Armando un Equipo

1012 Palabras
Mientras se quitaba la ropa y entraba en la regadera, el agua fría comenzó a salir para luego irse poniendo más tibia. En medio de aquel relajante momento Kai pensó en toda su carrera, en el esfuerzo que había puesto en cada parte de su vida para lograr convertirse en una de las mejores atacantes, pero también pensó en su actitud, en aquella figura tan aterradora que consiguió generar debido a su forma de hacer las cosas. Eso le hizo recordar que en los últimos días después de haber tenido aquel enfrentamiento, nadie se alejaba de ella, por el contrario mucha gente la felicito por ello.  —Incluso esa chica de las coletas llamada Nanami dijo que era un monstruo muy bonito y que éramos amigas... Hasta esa rubia mala sangre... Vaya, parece que este instituto sí que es especial —Dijo en su mente, lavando su pelo —Por fin encuentro un lugar donde no quiero matarlos a todos, esto sí que es una maravilla —Reflexiono quitándose el champú.  Tras ese refrescante baño, la castaña salió revitalizada y lista para darse un buen descanso en su cuarto. Quedo en que su compañera iría a verla para cocinar más dulces, por ende era mejor reposar, eso también ayudaría a que su problema en la rodilla no se agravara aún más. Mientras caminaba para salir de las canchas se encontró con dos figuras masculinas. —Te dije que la encontraríamos aquí —Señalo el karateka acomodando su peinado. —Sí, tenías razón después de todo —Respondió el rubio. —Seiko... ¿Qué haces aquí? Pensaba que nos veríamos el domingo en la madrugada para entrenar —Pregunto la muchacha.  —Si lo se amiga, es solo que ocurrió algo y quería saber si podrías ayudarnos —Comento el joven con algo de incomodidad.  —Depende de lo que sea —Contesto la mujer algo a la defensiva. —Bueno eh... —Sin ser capaz de decirlo por los nervios se puso detrás de su amigo —Él es quien te lo tiene que pedir —Alego empujando al economista. —Sera una bestia peleando... Pero hablando es un cobarde —Pensó de forma deprimente —Hola, soy Shin, pertenezco al ala de economía, tú debes ser Kai Hamada la popular chica del vídeo —Hablo con seguridad de sí mismo. —Así que otro más que viene por lo del vídeo —Suspiro algo cansada —Es un placer conocerte amigo de Seiko ¿Que necesitas? —Saludo cordialmente al chico. —Bueno veraz... Tras una larga y extensiva explicación en la cual el joven rubio menciono todos los acontecimientos de forma detallada que lo llevaron ante aquella situación, el experto en finanzas finalmente dio cierre a su idea. —Entonces pensé y la mujer más recomendable para esto no era otra que usted señorita. Así que humildemente quería pedirle que combatiera junto a nosotros en--- —Antes de finalizar la castaña respondió de manera muy rígida.  — ¡Por supuesto que no! —Exclamo haciendo que el karateka se despertara. —... ¿Ya terminaste la historia Shin? —Pregunto el joven arreglando su pelo —Momento... ¿¡Acabas de rechazar la oferta Kai!? —Hablo sorprendido el muchacho. —Pero... No entiendo, te pagare por tu esfuerzo, te enfrentaras a una cretina detestable, ayudaras a un amigo y no tienes nada que hacer en la noche ¿Cuál es el problema? —Completamente confundido, dudo el economista de su perfecta conjetura. —En serio, son geniales, pero yo no soy una peleadora, soy deportista, solo me enfrento a la gente cuando es necesario. Tendrán que buscar a otra —Se excusó la dama retirándose —Además mi pierna está fallando, si lucho ahora quien sabe lo que le pasaría... Pero no tienen que saber eso —Pensó la joven mientras seguía caminando —Fue una buena historia... Nos vemos el domingo Seiko —Concluyo la mujer.  — ¡Seguro Kai! —Respondió animado —Bueno amigo, esto no es bueno ¿Qué hacemos ahora? —Pregunto. —Nada, la convenceremos de otro modo —Expreso decidido el rubio. —Pero ya la escuchaste Shin, no va a pelear con nosotros ella no es de las que dice las cosas por decirla —Ya lo sé varón —Contesto Shin pensativo —Sin embargo... —Empezó a maquinar una estrategia en su cabeza —Lo tengo. Tras decir aquello el economista saco su teléfono y busco el vídeo de la castaña. De inmediato se percató de algo que el más o menos ya tenía en mente desde antes de recurrir a Kai para que peleara en la apuesta de Lorena. —Fíjate en este detalle mariquito y mientras tanto vamos dándole —Expreso en tono de burla el economista, caminando junto al karateka. //Mariquito: Afeminado // —Bueno pero respeta o no peleo nada y dejo que la mujer esa loca te viole —Respondió desafiante Seiko.  —Ya pues ve lo que te estoy diciendo —Siguió Shin aumentando su velocidad de caminata. — ¿Que tengo que ver? ¿La paliza que les están dando a esas bailarinas? —Cuestiono el joven riéndose del vídeo. —No... Mira cerca del borde hay una mujer a la que Kai protege —Señalo el rubio a su amigo. —Ahora que lo dices... Tienes razón —Acepto Kutetsu. —Si encontramos a esa chica y le decimos que hable con ella... Seguro que conseguimos que se ponga de nuestro lado. Nadie la había notado antes, parece que fui el único en darse cuenta. Estas en lo cierto cuando dices que la señorita no es de la que hace las cosas sin motivo —Explico el hombre de negocios entrando en el ascensor y subiendo hacia las dormitorios.  —Pero podría ser cualquiera... En esta institución hay muchas —Expreso Seiko dudoso por el plan de su compañero regresándole el teléfono — ¿Cómo podríamos encontrarla?   —Recurriré a un experto en buscar mujeres —Dijo mientras salía del ascensor.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR