—¿Cómo puedes mentir así a mi mamá?, ¡No! Somos amigos... Y yo no te invite para enseñarte un carrizo.Le digo entre dientes ya alejados del puesto de mi mamá disimulando ya que todos me conocen y nos miran
—Oh lo siento virtud de mujer honesta que siempre habla con la verdad, quien dijo: él es amigo de Marcos y Marbis que juegan juntos, Básquetbol o fútbol ¡Mentirosa!
—¡Es Marcos! Y Leonardo, ¿Pero quién te has creído tú? ¡Engreído!, arrogante pesado, mentiroso eres tú
—¡Yo!, ¿Quién comenzó con las mentiras apenas me vio? ¡Hay no te reconocí! Tu, tu mi dulce preferido... Me dice con una sonrisa coqueta
—Que te pasa yo no soy tu Dulce no me digas así, en serio eres un pesado. Respondo mirándolo mal
— Vas a envejecer rápido si sigues molesta por todo... ¿Por qué Dulce? Es que deberías de llamarte ácida en serio lo pienso — me dice y se para a un lado en una esquina del pasillo y se va acercando a mi , su perfume es exquisito, alzó la mirada y veo esos ojos azules, sonríe con picardía y yo solo puedo retroceder, no me toca, pero su calor corporal llega a mi cuerpo, respira lento pausado y yo ni respiró...
—Dime ¿Qué quieres? Y como supiste que estaba aquí. exclamó como puedo
— Y mira que eres engreída y después me dices engreído a mí, solo pasaba por casualidad, vine acompañar a mi abuela. Te vi y solo me acerqué a saludar — sonríe con ingenuidad
No creo en casualidades...
— No soy ninguna engreída, aash me sacas de mis casillas. Le digo aparentando tranquila, pero siento que me tiemblan hasta las pestañas a parte que siento las mejillas arder
Se ríe carcajadas. Santo este hombre es precioso y me sonrió con él sin siquiera caer en cuenta que estoy sonriendo. Su cabello le cae casi en los ojos, sus rasgos varoniles y perfectos a parte de su altura y su cuerpo que se nota que trabaja en el metro pierdo en mis pensamientos y en este hombre que tengo en frente
—Pues te voy a aclarar, Dulce tentación. Me dice con picardía
Y yo por primera vez siento un calor en mi vientre que me hace sonrojar más, pero debo calmarme. Unicamente pase de casualidad, te vi, quise ser educado cortes, amable, buen amigo...
Sonríe cándido — Y tú enredaste todo, empezaste a mentir y mentir a tu mamá, pues me vi en la obligación de seguirte el juego, eso me pasa por buena gente debí decirle a tu mamá que cruzas las calles sin ver y que casi te atropello por tu culpa... — dice con autosuficiencia.
Lo veo molesta en lo que iba a contestar nos interrumpen
—Arturito te estaba buscando. se acerca a nosotros una señora elegante, aunque estaba vestida sencilla, se ve que es una señora fina, con el cabello y maquillaje impecable
—Abuela, te esperaba ¿Ya compraste lo que necesitas?
—¡Si! Ya lo pedí como me gusta, todo fresco y las legumbres las mejores ya lo van a cargas a la camioneta, les dije que si llevan de nuevo el desastre de frutas y legumbres que enviaron la última vez van a saber quién soy... — la señora se me queda viendo
—Y ¿Esta belleza quien es?
—Abue te presenté a mi gran amiga Dulce tentación. Dice guiñándome un ojo y yo siento que me estoy muriendo de la verguenza
—Dulce mi nombre es Dulce sin tentación. Explicó mirándolo mal
Le extiendo la mano a la señora. Río avergonzada cuando ella me divertida
Me observa fijo detalladamente
— Es un placer señora
-—Que lindo nombre, para una chica tan hermosa, me gusta...
—Gracias. Le digo amable
Arturo me ve fijamente sin poder evitarlo bajo la mirada nerviosa sonrojada.
— El placer es mío Dulce, Yo soy la abuela de este granuja, me puedes llamar Graciela aunque no puedes negar que mi nieto es un caramelo. Dice sonriente viéndonos con diversión
Uff ya sé porqué es tan engreído si la abuela le dice caramelo... Yo solo sonrió sin hacer ningún comentario
La abuela carraspea —Bueno, chiquillos, ya debemos irnos Arturo debes llevarme a retirar los libros.
—Si, abue vamos —voltea y me ve, se aproxima y me agarra de los hombros y me da un beso en la mejilla —hasta pronto mi Dulce
¡Dios! Me da escalofríos que me recorre toda la espalda. Me deja como tonta viéndolo y él a mi
—Adiós Arturito — le digo irónica, el se ríe con una carcajada, se da la vuelta y camina con su abuela a la entrada del mercado, sube a una camioneta blanca que tiene unos emblemas que puedo leer que al rededor dicen El Clemon y se van...
—Llegamos agotadas a la casa mi mamá no ha comentado nada de Arturo y yo finjo demencia me hago la desentendida...
—Cariño voy a preparar unos sándwiches y un café con leche ¿Te provoca? O quieres algo más
—No, mami eso está perfecto —subo a mi habitación me baño, el día fue extraño él es tan guapo, huele tan bien. Pero debe tener novia o novias... Tiene dinero y es lindo debe tener muchas chicas detrás de él.
¡Bueno dulce! Ya deja de pensar en tonterías... ¿Desde cuándo tú reflexionas en chicos? Y menos en un chico como él... me acuesto viendo mi cielo de deseos, suspiró y vuelve a mi cabeza Arturo no sé dé donde salió y porque me siento así cuando lo tengo en frente de mí...
Al día siguiente me levanto temprano alegre, feliz, tranquila, los días sábado son geniales. Trabajar con mi mamá el ambiente del mercado es familiar. Aunque hay una que otras personas que no son agradables bueno, mujeres que venden lo mismo que nosotras, pero no le prestamos atención. Como dice mi mamá mente positiva buena vibras... Para que se regrese el doble de buenas energías a nuestras vidas, pero en general todos nos llevamos muy bien.
Crecí entre las tiendas tengo fotos dando mis primeros pasos en estos pasillos...
Me arreglo como para salir en la tarde al centro comercial. Ayer llegó mercancía nueva y no me va a dar tiempo de venir a cambiarme
Llegamos saludando, abrimos la tienda. Yo pongo música que me encanta, mi mamá me sigue el coro y de una vez nos ponemos manos a la obra a sacar y acomodar la ropa.
Pasan las horas muy rápido y recibo un mensaje de Amanda diciéndome que ya me van a pasar buscando
—Mama, ya me llegó un mensaje de Amanda, en un rato me va a pasar buscando. Pero te dejo los conjuntos ya listos... Solo de colocar en la pared.
—Gracias cariño anda tranquila diviértete algo me pasas mensaje no llegues tarde
—Hola feos —Saludo y me subo al carro en la parte de atrás que va Amanda. Marcos va manejando y Lana está de copiloto. Los demás los vemos allá
—Entramos al centro comercial entre risas y bromas
—Vamos al cine —Leonardo propone emocionado, una película de terror que le recomendaron
—Leo quiero ver unos zapatos y un vestido para los quince años de mi prima Cáterin —Amanda nos ve a todos buscando apoyo
—Bueno vamos a ver los zapatos y los vestidos y después vemos los horarios de las funciones, tenemos tiempo —le guiñó un ojo a Amanda que sonríe agradecida
— Nooo otra vez... Chica Carla me va a castrar si sabe que estoy comprando ropa, zapatos o maquillaje con ustedes. Con ella nunca voy... — dice leo con fingiendo molestar
— Tampoco exageres — dice Lana riendo
— Solo debes traerla que nos acompañe — comenta Nancy
— Peor... Salimos mañana se camina todas las tiendas y no solo eso se mide todo, pero todo y después compra en la primera tienda que entró — levanta las manos exagerando
— Leo ya deberías estar acostumbrado a estas emboscadas que nos hacen si desde que jugábamos en preescolar no sabíamos por qué siempre terminamos siendo chofer, guardaespaldas de las muñecas y de ellas... — Marco niega con la cabeza riendo
Reimos todos divertidos por sus dramas siempre son los mismos se quejan de nosotras,.pero igual no nos dejan solas
— Igual Carla va a venir castrándote por estar coqueteando con Paula... No te hagas — Amanda lo señala. Con picardía
— Bueno, pero por lo menos me va a castrar por algo que estoy disfrutando. Y es más que culpa tengo yo de ser irresistible…
Caminamos y entramos a varias tiendas, hasta que llegamos a una. Tiene unos vestidos preciosos y elegante de fiestas como los que Amanda busca yo los veo y se que son muy caro, pero al parecer esos quince años es. una fiesta muy lujosa
Camino hasta el final de la tienda porque me llama la atención un vestido rojo espectacular, me pongo detallarlo, está perfecto para la elección de la reina de la feria...
En eso siento que me jalan por el brazo a un lado y me meten a un cuarto lleno de cajas, me tapan la boca me empujan a la pared sin darme tiempo de nada...
—Ssssh... Hola mi Dulce tentación
— ¡No! De nuevo ¡Tú!