5| NADA ES IGUAL.

1032 Palabras
Lindsay. ─Lindsay, Amor despierta ─escuché la voz de Josh a mi lado. Abrí los ojos y me topé con sus hermosos ojos azules. ─¿Qué pasó? ─Hay que estar en dos horas en el lugar donde leerán el testamento y Paul dice que Tanner no volvió a casa. Inmediatamente me levanté de la cama de un salto y crucé el pasillo dirigiéndome a la habitación de Tanner. Abrí la puerta y como lo habían dicho no estaba en su habitación. ─¿Alguien tiene una maldita idea de donde está? ─pregunté. Andrew subió las escaleras a toda prisa y dirigió su mirada a nosotros. ─Está en el césped dormido. ─¿En el césped? Paul y Josh bajaron las escaleras y más atrás yo, llegamos al primer piso y salimos de la casa y ahí en medio del césped estaba Tanner dormido con una de sus habituales boinas negras sobre su rostro. ─¡Hey! Tanner, despierta hermano ─dijo Paul tocando su brazo y nada que reaccionaba. ─¿Estará ebrio? ─preguntó Josh. ─Revisaré su auto ─soltó Andrew caminando hasta el auto. Me agaché frente a él y retiré la boina de su rostro, su piel estaba más pálida que de costumbre y sus labios resecos, mantenía su respiración normal por lo que supuse que seguía en su sueño profundo. ─Chicos ─soltó Andrew. Volteamos a él y salió del auto con una jeringa en su mano y una correa. ─Mierda, se está drogando de nuevo ─exclamó Paul. Levanté su sudadera en uno de sus brazos y ahí llevaba una pequeña marca. ─¿Pero que mierda tiene en la cabeza? ¿Como se supone que nos presentaremos en ese lugar con el prácticamente inconsciente? ─solté. Josh caminó hasta a mí y me rodeó con sus brazos. ─Tranquila nos quedan dos horas él puede despertar y estar mejor. Paul salió de la casa con un vaso de agua y lo roció en el rostro de Tanner, él inmediatamente despertó y pasó una de sus manos por su rostro. ─¡¿Pero que mierda?! ─gritó mirando en dirección a todos. ─Eso mismo te digo yo a ti ¿Volviste a drogarte no es así? ─solté. Él se levantó del suelo y pude apreciar las pequeñas ojeras bajo sus ojos. ─Eso no le importa a ninguno de ustedes, así que déjenme en paz. ─Tanner, tenemos dos horas para estar en el lugar donde leerán el testamento y no puedes ir así ─soltó Andrew. ─Entonces ve por mí. ─¿No te importa Tadeo no es así? Sus ojos dieron a los míos, dio unos pasos hasta quedar frente a mí. ─Claro que me importa, es mi hermano. ─¿Entonces porque te volviste a drogar? ¿Eso es lo que quieres inculcarle a tu hermano? ─No lo entiendes, ninguno de ustedes lo entiende ─dijo caminando hasta la casa. ─Hablaré con él ─soltó Paul. Andrew llegó a mi lado y me dio un beso corto en los labios. ─No te preocupes, si tenemos que encerrarlo en la casa para que no salga lo haremos. ─¿Y si tiene drogas en su habitación? ─pregunté. ─Yo me quedaré a revisar toda la casa, ustedes vayan a la lectura del testamento ─soltó Josh y asentí. ─Gracias a los dos por acompañarme en esto ─dije mirando los ojos azules de Josh y los ojos grises de Andrew. ─Estamos para eso nena ─exclamó Josh dando un beso en mis labios. [*] Media hora después ya estaba completamente vestida junto a Andrew, Paul estaba terminando de arreglar su corbata y a la final Josh tuvo que ayudarlo. ─¿Que está haciendo? ¿Porque se tarda tanto? ─preguntó Andrew. Caminé hasta las escaleras y miré en dirección a su habitación. ─¡Tanner! ─grité. El salió de su habitación con un pantalón n***o de vestir y una camisa negra, una boina y unos lentes negros. ─Tanner no puedes ir así ─soltó Paul. ─Puedo ir como quiera. ─Quítate esa boina y esos lentes, no vas a una fiesta ─aclaré. Miró en mi dirección y mostró una pequeña sonrisa ladeada. ─¿Quieres que me quite los lentes? ─preguntó y asentí. Se quitó los lentes y pude ver su retina roja, sus parpados al parecer le pesaban. Pasó una de sus manos por su nariz y mostró una sonrisa. >> ─¿Podemos irnos? Es hora de irnos. Camino hasta la salida y todos nos mantuvimos mirando como se alejaba de nosotros. ─Revisa toda su habitación y lo que encuentres bótalo ─soltó Paul en dirección a Josh y el asintió. ─Yo conduciré ─dijo Andrew. ─El auto es mío ─aclaró Tanner. ─Hermano no puedes mantenerte en pie y piensas conducir ─habló Paul llevándolo hasta el asiento de atrás. Tomé lugar a su lado y Paul en el asiento del copiloto. ─Tienes que tomarte un café si no quieres que se enteren en ese lugar en las condiciones que te encuentras ─soltó Andrew antes de arrancar el auto. ─¿Volviste a drogarte en la habitación? ─pregunté. Se deshizo de su boina negra y miró en mi dirección. ─Quizás ─respondió encogiéndose de hombros. ─Mierda, estamos muertos ─exclamé. ─No dejes que hable y listo, puedes evitar que diga cualquier cosa inapropiada ─soltó Paul. Miré en dirección a Tanner y reclinó su cabeza a la ventanilla, cerró sus ojos y se mantuve unos minutos así. ─Alené ─dijo en un susurro con sus ojos cerrados. ─¿No crees que sería buena idea llamar a Alené? ─preguntó Andrew. ─Opino lo mismo ─habló Paul. Solté un suspiro y asentí ─Esta noche la llamaré, quizás pueda decirle a Kolton que la traiga ya que saben que ella tiene un yeso en la pierna. ─Puedo ir por ella, pero necesito dinero ─dijo Paul. ─¿Crees que ella quiera verte después de todo lo que pasó? Tanner te perdonó, pero no sabes si ella lo hizo, no sabemos cómo se encuentra si nos odia o algo así ─expresó Andrew. Y tenía razón, no sabíamos cómo ella lo estaba tomando todo. ─Ahora me preocupa el testamento y que descubran a Tanner drogado, luego me encargaré de Alené ─dije y ambos asintieron. Miré a Tanner y continuaba en un sueño profundo.
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