Alexander se queda un par de minutos más en el baño, sale y ve a Penélope de pie, observando la ciudad por la ventana, se acerca sigilosamente, no puedo evitar abrazarla. Penélope al sentir los brazos de Alexander rodeándola, siente una energía que no sabe cómo explicar, gira su cuello y le regala una gran sonrisa. Alexander con lentitud la voltea, la respiración de Penélope se acelera. Cuándo ambos quedan frente a frente, los dos sonríen. Alexander no puede resistir las ganas de volver hacerla suya. Así que une sus labios con los de Penélope lenta y sexualmente, mezclan el sabor de sus lenguas, y hacen una danza erótica y sensual, con sus labios. La mano de Alexander, acaricia lentamente el hombro de Penélope, y baja por su clavícula, sigue bajando hasta sus pechos, lo acaricia lentamen

