rubio, los cuales no vacilaban ni un segundo. El juego estaba por empezar.  —De acuerdo economista, acepto los términos. Apuesto 3 goles Alemania y 2 Bulgaria. Después de todo es un amistoso —Concluyo la abogada pidiendo una botella de vino blanco.  —Excelente, yo apuesto un gol Bulgaria y un gol Alemania… Por ende lanzo a empate. Después de todo es un amistoso —Sonrió galantemente Shin mientras pedía una botella de Ron Santa Teresa Linaje y se sentaba junto a la dama. —Ese loco acaba de perder por completo la cabeza —Hablo Unzen a lo lejos. Observando a los dos retarse mutuamente y bebiendo, el juego ya estaba dando inicio. —No entienden nada… Lo conozco desde hace unos días pero… Si Melissa fue a enfrentarse con el diablo —Hizo una pausa, mientras se tomaba un fuerte trago de licor —Él fue a bailar con el diablo —Aclaro sonriente el karateka ante la maniobra arriesgada de su colega.
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