—Me da igual si me crees o no. —Comenté, tomando mi mochila. —¿Cuánto van a durar con esa mentira? ¿Durará todo el embarazo? —Siguió preguntando, y yo respondí: —Lo que dure todos los meses de embarazo. —Y te exijo la prueba de ADN. —Te dije que este bebé no es tuyo. —Insistí. —Miré un abogado para exigirlo si no me lo das, así que será peor para ti. —Añadió. —Deja de molestarme. — exigí. El profesor se levantó. —Quien… se fue con una súper modelo, fuiste tú. —mencioné con los ojos llenos de lágrimas, pero no le permití que me viera en ese estado. —Y ahora conocí a alguien que realmente me valora. —Comenté antes de salir del salón, pasando por la puerta, sintiéndome como un idiota. A veces, hasta llegar al recreo, me agotaba. Pero finalmente podría descansar, fui al quiosco a co

