Parte 58

4387 Palabras
Y así los muchachos lo abrazan, y sale una gran luz del corazón de Jesucristo y los ilumina. -¡Que la Paz siempre reine en ustedes hijos míos!-, dice Jesucristo. En la Tierra-en Valencia, en la Quizanda, en la noche, en la Iglesia de la Quizanda, hay mucha gente en la Misa, y el Padre Vicente esta dando la Misa, diciendo: -Queridos hermanos de la Quizanda estamos todos aquí para pedir por el descanso eterno de nuestros hermanos Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí y Luisito, Miguelito, Randy, Moisés, Gregory y el Consentido que el Señor les habrá las puertas del cielo y gocen en el cielo de la Eterna felicidad, el cielo es un lugar seguro, en manos de nuestro Señor Jesucristo, recuerden que Cristo es el camino de la verdad y la salvación, no hay que olvidar al hijo de Dios que murió por nosotros en la cruz para que algún día tuviéramos la Vida Eterna, él murió por nosotros y eso es valioso, gracias a él vamos a tener un Mundo mejor cuando regrese. Y así al rato termina la Misa, y Doña Lisbeth se pone al lado del Padre y habla en el micrófono, diciendo: -Gente de la Quizanda esta noche les tengo una gran sorpresa, la sorpresa es que los muchachos que murieron estos días van a revivir con la ayuda de las cartas mágicas de la Quizanda, nuestros muchachos volverán a vivir entre nosotros. Y todos en la iglesia se sorprenden, y el Padre Vicente también, diciendo: -Lisbeth estas segura de lo que estas diciendo, es increíble que las cartas mágicas cumplan esa clase de deseos, nunca pensé que revivieran a los muertos. -Así es Padre Vicente, por eso fui esta mañana a la casa de cada uno, de los que poseen las cartas y les pedí que la trajeran porque vamos a usarlas para revivir a los muchachos y no solo a ellos sino también vamos a pedir otro deseo para cambiar la vida en la Quizanda, ahora si viviremos en una urbanización segura sin odio y sin rencor sino con mucho amor, esta es una esperanza, Dios nos da esta gran oportunidad, no lo podemos desaprovechar padre, tenemos que usar esas cartas por el bien de la Quizanda, vamos padre porque ya basta que aquí la gente se pelee con botellazo y hayan asaltos cada día, yo quiero vivir en una urbanización segura sin delincuencia-, dice Doña Lisbeth. -Tienes razón Lisbeth, vamos a pedir los deseos por el bien de la Quizanda, vamos a hacer lo que el Señor desea, la paz reinara en la urbanización-, dice el Padre Vicente. -Habitantes que poseen las cartas denle las cartas al Padre Vicente-, dice Doña Lisbeth. Y así Doña Fanny, Doña Magali, Doña Omaira, Doña Agripina, Doña Nirdia, Doña Mirta y Don Nene se levantan con cada uno con sus cartas y se lo dan al Padre Vicente, y Doña Lisbeth también le da la carta, diciendo: -Tome Padre ahora si vamos a revivir a nuestros muchachos y por la paz de la Quizanda. Y Doña Rosa, Don Cipriano y Antonio están felices. -Mi amor va revivir Alejandro, ¡Qué alegría!-, dice Doña Rosa. -¡Que bueno que dentro de poco de nuevo va a estar entre nosotros!-, dice Don Cipriano. -Mi hermano volverá a la vida, de nuevo va a revivir, ¡Que maravilloso!-, dice Antonio. Y por otro lado, Doña Clarry, Don Nene, Don Hito y Don Pupuno están felices. -Mis tres muchachos van a regresar a la vida, me siento dichosa, gracias Señor, gracias porque al fin tendré a mis niños de nuevo conmigo-, dice Doña Clarry. -Clarry esto es un Milagro, los muchachos regresaran, ¡Qué alegría!-, dice Don Nene. -Mis sobrinos van a volver, los vamos a disfrutar un rato mas-, dice Don Hito. -Así es Hito, un rato mas, me siento feliz por este momento-, dice Don Pupuno. Y por otro lado están Doña Mirna, Misael y Don Miguel muy felices. -Nuestro Miguelito va a revivir, me da una gran alegría-, dice Doña Mirna. -Es un Milagro del Señor, otra vez lo tendremos entre nosotros-, dice Don Miguel. -Mi hermano volverá, ¡Qué bueno porque lo extraño mucho!-, dice Misael. Y por otro lado esta Migdalys muy feliz, diciendo: -Mi hermanito va a volver, gracias señor, gracias por este Milagro, al fin gozaremos un rato mas en nuestra familia del Consentido, es un verdadero Milagro, gracias Dios mío, muchas gracias, en verdad eres grande, alabado seas tu, alabado Dios Padre y Jesucristo. Y llega Doña Sudi y la ve y le pregunta: -¿Por estas tan feliz sobrina?. -Tía Sudi estoy feliz porque mi hermano volverá a la vida-, dice Migdalys. Y ella se queda sorprendida, diciendo: -No te entiendo, volverá a la vida, no te creo, Migdalys recuerda que los muertos, muertos están, los muertos no regresan, tu hermano es ahora una ceniza, no te creo lo que dices. -Es la verdad tía, mi hermanito va a revivir con la ayuda de las cartas mágicas de la Quizanda, van a revivir a todos los muchachos que murieron el mismo día y no solo eso sino también la Quizanda tendrá la paz que se necesita-, dice Migdalys. -Si es así Migdalys es un Milagro, es un verdadero Milagro de Dios-, dice Doña Sudi. Y así en el altar esta el Padre Vicente con las cartas mágicas, diciendo: -Bueno ciudadanos ahora si llego el momento de usarlas para revivir a los muchachos y por la paz de la Quizanda, ya llego la hora de que esta urbanización sea feliz. Y llega el brujo Héctor con todo su poder y le dispara al Padre Vicente, y el Padre se desmaya, y se ríe fuertemente, diciendo: -Prepárense ciudadanos de la Quizanda porque las cartas mágicas de la Quizanda serán mías, mías, ninguno me lo va a prohibir, conquistare Venezuela y el Mundo, con las cartas mágicas tendré el poder absoluto, con las cartas también tendré todos los poderes del Universo, todo será mío, todo, yo lo voy a controlar y el destino de todos ustedes será morir ciudadanos de la Quizanda, morirán en esta noche de tormenta. Y así empieza a llover por la Quizanda, y todos en la iglesia la gente se alborota y asustados, y Doña Lisbeth ve al Padre y le dice: -Padre Vicente despierte, despierte, tenemos que usar las cartas mágicas, vamos. Y el Padre Vicente se levanta y agarra el micrófono y habla: -Ciudadanos de la Quizanda huyan, huyan, salgan todos por la ventana, huyan. -No les servirá nada de huir, el destino de todos será morir como perros que son, van a morir todos hasta el Padre, llego la hora de mi venganza-, dice el brujo Héctor. Y así la mayoría de la gente se sale por la ventana. -¡Mamá!¡Papá!¡Huyan!¡Váyanse al Remanso!¡Huyan!-, grita Antonio. -Pero hijo no te podemos dejar aquí con este malvado brujo-, dice Doña Rosa. -Si hijo, tu te vendrás con nosotros-, dice Don Cipriano. -¡Huyan he dicho!¡En el Remanso estarán seguros!-, grita Antonio. Y así Doña Rosa y Don Cipriano se salen por la ventana de la iglesia y se van, y el Padre Vicente ve al brujo Héctor, diciendo: -Malvado brujo vete de aquí, no te voy a permitir estas escenas en la casa de Dios, lárgate de aquí, lárgate, no eres bienvenido, eres un pecador, cuando llegues al reino de los cielo el señor te va a condenar por la brujería, lárgate, eres un malvado que no meres estar en esta casa que es sagrada, que el Señor te perdone por todo el daño que le estas haciendo a esta gente, no te va a castigar malvado brujo. -Cállese Padre, cállese, yo no le tengo miedo a eso-, dice el brujo Héctor. -No reniegues de Dios porque para él nada es imposible-, dice el Padre Vicente. -Padre usted será el primero en morir, muera-, dice el brujo Héctor. -¡Padre Vicente!¡Quítese!-, grita Doña Lisbeth. Y el padre Vicente se arrodilla a orar, diciendo: -Señor perdona a este hombre por todos los pecados que esta cometiendo, perdónalo Señor, ayuda a esta gente de la Quizanda que mas te necesita, necesitan vencer a este malvado brujo, te lo pido Señor, manda una señal desde arriba, una señal. Y Doña Lisbeth se acerca al Padre y le dice: -Padre Vicente huya, huya por la ventana, por favor, sálvese. -Mi deber es quedarme aquí en la Quizanda para orarle a Dios por la gente de la Quizanda, tengo que proteger esta iglesia hasta el final, es mi deber como padre, me tengo que quedar aquí, huye tu hija, huye, yo estaré bien, llévate las cartas, no permitas que ese ser malvado se las lleve para usarlos en la maldad, no lo permitas-, dice el Padre Vicente. Y el brujo Héctor le apunta su poder a Doña Lisbeth, diciendo: -Esta mujer será la primera en morir. Y el Padre Vicente se interpone, y el brujo Héctor le dispara su poder al padre y le da en la barriga, y el Padre cae al suelo sangrando. -¡Padre Vicente!-, grita Doña Lisbeth. -Hija cuida las cartas, cuídalo, me voy a morir, sálvate-, dice el Padre Vicente. Y así muere, y Doña Lisbeth grita fuertemente, diciendo: -¡Padre Vicente!¡Padre Vicente!. Y el brujo Héctor se echa a reír, diciendo: -¡Mate al Padre de la Quizanda!¡Todos los habitantes tendrán el mismo destino!¡Ahora te toca a ti mujer!¡Llego la hora de tu muerte!¡Muere!. Y así le apunta su poder a Doña Lisbeth, y se interponen Doña Fanny, Doña Magali, Doña Omaira, Doña Agripina, Doña Nirdia, Doña Mirta y Don Nene, y el brujo Héctor les dispara a ellas su poder, y todas mueren, y Doña Lisbeth se ponen a verla y se echa a llorar mas y mas, diciendo: -Dios mío están muertas, eres un maldito asesino brujo malvado, te voy a eliminar. -Yo te dije que todos tendrán el mismo destino-, dice el brujo Héctor. Y la gente va huyendo de la iglesia. -No les servirá nada huir, todos tendrán el mismo destino, afuera hay esta mi prima, la vampira Yurelis, ella con su rayo mortal los va a eliminar a todos-, dice el brujo Héctor. Y Doña Clarry se acerca al cuerpo de Don Nene llorando, diciendo: -¡Nene!¡Nene!¡Mi amor!¡No me dejes tu también te lo pido!¡No me dejes!. Y Doña Lisbeth agarra las cartas mágicas y las mete en su bolsillo, y Doña Clarry se acerca al brujo Héctor y lo golpea, diciendo: -Eres un maldito, maldito, me quitaste a mi esposo, ¡Devuélvamelo!¡Eres un asesino!¡Me imagino que tu también mataste a mis hijos!¡Por tu culpa mi familia esta destruida!. -Eres una atrevida mujer, te matare para que les hagas compañía en el otro Mundo, tu también morirás, prepárate-, dice el brujo Héctor. -¡No lo hagas malvado brujo!¡Mátame a mi no a ella!-, dice Doña Lisbeth. -Si quieres morir contenta, las matare a las dos-, dice el brujo Héctor. -¡Huye Clarry!¡Huye!-, grita doña Lisbeth. Y Doña Clarry esta huyendo, y el brujo Héctor le apunta y le dispara su poder, y ella cae sangrando al cielo y muere. -De mi nadie va a escapar, hoy será el fin de la Quizanda-, dice el brujo Héctor. -¡Eres un maldito asesino!¡Que Dios te perdone por esto!-, dice Doña Lisbeth. Y la gente que queda en la iglesia esta asustado, y el brujo Héctor saca su máximo poder y les dispara a toditos, y así todos mueren, y Doña Lisbeth se enfurece, diciendo: -Me vas a pagar lo que le hiciste a la gente de la Quizanda, tu eres él que debes morir. -Si quieres que te perdone la vida dame las cartas mágicas, damelo y no te pasara nada, colabora, así como los mate también los puedo revivir, damelo-, dice el brujo Héctor. -No me mientes, en verdad los puedes revivir-, dice Doña Lisbeth. -Claro que si, si me das las cartas mágicas yo los revivo, con mi poder no lo haré sino con el Colorin Escarchado que esta en la habitación secreta de mi casa embrujada, esta dentro de un pote, con ese Colorin mágico los puedes revivir a todos, es tan así que riega toda la Quizanda, dame la carta y yo te doy ese Colorin-, dice el brujo Héctor. -Nunca te lo voy a dar, no te creo lo que me dices-, dice Doña Lisbeth. -Esta bien no me creas, tu también morirás-, dice el brujo Héctor. Y así ella se pone nerviosa y se llega a escapar por la ventana y empieza a correr por la urbanización asustada, diciendo: -¡Ayúdame Señor!¡Ayúdame!¡Te lo ruego Dios mío!¡Ayúdame!¡Virgen de Coromoto!¡José Gregorio Hernández!¡San Judas Tadeo!¡Santa Bárbara Bendita!¡Se los suplico!. Y el brujo Héctor sale de la iglesia muy furioso, diciendo: -Esta maldita mujer tiene las cartas mágicas, juro que se las voy a quitar, yo sé quien es, es Lisbeth, yo sé donde vive, le voy a hacer una tierna visita, matare a su familia. En el cielo, en el hermoso Paraíso, Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito y Randy están sentados debajo de un árbol hablando, y aparece el ángel y les dice: -Muchachos vengo a darles una mala noticia, ocurrió algo horrible en la Quizanda. -¿Qué fue lo que paso en la Quizanda ángel del Paraíso?-, pregunta Alejandro. -Un malvado brujo esta invadiendo la Quizanda para apoderarse de las cartas mágicas de la Quizanda, quiere esas cartas para conquistar el Mundo, la Tierra y el Universo, ahorita los santos y los demás ángeles tienen una reunión para mandar fuerzas divinas a la Tierra, la mayoría de la gente de la Quizanda están muertas, es horroroso-, dice el ángel. -Dios mío mi mamá ya debe estar muerta-, dice Esteban. -Tenemos que hacer algo, tenemos que bajar a la Tierra a ayudar a los que quedan en la Quizanda, no podemos permitir que destruyan nuestra urbanización-, dice Rolando. -Rolando no pueden salir sin el permiso de Dios, esto lo vamos a arreglar nosotros, la Virgen Maria también esta en la reunión, están llegando a un acuerdo-, dice el ángel. -Dios mío toda la Quizanda va a morir, ¡Qué tragedia!-, dice Álvaro. -La Quizanda fue nuestro hogar, tenemos que defenderla-, dice Olí. -Ángel danos permiso, vamos a bajar a la Tierra para defenderla porque me imagino que tenemos poderes, nuestras almas tienen poderes, vamos a ayudar-, dice Luisito. -Es verdad si unimos nuestras fuerzas vamos a acabar con el malvado brujo, la Amistad y el Amor nos va a ayudar, vamos a defender a la Quizanda-, dice Miguelito. -Vamos a bajar a la Tierra, no podemos quedarnos aquí-, dice Randy. -Muchachos los vamos a lograr, la pandilla Burde de Rata jamás de dará por vencido, jamás, la pandilla es unida, lo vamos a lograr con nuestra Amistad-, dice Alejandro. -No van a salir de aquí, quédense aquí, tengan fe, confíen en Dios, recuerden que Dios no los abandona, la Quizanda se salvara, ya lo verán-, dice el ángel. -Bueno esta bien ángel, vamos a esperar aquí-, dice Esteban. En la Tierra-en la Quizanda, a la 10:00 de la noche, esta lloviendo, toda la urbanización esta alborotada, todos van huyendo en plena lluvia, y la vampira Yurelis esta flotando arriba de la urbanización y los ve riéndose, diciendo: -En este mismo momento van a desaparecer ciudadanos de la Quizanda, no quedara ni uno con vida, van a morir, el destino es morir, se irán todos al otro Mundo, mueran. Y así la vampira Yurelis saca su máximo poder de rayos de luces y ese gran rayo lo lanza por toda la Quizanda y va muriendo poco a poco la gente y los cuerpos quedan tirado en la calle sangrando, el Guaro esta en una esquina borracho, y el rayo lo golpea y muere, y por otro lado Don Flaco y Don Papi están contando el dinero dentro de una maleta, y el rayo de luz los ataca y mueren, y después el rayo llega a la parte de la familia de los Paulinos, de los Polancos y de los Mierderos, todos mueren, y así van muriendo mas y mas de estos habitantes, y Doña Lisbeth esta corriendo por las calles y se esconde detrás de un muro toda nerviosa, diciendo: -Dios mío protégeme, ese malvado ha lanzado sus rayos mortales, esta matando a la gente de la Quizanda, ayúdame Señor, Virgen Santísima, no me abandonen en este momento, Dios mío cuida a mis hijos, a Javier y toda mi familia, protégelos. Y el rayo va matando mas y más gente, en la casa azul, esta llegando Don Javier del trabajo en su carro, y el rayo lo ataca y muere, y salen Jofre y Johan y lo ven y se ponen a llorar y lo tocan. -Dios mío Johan, papá esta muerto, esta muerto, ¡Qué desgracia!-, dice Jofre. -No lo puedo creer, este rayo esta matando-, dice Johan. -Tengo miedo Johan, vamonos para adentro, vamonos, tenemos que proteger a Chocho, a Mily también, recuerda que esta embarazada, vamos a entrar-, dice Jofre. -A mi la que me preocupa es mamá, no ha llegado, Dios cuídala-, dice Johan. Y ellos entran a la casa, y Mily y Javierito están debajo de la cama asustados. -Mily tengo miedo, mucho miedo, tengo miedo-, dice Javierito. -Tranquilo Javierito, yo siempre te voy a cuidar, siempre, eres mi hermanito-, dice Mily. Y Jofre y Johan los ve. -Mily, Chocho escóndanse en el sótano de la familia, hay van a estar seguros, hay esos rayos de luz no los van a atacar, vayan al sótano-, dice Jofre. -Hágalo, en ese lugar estarán seguros-, dice Johan. -Tienen razón, nos vamos para el sótano-, dice Mily. Y así Mily y Javierito salen de la casa y bajan al sótano, y Jofre y Johan salen a la calle y ven los rayos de luz que siguen matando a la gente de la Quizanda. -Como que también vamos a escondernos en el sótano-, dice Jofre. -Así es, hay estaremos a salvo-, dice Johan. Y así ellos también entran al sótano, y así los rayos de luz terminan de matar la gente, y la vampira Yurelis desde arriba los desaparece, ahora la Quizanda es una urbanización muerta, en cada calle hay muertos, y la vampira Yurelis baja y pisa la urbanización, diciendo: -Maravilloso, ya mate a toda la gente de la Quizanda, no quedo ni uno con vida. A las 11:00 de la noche Doña Lisbeth llega a su casa y ve a Don Javier muerto, gritando: -¡Javier mi amor!. Y ella lo toca por el cuello y se da cuenta que esta muerto, diciendo: -Esta muerto, Dios mío ayúdanos, ayúdanos, todos los habitantes han muertos, ahora estoy sola, ayúdame Señor, ayúdame, ayúdame, llegue tarde, a lo mejor mis hijos están muertos. Y llegan el brujo Héctor y la vampira Yurelis, y Doña Lisbeth los ve y les dice: -¡Váyanse de aquí!¡Yo no les voy a dar las cartas mágicas!¡No lo haré!. -Nos tienes que dar esas cartas por las buenas Lisbeth, ya te dije que si me lo das te perdono la vida y no solo eso sino que te doy ese Colorin Escarchado, en verdad va a revivir a toda la gente que murió en esta urbanización, en verdad van a revivir-, dice el brujo Héctor. -No te creo, no te voy a dar nada, protegeré estas cartas hasta el final-, dice Doña Lisbeth. -Esta mujer no entiende, primo tenemos que matarla-, dice la vampira Yurelis. -Es verdad, ya yo me estoy cansando, vas a morir, esta vez no te me vas a escapar, cuando te mate te quitare las cartas y pedirte mi deseo, el Mundo será mío, también tendré todos los poderes del Universo, ya nadie me lo va a impedir, nadie-, dice el brujo Héctor. -Hay una persona en este Mundo que te lo va a impedir, ese ser es Dios, Dios acabara contigo, dentro de poco mandara su fuerza divina, será tu fin malvado brujo, tu fin, ya no falta mucho para tu destrucción, el bien siempre vence, siempre-, dice Doña Lisbeth. -Eres una tonta, ninguna fuerza divina puede vencerme-, dice el brujo Héctor. -Dios si te puede vencer, vas a morir, igual que tu prima la vampira-, dice Doña Lisbeth. -¡Cállate!¡Cállate!¡Cállate!¡Dices tonterías!¡Morirás Lisbeth!-, dice el brujo Héctor. Y así él le apunta a Doña Lisbeth, y llega Antonio y se interpone, y el brujo Héctor le dispara su poder a Antonio, y Antonio cae al suelo sangrando y muere. -¡Antonio!-, grita Doña Lisbeth. -Como que faltaba uno, menos mal que lo mate, ahora si llego la hora de morir tu, lastima que no aceptaste el Colorin Escarchado, lastima, hubiera sido tu gran oportunidad de revivirlos a todos, solo tenias que darme las cartas, era tan sencillo-, dice el brujo Héctor. -Si quieres pelea, pelea vamos a tener pero vamos a otro sitio, que tal si peleamos en la plaza, vamos a pelear en ese lugar, hay será mas seguro-, dice Doña Lisbeth. -Esta bien, acepto tu desafío, vamos a pelear en la plaza, que sea un combate bueno, vamos a la plaza, lo lamentable es que yo si tengo poderes, tu no-, dice el brujo Héctor. -Mi amor bastara para vencerte, vas a morir maldito, pagaras por haber matado a todos los habitantes de la Quizanda, lo vas a pagar, Dios me dará la fuerza-, dice Doña Lisbeth. -Primo yo mientras voy a rastrear la Quizanda, verificare si quedan personas con vida, si lo hay los mato con mío rayo mortal, no te preocupes-, dice la vampira Yurelis. -Si prima, hazlo, yo mientras peleare con esta mujer en la plaza, aunque no creo que quede gente con vida, por lo que veo todos están muertos-, dice Don Héctor. -Dios mío ojala mis hijos sigan con vida, ojala Señor-, piensa Doña Lisbeth. En el sótano, están Jofre, Johan, Mily y Javierito muy asustados. -Nosotros como que vamos a salir para ver si ya paso todo, quédense aquí, no se muevan, vamos a ver cuanta gente ha muerto-, dice Jofre. -¡Que horror que los habitantes de la Quizanda estén muertos!-, dice Johan. -Vamos a verificar, vamos-, dice Jofre. -Ustedes están locos, los pueden matar, yo no quiero eso hermanos-, dice Mily. -Es verdad no vayan, yo no quiero que los maten como papá-, dice Javierito. -Entonces vamos todos juntos entonces-, dice Mily. -Mily tu quédate aquí, acuérdate que estas embarazada, quédate con Chocho, recuerda que es un niño, nosotros vamos, tengan fe, Dios nos va a cuidar, solo vamos a verificar en la urbanización si hay sobrevivientes, ojala que haya-, dice Jofre. -Si hay los llevamos al hospital-, dice Johan. -Esta bien hermanos, vayan, pero cuídense-, dice Mily. Y así Jofre y Johan salen del sótano y suben a la casa de Rosita y ven a Doña Rosita, a Raswel y a Rosmely muertos y después bajan a la parte de la abuela, ven el cuerpo de Doña Haydee y de Don Freddy, y por la parte de Carmen, ven los cuerpos de Doña Carmen, Yanneidy, Nazareth y Gilmer, y se ponen a llorar. -Es horroroso, todos los Guevara han muerto, pero mamá no esta en ninguna parte, recuerdo que ella fue a la Iglesia, a la Misa de Alejandro-, dice Jofre. -Es verdad, entonces vamos a la Iglesia-, dice Johan. Y así ellos empiezan a caminar por las calles de la Quizanda y ven cadáveres en cada calle y están asustados. -Dios mío, ¡Que horror!¡No hay duda!¡Todos están muertos!-, dice Jofre. -Ahora si esto parece una urbanización muerta, se quedo sin habitantes, todos han muerto, ahora que vamos a hacer con tanto cuerpo, dentro de poco este lugar olerá-, dice Johan. -Lo único que podemos hacer es enterrarlos-, dice Jofre. -No podemos enterrar a 300 personas, aquí se van a descomponer-, dice Johan. -Lo único que podemos hacer es llamar a la policía-, dice Jofre. Y aparece la vampira Yurelis y les dice: -Miren aquí, aun hay gente que siguen con vida, ustedes tendrán el mismo destino de estas personas, se van a morir, la orden es que no quede ni un habitante vivo de la Quizanda, morirán los dos, les harán compañía a estos muertos en el mas allá. -¡Johan huye!¡Huye!-, grita Jofre. -No te dejare hermano, esta vampira no nos va a matar-, dice Johan. -Por supuesto que los voy a matar, van a morir con mi rayo mortal, tendrán el mismo destino, todos estarán muertos y luego recogeremos sus cuerpos para enterrarlos en el cementerio de brujas de mi primo-, dice la vampira Yurelis. Y así ella se ríe y saca su rayo mortal y se lo apunta a Jofre, diciendo: -Tu serás el primero en morir muchacho, despídete de este Mundo. Y así Johan se interpone, y la vampira Yurelis le dispara su rayo a Johan. -¡Johan, hermano!-, grita Jofre. Y Johan cae al suelo sangrando y muere. -Ahora te toca a ti, muere, muere-, dice la vampira Yurelis. Y viene una luz del cielo y es el hada madrina que con su varita mágica hace volar lejos a la vampira Yurelis, y Jofre se pone feliz y la ve, diciendo: -Gracias hada madrina por venir a salvarme la vida. -Jofre tu tienes una Misión que cumplir aquí en este momento, quiero que sepas que tu mamá aun esta viva, esta en la plaza peleando con el malvado brujo Héctor, ella lo va a destruir pero tu Misión es buscar en la casa embrujada de ese brujo el pote con el Colorin Escarchado, con esa escarcha mágica podrás revivir a toda la gente de la Quizanda, lo vas a lograr Jofre, usa todo tu Amor para lograrlo, úsalo-, dice el hada.
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