(...) Canchas de Tenis
En lo que nuestros amigos planeaban su día, dos profesores se retiraron a la soledad de un campo para disfrutar de un deporte refinado. Dejaron su equipo en una silla, sacaron sus raquetas y pelotas, estaban preparados para comenzar a jugar.
— ¿Sabes por qué está alejada cancha es la mejor Ryouji? —Pregunto la mujer iniciando el servicio con calma.
—Tengo mis ideas, pero bueno —Respondió con una finta regresando el proyectil —Sorpréndeme Sayumi —Alego con una sonrisa.
—El ambiente es excelente, casi toda el área está cubierta por los árboles, lo que quiere decir que no da mucho el sol y lo mejor... —Hizo un movimiento tan veloz que la bola no pudo ser detenida por Nagano.
—Las cámaras de Yakuso no están instaladas aquí —Dijeron ambos al unísono mirándose.
—Tus lugares favoritos suele ser donde ese psicópata no puede verte —Afirmo el azabache sirviendo.
—Son geniales, es más divertido cuando no tienes la sensación de que te están mirando constantemente —Confirmo golpeando nuevamente con la raqueta.
—No sería mejor —Rompió la jugada de la chica con un golpe recto hacia el punto muerto en su defensa —Si simplemente pudiéramos irnos de este sitio... —El fotógrafo dejo la propuesta en el aire esperando la respuesta de su colega.
—Punto para ti —Respondió —No es tan simple, ojala las cosas fueran sencillas —Hablo Nomura con una expresión melancólica.
Siguieron jugando aumentando sus puntuaciones, pasaban los "Sets" y el partido se iba haciendo cada vez más cansado, la emoción en ambos maestros era latente.
—Así que dime Ryouji ¿Que hacías antes de venir aquí? —Cuestiono intrigada, cortando el tiro de su rival.
—Interesante, llevamos rato juntos pero nunca hablamos de nuestro pasado —Comento con calma devolviendo la jugada —Era periodista, trabaja en una famosa revista de Tokyo en la cual todo me iba de lujo, por eso decidí renunciar —Hablo haciendo que la docente se sorprendiera.
—Me acabas de perder, si todo te iba bien ¿Por qué te fuiste? —Dudo la mujer dándole el punto de la jugada a Nagano.
—Cuando me entere de este sitio, tenía que volverme invisible para venir aquí, así que deje mi trabajo y mi departamento, pase un tiempo en las sombras y espere la oportunidad para poder entrar —Contesto directo el profesor acomodando sus lentes — ¿Qué hay de ti?
—Bueno —Hizo el servicio antes de seguir hablando —Era una cantante y directora de orquesta, solía trabajar para distintas empresas de videojuegos en Shinjiku, no tenía contrato, me gustaba darle una pieza de mi arte a todo el mundo, vine aquí por petición de Yakuso a quien conocí en un evento de caridad. Me pareció genial la idea de educar jóvenes talentosos —Explico Sayumi.
— ¿Estas de broma? Ese tipo en un evento de beneficencia... —Sorprendido, Ryouji no fue capaz de regresar la estocada, estaba interesado en la historia.
— ¿Suena raro verdad? Resulta que el evento era solo una pantalla de tráfico de mercancía ilegal. Cuando me entere, era imposible denunciarlo pues nada de ese material existía ya —Alego Nomura.
— ¿Quién gano por cierto? —Cuestiono Ryouji, quien había perdido la noción del partido.
—Yo gane bobo, yo podía permitirme perder la jugada, pero tú no —Hablo riéndose, pues su colega no lo había notado.
Juntos se dirigieron hacia el banco, se sentaron y guardaron sus materiales deportivos, los apartaron y continuaron conversando un poco más.
— ¿Que tanto nos conocemos? —Pregunto la docente agarrándolo de la mano.
—Siempre que nos vemos nos preguntamos cosas nuevas —Regreso agarrando la otra mano de la chica —No es cuanto sabemos, es cuanto sabremos del otro ¿Tú quieres saberlo todo sobre mi? —Trago pesado el azabache quien no dejaba de ver los ojos de la profesora.
—Por supuesto, si no me importaras ya hubiera dejado que el director te jodiera —Aseguro con una sonrisa.
—Tú... ¿Has pensado en escapar de este sitio? —Se interesó el fotografo acercándose más a ella.
—La vida no es como un cuento de hadas, afuera no tengo nadie. Cuando sales de aquí, Yakuso usa todo su poder y su dinero, para comprar el silencio de la gente y a quienes no compra los elimina, padres, hermanos, hijos, si entras aquí, afuera nadie te esperara, si salgo no tendría a nadie, estaría sola —Explico con melancolía, finalmente Ryouji entendía el motivo de que nadie se marchara de ese nefasto lugar.
—Tampoco tengo a nadie Nomura, pero si me lo permites —La agarro de la barbilla —Podemos tenernos el uno al otro —Susurro acercándose a sus labios.
Sin contenerse, la mujer abrazo al hombre y lo beso profundamente, aceptando los sentimientos que este le había otorgado. La pasión en aquel acto era indudable, la calidez y humedad de ese acto, era un voto de seguridad y confianza, se entregaban a sus pasiones haciendo la promesa de cuidarse las espaldas. Cuando se vieron nuevamente, uniendo aún más sus lenguas, se sonrojaron y dieron cuenta de que esas caricias no serían suficiente para lo que sus deseos les exigían.
(...) Pistas de atletismo.
Con paso algo apresurado Shin, Sunohara, Seiko y Ryu recorrían el camino a través de aquel verde prado, a la distancia la figura de su amigo era claramente visible, estaba parado frente al área y veía correr a los atletas a altas velocidades.
— ¡Hayato! —Gritaron en la lejanía al unísono, acercándose a él.
—Vaya —Pensó el azabache volteando y dirigiéndose hacia sus compañeros —Llegaron bastante más rápido —Afirmo saludándolos.
— ¿Que estás haciendo? —Cuestiono Ryu.
—Calculando rapidez y medidas recorridas por los deportistas, son ejercicios mentales —Explico Azarashi —Ese tipo de allá, Rolan, compite directamente con el profesor Kenzo, no le gana, pero es sorprendente que le pueda llevar el ritmo —Mientras lo decía, los corredores salieron disparados sorprendiendo a los jóvenes.
—Se ve buena gente, algún día le podemos decir para que busque licor, con esa velocidad llega enseguida —Burlo Seiko —Bueno muchachos, a lo que vamos
—Tenemos una reunión ahora mismo hermano, vamos a buscar trajes de baño y unos termos —Le dijo Shin al científico.
—Oh ¿Quieren ir a bañarse en las piscinas? —Entendió el físico.
—Bueno más o menos, Nanami ira junto a las muchachas y nos invitó a nosotros también ¿Sabes lo que eso significa? —Devolvió la pregunta Sunohara con una risa picara.
—Minori en... ¡Que estamos esperando vamos por nuestras cosas! —Exclamo Hayato motivado, seguido por sus compañeros.
—j***r, serán pervertidos —Dijo el guitarrista por lo bajo.
—No sí, el santo y tal, a la chica esa de la cafetería te la ibas a tragar —Respondió el rubio, molestando al albino.
— ¡Oye! Eso no fue lo que ocurrió, yo ni estaba de acuerdo —Se defendió Kurosaki.
—Me perdí ¿A quién se iba a tragar Ryu? —Dudo riendo el azabache.
—Rey, ya le vamos a contar eso bien. Beba un poco de la fórmula mágica de Suno primero —Acoto el economista entregándole un vaso.
Tras beberlo el científico camino más rápido, disfrutando del trago, todos se encontraban enérgicos y dispuestos a encontrarse con las muchachas, el día no hacía más que mejorar.