Penélope despierta, y nota que Alexander la tiene abrazada y está dormido. Lo mira y no puede evitar suspirar. —¿Por qué me tuve que enamorar de ti? Será cierto todo lo que mi padre me dijo, a veces lo dudo, pero cuando te comportas un «neandertal», pienso que todo es verdad, todo tú eres un enigma, que no sé cómo descifrar—, en seguida nota que Alexander, esta a punto de despertar, se hace la dormida, no quiere que se dé cuenta de que lo ha estado observando. Alexander al instante que abre sus ojos, ve el hermoso rostro de su esposa, se acerca y le da pequeño beso en la cabeza, respira su delicioso aroma. Este acto a Penélope la confunde más, simula que despierta, enseguida Alexander se aleja de ella. —Veo que ya despertaste—dice con un tono de voz osco. —Si, ¿Qué haces aquí a mi lado

