3 AÑOS DESPUÉS —¿Estás segura de hacerlo?— le pregunte a Amy. Nos encontrábamos a unos pasos de las puertas del hospital psiquiátrico de Seattle. Su rostro se apretó y expulsando una sonrisa nerviosa asintió. —Mi corazón me late muy rápido. Creo que jamás me había sentido tan nerviosa y tan... —De acuerdo. Suficiente, es hora de entrar— la interrumpí, tomándola de la mano como muestra de apoyo—. No te preocupes Amy. Eres fuerte y sé que lograras hacerlo. Amy me rodeo entre sus brazos. Segundos más tarde atravesamos las puertas del hospital. Sabía que ella estaba lista. Lista para ver a Marcus. Para ver a Marcus, después de tres prolongados años. Sabía exactamente por lo que estaba atravesando. Yo tambié
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


