El sol se asomaba tímidamente en el horizonte, marcando el comienzo de un nuevo día en mi vida. Después de la mágica velada musical con Erin, me sentía llena de energía y expectativas para enfrentar lo que este día tendría para ofrecer. Después de un refrescante baño matutino, me vestí con mi uniforme escolar y desayuné junto a mi madre. Noté que había una sonrisa en su rostro, como si hubiera percibido la renovada alegría en mi actitud. Mi madre siempre había sido mi mayor apoyo, y saber que me estaba adaptando a mi nueva escuela le alegraba tanto como a mí. Una vez lista, me despedí de mi madre y salí hacia la escuela. El camino que antes me resultaba un poco aterrador ahora parecía más familiar y cómodo. Mientras caminaba hacia el edificio escolar, pensaba en todo lo que había vivido

