6| DROGAS.

809 Palabras
Josh. En cuanto vi que los chicos se fueron en el auto subí a toda prisa las escaleras rumbo a la habitación de Tanner. Desde que lo conocí no tenía idea los tipos de problemas que el llevaba en su vida, quizás el siempre necesito una persona que lo escuchara y le diera consejos, yo pude ser esa persona, pero el no recurrió a mí. Se podía decir que de todos los chicos yo era el más pacífico, el más tranquilo, él bisexual no sentía vergüenza de ello, estaba enamorado hasta la coronilla de Andrew y Lindsay, sé que Andrew estaba enamorado de Lindsay y está clase relación poliamorosa solo era por Lindsay, pero algún día le confesaría mi amor a él también al igual que una vez lo hice con Lindsay. Al entrar a la habitación de Tanner no sabía en que rincón buscar primero ya que la habitación era un poco grande. Lo único que quería era volver a ser esa familia que encontré en ellos, ese amor que todos nos dábamos a la hora de molestarnos, salir, bailar y ser nosotros. No soy como Andrew y Lindsay que desde que se enteraron de la especie relación que Tanner y Valerie tenían querían hacer que el saliera de ese mundo. Eso a mí no me importaba él era lo suficiente mayor para afrontar sus problemas. Tampoco siento rencor por las cosas que Paul nos hizo en el pasado, todos somos humanos y todos cometemos errores. Todos merecemos una segunda oportunidad en la vida. Removí la cama de Tanner y no encontré nada bajo el colchón, busqué en su escritorio y nada, en alguna de las gavetas y nada. Me llamo la atención el libro que estaba empezando a escribir así que fui hasta él y al abrirlo, cayó al suelo un paquete de polvo blanco, un paquete de pastillas y una jeringa. ─Quien diría que tendrías eso escondido donde sientes dolor ─dije a la nada. Tomé mi teléfono y le tomé una foto a todas esas drogas y se la mandé a Andrew, me senté en la cama y esperé su respuesta. Al cabo de unos minutos la recibí. Andrew: Bota toda esa mierda en el sanitario. Podía imaginar cómo se pondría Tanner al enterarse que sus drogas habían desaparecido, iba a acabar con todos nosotros, pero era por su bien y él tenía que entenderlo. Josh: ¿Cómo van con lo del testamento? Me mantuve esperando su respuesta, pero no llego de inmediato. Tomé todas las drogas y caminé hasta el cuarto de baño y las arrojé en el inodoro, bajé la cadena y pude ver como las pequeñas pastillas junto al polvo blanco se iban por el conducto. Salí de la habitación de Tanner arreglando todo como anteriormente estaba y llegué a la cocina, tomé una bolsa de papel y coloqué la jeringa para después meterla en el tanque de basura. Mi teléfono vibró en mi bolsillo y vi un mensaje de Andrew. Andrew: Están dentro, no tenemos idea como la están pasando, pero Tanner seguía drogado. Josh: Mierda, ojalá todo salga bien. Caminé hasta la sala y tomé lugar en uno de los sofás, pero algo llamó mi atención, el pequeño cojín frente al sofá tenía una pequeña abertura, lo tomé, le di una vuelta y pude ver como salían billetes de esté y pastillas de éxtasis. ─No me jodas, Tanner tiene toda la casa llena de drogas. Tomé una fotografía y se la mandé nuevamente a Andrew. Esto sería más difícil de lo que pensé, ahora se supone que en toda la casa tenía drogas. ¿Pero... cómo era posible? Solo tenía una noche en este lugar y el anoche no durmió aquí. Entonces me hice la pregunta nuevamente y pude obtener una respuesta. Tomé mi teléfono y le escribí un mensaje a Andrew. Josh: Tanner no es el único consumiendo, alguien más consume drogas y además nos está robando dinero ¿Sabes quién es no? Su respuesta no tardó en llegar. Andrew: Lo tengo justo a mi lado, gracias por la información hablaré con Lindsay. ¿Cómo mierda íbamos a sacar adelante a dos drogadictos? No podía imaginarme a Paul siendo rebelde y enfermizo como Tanner sin sus drogas, pero eso me llevó a pensar que lo único que encontré en el cojín fue éxtasis, eso quería decir que no se inyectaba, solo tomaba las pastillas, era más fácil de controlar. Todavía teníamos el problema con Tanner, porque si Tanner seguía en esa adicción podía perderlo todo, su casa, su dinero, su hermano y sobre todo su trabajo como escritor. Solo pasó por mi cabeza el nombre de una persona que podía hacer que Tanner recapacitara, pero no sabía qué hacer y no sabía cómo lo tomarían los demás. ─Mierda, esto se volverá un infierno en esta casa ─dije a la nada.
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