-Dime Lisbeth, somos amigas, si esta a mi alcance yo te hago cualquier favor, dime, acaso es algo muy urgente que quieres que te resuelva-, dice Doña Magali.
-Magali quiero que esta noche lleves la carta mágica que te toco a la Misa, es urgente, te ruego que lo lleves, por favor, te lo pido como amiga, por favor-, dice Doña Lisbeth.
-Oye Lisbeth eso que pides es raro, ¿Para qué?-, dice Doña Magali.
-No preguntes, solo llévalo, te lo pido como mi amiga del alma, te lo suplico, si quieres que me arrodille lo hago, pero llévalo, se me ocurrió una gran idea-, dice Doña Lisbeth.
-Esta bien llevare la carta, confiare en ti, ojala sea importante-, dice Doña Magali.
-Es urgente Magali, te lo aseguro, gracias, no te vas a arrepentir-, dice Doña Lisbeth.
En la Pizzería de la Quizanda, Don Julio esta haciendo pizza, diciendo:
-Cada mañana que despierto me siento orgulloso de mi negocio, me encanta hacer pizza para que la Quizanda se sienta a gusto con mis pizzas tan deliciosas y exquisitas.
Y Doña Omaira esta en la caja muy feliz, diciendo:
-Otro día mas, gracias Señor por otro día especial.
Y sale Don Julio y le dice:
-Omaira, ¿Dónde esta Julio Cesar?.
-En la plaza, donde mas, esta entrenando para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, tiene ese deseo en su corazón de ganar y traer la copa a Venezuela-, dice Doña Omaira.
-¡Ay, Omaira!¡Nuestro hijo tiene el gran espíritu futbolista!-, dice Don Julio.
Y llega Doña Lisbeth y le dice:
-Señora Omaira necesito pedirle un favor muy especial, se lo ruego, se lo suplico.
-Dígame Lisbeth, si puedo con gusto le haré ese favor-, dice Doña Omaira.
-Si es una pizza, van saliendo dos del horno-, dice Don Julio.
-No es pizza señor Julio, solo quiero que esta noche en la Misa lleve la carta mágica que le toco, es muy importante, se me ocurrió una gran idea, se lo ruego Omaira, lleve esa carta, llévela para algo muy especial, toda la Quizanda se sorprenderá-, dice Doña Lisbeth.
-Pero Lisbeth, ¿Para que quiere que lleve la carta mágica?-, pregunta Doña Omaira.
-Por favor no pregunte, solo llévela para algo especial, ya lo sabrá esta noche en la Misa, es muy urgente, será una alegría para toda la gente de la Quizanda-, dice Doña Lisbeth.
-Bueno esta bien señora Lisbeth, esta noche llevare la carta-, dice Doña Omaira.
-Muchas gracias señora Omaira, no se le olvide-, dice Doña Lisbeth.
En la casa de Agripina, Doña Agripina esta en el patio guindando la ropa, diciendo:
-Mi pregunta que hago todas las mañanas, ¿Cómo estarán mis hijos y mis nietos en el Estado Zulia?¡Ojala que todos estén bien y estén gozando de toda esa tierra maracucha!.
En la sala El Mono esta sentado en el mueble, diciendo:
-Tengo que quitarle esa carta mágica a mi mamá, esa carta se la tengo que robar para ganarme una buena cantidad, son mágicas, la gente va a querer comprarlo, no solo la que tiene mi mamá sino también la de la demás gente, las cartas mágicas de la Quizanda serán mías, no solo la venderé sino pediré el deseo de ser rico, muy rico, es mi oportunidad y así mas nunca vuelvo a pisar la cárcel, mas nunca pisare Tocuyito, jamás volveré a ese horrible lugar, cuando tenga el dinero tendré el poder de meter a todos los ladrones de la Quizanda a Tocuyito, empezando por los Paulinos, los Polancos y los Mierderos.
Y están tocando la puerta, y El Mono abre y es Doña Lisbeth.
-Buenos días Mono, ¿Se encuentra la señora Agripina?-, pregunta Doña Lisbeth.
-Mi mamá esta en el patio guindando la ropa, si quieres pasar-, dice El Mono.
Y así ella pasa, diciendo:
-Muchas gracias.
Y en el patio, Doña Agripina aun esta guindando ropa, y Doña Lisbeth pasa y le dice:
-Buenos días señora Agripina, vengo a pedirle un favor muy especial.
-Diga Lisbeth, buenos días, perdón, lo que pasa es que estoy guindando la ropa, El Mono si ensucia ropa, aquí estoy limpiando, lo único que hace la mujer-, dice Doña Agripina.
-Señora Agripina vine a pedirle un favor muy especial, es sobre la carta mágica que le toco, por favor señora Agripina le quiero pedir ese favor, lleve esa carta esta noche a la Misa, es muy urgente, se lo ruego, es una buena idea que se me ocurrió, estoy pasando por cada casa porque se me ocurrió una gran idea con esas cartas, por favor-, dice Doña Lisbeth.
-Lisbeth, ¿Para que quieres mi carta?¡Yo hice una promesa de protegerla!¡No la puedo estar sacando de la casa!¡Lo siento pero mi respuesta es no!-, dice Doña Agripina.
-Señora Agripina se lo ruego, es urgente, le digo la verdad, por favor, confié en mi, todas las personas que les toco la carta lo va a llevar-, dice Doña Lisbeth.
Y El Mono llega a escuchar y esta muy feliz, pensando:
-Maravilloso, todos van a llevar esta noche las cartas, es mi gran oportunidad de robarlas.
-Señora Agripina no se va a jugar con esas cartas, la usare para algo muy importante, ya usted lo vera, no es robo, le juro que se le dará un buen uso, en verdad-, dice Doña Lisbeth.
-No lo sé Lisbeth, es que no me convences, tengo miedo de perderla-, dice Doña Agripina.
Y sale El Mono y le dice:
-Mamá si es importante, llévala esta noche a la Iglesia, esta mujer te lo esta rogando.
-Bueno esta bien lo voy a llevar, ojala sea importante-, dice Doña Agripina.
-Gracias señora Agripina, no se va a arrepentir-, dice Doña Lisbeth.
Mas tarde Doña Nirdia esta sentada en la puerta de su casa, diciendo:
-Ojala mi hijo me llame hoy de Atenas, ojala que si, necesito saber como esta.
Y pasa Doña Lisbeth y le dice:
-Nirdia necesito pedirte un favor muy especial, necesito que lleves la carta mágica que te toco para hoy en la Misa, por favor te lo ruego, es para algo muy importante, te lo pido.
-¿Para que necesitas la carta que me toco?-, pregunta Doña Nirdia.
-Nirdia es urgente, te lo suplico, te lo ruego, se le dará un buen uso, es algo que va a alegrar mucho a la gente de la Quizanda, digo la verdad, por favor-, dice Doña Lisbeth.
-Esta bien Lisbeth, llevare la carta mágica esta noche, estaré sin falta-, dice Doña Nirdia.
-Gracias Nirdia, no te vas a arrepentir-, dice Doña Lisbeth.
En la casa de Mirta, Doña Mirta esta atendiendo su bodega, y llega Hecver y le pregunta:
-Mamá, ¿Puedo ayudarte?.
-Si hijo, entra, mas tarde tengo que ir al banco y tu tienes que quedarte aquí a cuidar y después tengo que comprar una caja de cerveza porque esta noche me siento en la puerta a tomarlo con mi mejor amiga Sodi, vamos a hablar bastante-, dice Doña Mirta.
-Mamá deja de estar tomando, eso te hace daño-, dice Hecver.
-Eso no hace daño tranquila, lo que le hiciste a Mayerlin no estuvo bien-, dice Hecver.
-Hoy me le voy a declarar al padre, tranquilo, Dios me va a perdonar este pecado pequeñito, tranquilo, no debí amenazar con un cuchillo-, dice Doña Mirta.
-Eso es un pecado grave, uno peca hasta con el pensamiento-, dice Hecver.
-Cállate Hecver, bueno voy al banco a sacar el dinero-, dice Doña Mirta.
Y llega Doña Lisbeth y le dice:
-Mirta necesito pedirte un favor muy especial, es urgente, te lo suplico-, dice Doña Lisbeth.
-Dime Lisbeth, para eso somos amigas-, dice Doña Mirta.
-Mirta quiero que esta noche para la Misa lleves la carta mágica que te toco, es muy urgente, por favor te lo suplico, es algo que va a alegrar a la Quizanda-, dice Doña Lisbeth.
-Esta bien, esta noche mi hijo Hecver te lo llevara a la Misa, Hecver forma parte del grupo de canto, aprovechara y te lo llevara, yo como no voy a ir, ira Hecver-, dice Doña Mirta.
-Gracias Mirta-, dice Doña Lisbeth.
-No te preocupes Lisbeth, esta noche te la llevo-, dice Hecver.
En la casa de los Pandares, Doña Clarry esta haciendo panquecas y le sirve a Angélica y a Claudimar, diciendo:
-Coman bien mis sobrinas lindas, esta noche es la Misa de sus queridos primos.
Y llegan Don Hito y Don Pupuno, y Doña Clarry los ve y les dice:
-Hermanos Hito y Pupuno, hermanitos, ¡Que bueno que vinieron!.
-Venimos a verte para ver como estas, debes estar aun con dolor-, dice Don Hito.
-Así es Hito, no es fácil superar la muerte de tres hijos-, dice Doña Clarry.
-Clarry tienes que aprender a superar este dolor, será difícil pero tienes que luchar y ser feliz, la vida sigue, sigue luchando por el Internet, por todo-, dice Don Pupuno.
-Trato Pupuno pero no puedo-, dice Doña Clarry.
Y están tocando la puerta, y Doña Clarry abre y es Doña Lisbeth.
-Buenos días Clarry, esta Nene.
-Nene esta abajo atendiendo el Centro de Internet-, dice Doña Clarry.
-No me di cuenta, yo creía que no lo iba a abrir-, dice Doña Lisbeth.
-La vida sigue, yo le pedí que lo abriera un rato nada mas-, dice Doña Clarry.
Abajo, en el Centro de Internet Pandares, esta muy lleno, y Don Nene esta en la maquina principal atendiendo y esta votando lagrimas viendo el negocio, diciendo:
-Mis hijos, este sentimiento que tengo por dentro me duele mucho, mucho.
Y entra Doña Lisbeth y le dice:
-Buenos días Nene, necesito pedirte un favor muy especial.
-Ahorita no Lisbeth, me siento mal, aun estoy dolido por lo de mis hijos-, dice Don Nene.
-Nene es que necesito que esta noche lleves la carta mágica que te toco a la iglesia, es para algo urgente, por favor Nene, lleva la carta, es para algo urgente, hará feliz a la gente de la Quizanda y tu también lo serás, esa tristeza se convertirá en sonrisa-, dice Doña Lisbeth.
-Esta bien Lisbeth., yo te la llevo pero déjame solo, necesito estar solo-, dice Don Nene.
-Gracias Nene, un consejo, sigue adelante, la vida es bella-, dice Doña Lisbeth.
En el cielo, en el hermoso Paraíso, Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito y Randy están sentados debajo de un árbol muy bonito comiendo frutas.
-¡Que hermoso es vivir aquí!¡Lastima que no viniste al centro comercia del Paraíso!¡Es distinto que la Tierra!¡Lógicamente todo es gratis!-, dice Esteban.
-Ayer nos divertimos, lastima que no viniste Alejandro, hiciste falta, hizo falta que la pandilla estuviera completa, después tomamos un helado de frutas del paraíso, fue delicioso, exquisito, si quieres vamos hoy-, dice Rolando.
-Esta bien, voy hoy, quiero saber como saben los helados del cielo-, dice Alejandro.
-¿Dónde estabas?-, pregunta Olí.
-Estaba orando un poco, rezándole a Dios, aunque no lo crean, él me hablo, me hablo y me dijo que si hay una esperanza para la humanidad, seremos salvados-, dice Alejandro.
-Lo bueno es que algún día vamos a ser revividos cuando sea el Fin del Mundo y cuando Jesucristo haga el Juicio Universal, todo será distinto-, dice Luisito.
-Durante el poco tiempo que dure en la Iglesia aprendí grandes cosas-, dice Olí.
-Olí no sabíamos que estabas metido en la Iglesia-, dice Miguelito.
-Si, me metí en el grupo de canto de la Iglesia de la Quizanda, fue divertido, conocí a todos los chamos de ese grupo, lastima que me duro muy poquito-, dice Olí.
-Pero piensen que aquí estamos mejor, aquí la vida es mas en paz-, dice Randy.
-Eso si, por una parte de mi vida no creí en el cielo pero ahora que lo veo me doy cuenta que si existe y que estamos en ella, llegar aquí ha sido una gran bendición, tenemos que pasarlo bien porque estaremos aquí hasta que Cristo baje a la Tierra-, dice Olí.
-Juntos debemos hacerle una visita a Cristo, para saludarlo y para decirle muchas cosas sobre el Mundo, vamos a interceder por todos los seres que están aun vivos y por nuestra gente de la Quizanda, vamos a ver si San Pedro nos consigue una cita-, dice Alejandro.
-Es verdad, vamos, yo tengo muchas cosas que agradecerle-, dice Esteban.
-Yo también, llegue lejos al ultimo momento, eso se lo agradezco-, dice Álvaro.
Y San Pedro esta caminando por el paraíso vigilando las almas y va anotando, y mientras los arcángeles y los querubines están tocando el arma con una melodía celestial, y los muchachos lo escuchan.
-¡Que melodía tan maravillosa!-, dice Alejandro.
-Es una melodía que tocan los ángeles y los querubines-, dice Rolando.
-Nunca pensé que hubieran seres divinos que tocaran, yo tengo ganas de conocer a los cuatro arcángeles mayores, a San Uriel, San Rafael, San Miguel y San Gabriel, yo tengo ganas de conocerlos y pedirles por nuestra familia-, dice Álvaro.
-Deben estar en la parte principal del cielo, vamos a verlos-, dice Esteban.
Y ellos ven a San Pedro y se acercan a él.
-San Pedro, hola, te queremos pedir un gran favor-, dice Olí.
-¿Qué favor quieren muchachos?-, pregunta San Pedro.
-San Pedro queremos ver a Cristo para hablar con él-, dice Alejandro.
-Queremos pedirle mucho por nuestros seres queridos que aun siguen en la Tierra, por favor San Pedro, déjanos verlos, queremos interceder por todos los seres humanos que estén pidiendo paz y amor, por favor haznos ese favor, queremos verlo-, dice Olí.
-Esta bien, pero el permiso no es conmigo sino con los cuatro arcángeles mayores, ellos deben estar en mi oficina celestial, vayan a buscarlo y arreglen la cita con ellos, recuerden son los cuatro ángeles protectores de nuestro Dios y Señor Jesucristo-, dice San Pedro.
-Eso quiere decir que si vamos a conocer a los arcángeles-, dice Luisito.
-Me siento muy feliz porque será así, me alegro mucho-, dice Miguelito.
-Vamos entonces a la oficina de los arcángeles-, dice Randy.
-¿En que parte del cielo esta la oficina de los arcángeles?-, pregunta Alejandro.
-Esta al lado de donde los santos reciben las almas, vayan para allá-, dice San Pedro.
-Gracias San Pedro, siempre te lo vamos a agradecer, siempre-, dice Esteban.
Y así los muchachos van, y por otro lado, Moisés, Gregory y el Consentido están caminando por el Paraíso y llegan a un hermoso río donde las aguas brillan con gran color.
-¡Que belleza!¡El Paraíso es hermoso!¡Hasta río tiene!-, dice Moisés.
-Que tal si le damos la vuelta mas profunda al cielo y buscamos personajes pasados, que tal si buscamos a los antiguos faraones, a los profetas, a los romanos, a Simón Bolívar, a grandes personajes históricos, hasta podemos conocer a Cristóbal Colon-, dice Gregory.
-Esa es una gran idea, yo al que quiero conocer es al doctor venezolano-, dice Moisés.
-Te refieres que quieres conocer al Siervo de Dios, José Gregorio Hernández, el doctor que ha hecho muchos Milagros que aun no lo han beatificado-, dice el Consentido.
-A ese mismo, ¿Dónde será el lugar donde esta?-, dice Moisés.
Y así siguen caminando por el Paraíso y ven al doctor José Gregorio Hernández acostado debajo de un árbol dormido, y ellos se acercan y lo despiertan.
-Doctor Hernández queremos saludarlo, despierte-, dice Moisés.
Y así él despierta y los ve y les dice:
-¿Por qué me molestan?¡Estoy descansando!¡Aquí se descansa eternamente!.
-Perdón Siervo de Dios es que solamente te queríamos conocer, perdónanos, es que aun no podemos creer todos los Milagros que haces en la Tierra, eres milagroso-, dice Gregory.
-Recuerden que yo hago Milagros gracias a Dios, Dios fue la persona que me dio el don de hacer Milagros a los enfermos, por eso soy el Siervo de Dios, yo cuando vivía fui un buen cristiano, como premio Dios me dio ese don, la Virgen también me ha bendecido, yo hago Milagros si la persona tiene fe, pero tanto que he hecho que no he sido beatificado, aun sigo siendo el Venerable, ¡Como deseo mi titulo de santo!-, dice José Gregorio.
-José Gregorio pero ten fe, de seguro algún Papa en la Tierra te va a beatificar, sino es Juan Pablo II será otro, tranquilo, dentro de poco tendrás tu titulo-, dice Moisés.
-Dios los oiga muchacho, he esperado eso por años, aquí desde el cielo espero que me beatifiquen, mi mayor sueño es estar en el lugar de los santos, porque si me beatifican no estaré en el paraíso sino en la parte de los santos recibiendo las almas-, dice José Gregorio.
-Ya veras que pronto estarás recibiendo las almas-, dice Gregory.
-Es verdad, ten fe, la fe es lo único que no debemos perder-, dice el Consentido.
-Pero por un lado desde que llegue aquí desde el 1919 cuando me atropellaron me hicieron feliz, cuando llegue aquí los santos me dejaron entrar por mi gran espíritu tan noble y al paso del tiempo Dios me fue dando el don de curar-, dice José Gregorio.
-Por aquí debe estar la primera beata de Venezuela-, dice Moisés.
-Te refieres a la madre Maria de san José, debe estar por hay, ella llego aquí en 1967 pero en el año 1982 le hizo un Milagro a una monja, la curo, ella es beata-, dice José Gregorio.
-Queremos conocerla, yo tengo ganas de conocer a la Madre Maria de San José en alma, ¡Que bueno que a ella también le dieron el don de curar!-, dice Gregory.
-Así es, Dios me ha dicho que algún día el Papa me va a beatificar, me dijo que tenga paciencia, que tenga esperanza, algún día tendré el titulo de santo-, dice José Gregorio.
-Los venezolanos por los años ha luchado por tu beatificación y nada, eso es muy difícil, lo que pasa es que te hace falta un Milagro, solo un Milagro-, dice el Consentido.
-Si lo sé, de que algún día me le aparezca ante mucha gente pero eso es difícil, no lo podré hacer hasta que todos tengan una fe grande a mí, no es tan sencillo-, dice José Gregorio.
-Bueno algún día tendrás esa ilusión, la fe se les despertara-, dice el Consentido.
Mientras tanto, en una parte del cielo, en la oficina de los arcángeles, están los cuatro arcángeles mayores, son el Arcángel Uriel, el Arcángel Rafael, el Arcángel Rafael y el Arcángel Gabriel, los cuatro están en una computadora distinta viendo las cosas del Mundo, y entran Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí y Luisito, Miguelito y Randy y los ve y se sorprenden pero se les arrodilla.
-Arcángeles de Dios es un placer conocerlos-, dice Alejandro.
-Así es, es un honor conocerlos, estamos aquí para pedirles un favor muy especial, San Pedro nos dio el permiso de salir del Paraíso para venir a su oficina-, dice Esteban.
-Queremos pedirles un favor muy especial-, dice Rolando.
-Así es, un favor grande, un favor, es que queremos hablar con Jesucristo, con el hijo de Dios que esta sentado en la derecha de su padre, queremos verlo-, dice Álvaro.
Y los cuatro Arcángeles se juntan y se paran frente a ellos.
-Bienvenidos almas, yo soy el Arcángel Uriel, yo cuido desde aquí a aquellas personas que sean Aries, Tauro y Géminis, yo represento el Amor de Dios-, dice el Arcángel Uriel.
-Yo soy el Arcángel Rafael, soy uno de sus ángeles de confianza, yo represento a la Sabiduría y a la Amistad, yo cuido desde aquí a las personas que son Cáncer, Leo y Virgo, soy un ángel protector muy genial, soy el amigo de todos-, dice el Arcángel Rafael.
-Yo soy el Arcángel Miguel, soy el Arcángel que siempre vence el mal en las guerras celestiales, yo represento de que el bien siempre vence en el cielo y en la Tierra, yo cuido desde aquí a las personas que son Libra, Escorpión y Sagitario, yo también soy un amigo genial, me encanta dar mi Amistad a los Mortales-, dice el Arcángel Miguel.
-Yo soy el Arcángel Gabriel, yo fui él que le dijo a la Virgen Maria que iba a tener al hijo de Dios y también le hice un Milagro a su parienta de que iba a tener a Juan El Bautista, también fui yo él que le aparecí a San José para decirle que su prometida iba a tener un hijo de Dios gracias al Espíritu santo-, dice el Arcángel Gabriel.
-Es un placer conocerlos arcángeles, somos personas que acabamos de llegar a este Paraíso, solo ustedes nos pueden dar un permiso para habar con Jesús, por favor arcángeles, déjenos hablar con nuestro salvador, con Jesucristo-, dice Alejandro.
-Esta bien, aquí les vamos a dar un paso especial en el trono donde esta sentado Jesucristo, a él le encanta que lo visiten, en verdad desea mucho verlos, ya él se lo imagina, recuerden que él lo sabe todo, para Dios nada es imposible-, dice el Arcángel Gabriel.
Y así los Arcángeles le dan un paso especial, y ellos están muy felices.
-Gracias arcángeles, vamos a ir a verlo en este mismo momento-, dice Alejandro.
En el Paraíso, la Madre Maria de San José esta sentada debajo de un árbol, y Moisés, Gregory y el Consentido la ven y se alegran.
-Madre Maria de san José, es un honor conocerla-, dice Moisés.
-Es verdad, es increíble que la estemos conociendo aquí en el cielo-, dice Gregory.
-Aquí en el cielo todo el Mundo se conoce, y eso, ¿Quiénes son?-, dice Maria de San José.
-Somos almas que no hace mucho llegamos al cielo, nos encontramos con José Gregorio Hernández, él nos dijo que estabas aquí, esto es un sueño-, dice el Consentido.
-Somos venezolanos, venimos de Valencia Estado Carabobo-, dice Moisés.
-¡Que bueno que son venezolanos como yo!¡Tengo paisanos!-, dice Maria de San José.
-Así es, vamos a estar aquí para toda la eternidad-, dice Gregory.
-Este es el mejor lugar de todo, aquí puedes descansar, aquí eres libre, aquí el Señor te deja volar, te deja hacer de todo, el cielo es un lugar maravilloso, es lo mejor que pudo haber creado Dios, Dios creó este lugar especialmente para nosotros, ahora gracias a su hijo Jesucristo hay gente que entran al cielo, seremos salvados-, dice Maria de San José.
-Yo le tengo mucha fe al Señor, mucha, me siento dichoso de haber entrado al cielo, no fuimos tan buenos que digamos, fuimos mas o menos-, dice Moisés.
-Dios nos ama, es un cariño sincero, eso es lo importante-, dice Gregory.
-El Señor es lo más grande de este Mundo-, dice el Consentido.
-¡Que bueno que siempre tienen al Señor en sus almas-, dice Maria de San José.
Mientras tanto, en otra parte del cielo, esta Jesucristo sentado en su trono muy feliz, y la luz del cielo lo va reflejando y iluminando, y entran Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito y Randy y los ve y se sorprenden pero se les arrodilla.
-Señor Jesús es un placer conocerlo, es todo un honor-, dice Alejandro.
-Así es, ¡Que bueno que estamos frente a ti para hablar!-, dice Esteban.
-Hijos míos, yo soy el camino de la verdad y la salvación, pueden venir cuando quieran a verme, recuerden que mi padre los ama, por eso estoy yo porque a través de mí les da su gran Amor, pueden pedirme lo que quieran hijos míos-, dice Jesucristo.
-Jesucristo te quiero pedir mucho por el Mundo para que haya paz y amor, que los seres humanos no se estén odiando sino que se amen como lo dice tu nuevo mandamiento, te ruego para que las guerras se eliminen, también por mi familia para que estén bien y puedan agarrar por el buen camino-, dice Alejandro.
-Jesucristo te quiero pedir por mi familia y por la Quizanda para que haya unión y que no haya maldad, que estemos unidos que es lo importante-, dice Esteban.
-Yo te pido por los niños pobres de las calles, por la gente que consume droga y los que son alcohólicos, ayúdalos a remediar el camino-, dice Rolando.
-Jesucristo que todos sigan el camino de la verdad, que se amen y estén unidos porque lo importante es tenerle amor a nuestro prójimo-, dice Álvaro.
-Yo te quiero pedir mucho por mis amigos de la iglesia y por mi familia para que sea feliz, de que nunca haya maldad y haya mas que todo mucha unión-, dice Olí.
-Yo te quiero pedir por mi familia y por la Quizanda para que en ellos siempre este una gran alegría y no estén tristes sino que haya unión y amor que es lo importante, te lo pido Señor y que el Mundo sea un lugar lleno de paz-, dice Luisito.
-¡Que Venezuela sea un país unido y lleno de Amor!-, dice Miguelito.
-Te quiero pedir por la paz de cada uno de nuestros hogares para que siempre haya felicidad y que los venezolanos se amen los unos a los otros, por favor, te lo pido con toda la fuerza de mi alma, paz por el Mundo, paz por todo, te lo pido-, dice Randy.
Y Jesucristo se levanta de su trono y les dice:
-Muchachos tranquilos que mi padre y yo algún día bajaremos a la Tierra a quitar todo eso y que solo reine en este Mundo el Amor, solo mi padre sabe cuando regresare a la Tierra, cuando lo haga la maldad se acabara y se quitara lo malo, solo va a reinar lo mas maravilloso del Mundo, solo el Amor y la Amistad que es lo importante, doy mi palabra, lo haré, el Mundo va a cambiar, cambiara mucho, la humanidad será feliz.
Y así los muchachos se alegran.
-No pierdan esa fe en sus almas aquí en el cielo, todo saldrá bien, todo, al final el bien va a vencer, ya llegar la hora, la humanidad tendrá un final feliz como en un cuento de hada, serán de nuevo perfectos y vivirán con Dios, con mi padre, nunca olviden mi gran Amor a ustedes, yo les doy mi corazón a todos los que están aquí en el cielo y los que aun siguen en la Tierra, mi corazón siempre estará reflejado en todo, un día bajare y quitare toda la maldad, será un Mundo mejor y de nuevo existirá un Paraíso hermoso, así será, sus oraciones algún día serán atendidas, todo cambiara, todo-, dice Jesucristo.