Parte 39

4431 Palabras
En terapia intensiva, Mily esta muy mal, y otra vez vi ene una luz del cielo y la ilumina, en la Quizanda, en la casa azul, Elisa esta batiendo huevos revueltos y sirve en un plato y le da de comer a Javierito, pero Javierito esta llorando y le dice: -No tengo hambre tía, yo lo que quiero saber es como esta mi hermana. -Come hijo, come, ti enes que comer, Mily se pondrá bien, ya lo veras, ten fe en tu Virgen de la Coromoto, la va a salvar, ya lo veras y Diosito también, ten fe, hay que estar tranquilos, come, este huevito revuelto te lo hice con mucho cariño, anda-, dice Elisa. -En verdad tía, no tengo hambre, no tengo hambre-, dice Javierito. Y sale Edgar y le dice: -Sobrino tienes que comer, a Mily le gustaría que comieras, come, come. -En verdad no tengo ganas tío, no tengo ganas, no tengo hambre-, dice Javierito. -Javierito come antes de que se te enfrié, le vas a despreciar a tu tía el huevo que te hizo con mucho cariño, come, es por tu bien, no puedes quedarte sin comer, hazlo por Mily, anda Chocho, dale, come, tu puedes, come, come-, dice Edgar. -Esta bien tío, tienes razón, voy a comer, Mily estará bien gracias a mi fe-, dice Javierito. -Viste que es fácil, come que Mily va a estar bien gracias a Dios y a la virgen de Coromoto,  viste que es muy fácil-, dice Edgar. Y Javierito empieza  a comer. -Gracias Edgar por animar a nuestro sobrino-, dice Elisa. A las 10:00 de la noche en Metrópolis, en Wendy, Annedy y Alejandro están comiendo hamburguesas grandes, papas fritas y refrescos muy felices. -Bueno mi amor ojala que Mily se salve-, dice Annedy. -Si mi amor, ojala que se salve porque en realidad es una buena chica-, di ce Annedy. -¿A que hora empieza nuestra función mi amor?-, dice Alejandro. Y Annedy ve la hora y dice: -Todavía es temprano, nuestra función empieza a las diez y media. -Puedo ir al baño a orar un rato mas-, dice Alejandro. -Claro que si mi amor, ve a orar un rato, tranquilo-, dice Annedy. Y Alejandro se va al baño y saca una imagen de Jesucristo y le reza: -Señor Jesús, escucha mis oraciones, salva a Mily, sálvala que tanto te necesita, por favor Señor, oro en tu nombre Señor, yo se que la vas a salvar, yo se que si, por favor Dios mío, cuídala, sálvala para que su familia no vivan en un gran dolor, tu siempre me escuchas Señor, tu tienes el poder Señor para sanar a Mily, sánala Señor, sánala, escucha mi  oración, escúchala, te lo pido con toda mi devoción, que mi oración sea tomada, por favor Dios mío, por favor, deseo con todo mi corazón que Mily se salve, sálvala, sálvala Señor, te lo pido, tu eres un Dios de amor, eres un Dios misericordioso, por favor Señor, te lo pido, te lo pido, te lo pido con todo mi corazón, mi alma y ser y con toda la devoción del Mundo. A las 11:00 de la noche en el Hospital Central, Doña Lisbeth esta en la sala de espera dormida, y llega Johan y la despierta y le dice: -Hola mamá, despierta mamita. Y Doña Lisbeth despierta y lo ve y le dice: -Johan eres tu, llegaste, yo creía que era el doctor, me asustaste. -¿Cómo sigue mi hermana mamá?-, pregunta Johan. -Mal hijo, el doctor aun no ha dicho nada, pero la fe no la he perdido-, dice Doña Lisbeth. -Claro que no mamá, nunca hay que perderla-, dice Johan. -Lo  bueno es que tu papá se fue de viaje por lo del trabajo-, dice Doña Lisbeth. A la Mañana siguiente en la Quizanda, Doña Lisbeth esta caminando por la plaza de la Quizanda llorando y mira al cielo, diciendo: -Dios mío, salva a mi hija, te lo pido, sálvala Señor, sálvala, mándame una señal Dios mío. Y el viento sopla muy fuerte y cae una carta del cielo frente a Doña Lisbeth, y así ella la recoge muy sorprendida, diciendo: -Dios mío, acaso me mandaste una carta Señor, me mandaste una carta Dios mío. Y Doña Lisbeth abre la carta y la lee: -Mujer, Lisbeth no te preocupes que gracias a tu fe tu hija se va a salvar, solo tienes que buscar una medicina milagrosa que esta enterrado aquí mismo en la Quizanda, contiene un liquido milagroso que le echaras en su cuarto y ya veras que ella y sus hijos se van a salvar, hazlo Lisbeth, Mily se va a salvar, busca ese liquido que esta entre las flores hermosas, hazlo, ese liquido es milagroso, tu hija se va a salvar, se va a salvar. Y Doña Lisbeth se pone feliz, gritando: -¡Gracias Dios mío!¡Gracias Señor Jesucristo!¡Gracias!¡Gracias Dios mío!¡Gracias Dios mío!¡Gracias Señor!¡Gracias Dios mío!. Y la voz de ella llega al cielo, mientras tanto, en el territorio de los Guevara, en la casa que esta arriba de la azul, Raswel esta llorando en el mueble, diciendo: -Es que no puedo creer que mi papá sea un traficante de droga, me avergüenzo de él definitivamente pero me gustaría que cambiara y que fuera como cualquier papá. Y llega Doña Rosita de comprar leche y lo ve y le dice: -Hola hijo, pero me puedes decir, ¿Por qué estas llorando?. -No estoy llorando por nada mamá, tranquila, solo que se me entro una basurita en los ojos, es que nunca pensé que algo que quieres te decepcione-, dice Raswel. -¿De que hablas hijo?-, pregunta Doña Rosita. -Nada mamá, olvídalo, solo estoy aquí hablando solo-, dice Raswel. -Si hablas solo es porque estas loco hijo, estas loco-, dice Doña Rosita. -Mamá por  favor yo me entiendo, me voy a la plaza a jugar un rato-, dice Raswel. Y Raswel se va, y Doña Rosita se queda viéndolo, diciendo: -A este que le pico, que a mi no me hable así porque yo si le doy su coñazo. Y sale Don Flaco de bañarse y la ve y le dice: -Hola mi amor, hoy es Domingo, que tal si salimos al parque de diversiones. -Me parece una buena idea Flaco, claro que vamos al parque de diversiones, me muero por ir para allá, en el almuerzo le vamos a decir a los niños-, dice Doña Rosita. -Ojala que a mi hijo Raswel no se le ocurra hablar de que soy traficante de droga, ojala ni se le ocurra, porque sino me voy a olvidar que es mi hijo-, piensa Don Flaco. En la Plaza de la Quizanda, Doña Lisbeth esta excavando la parte de las flores y encuentra un frasco que ilumina y lo agarra y dice: -Este debe ser el frasco milagroso que va a curar a mi hija, la va a curar gracias a un Milagro del cielo, gracias Diosito, muchas gracias, eres grande Dios mío. Mas tarde en el Hospital Central, Mily esta en terapia intensiva muy mal, y el doctor  la esta revisando y dice: -En verdad lamentándolo mucho, esta muchacha esta perdiendo a sus hijos. Y entra Doña Lisbeth y le dice: -Doctor me puede dejar con ella un rato. -Claro que si señora pero le tengo una mala noticia, esta muchacha ya esta perdiendo a sus hijos, en verdad lo siento, el golpe del carro fue muy fuerte, los productos y a no re presentan vida, en verdad lo lamento señora-, dice el doctor. -No se preocupe, yo tengo fe de que no los va a perder-, dice Doña Lisbeth. -Señora no hay nada que hacer, su hija perderá a sus hijos, es imposible, están entre la vida y la muerte, ya no hay salvación para ellos-, dice el doctor. -En verdad doctor usted es un hombre de poca fe, déjeme sola con ella, quiero estar a sola con ella, salga doctor se lo suplico, salga por favor-, dice Doña Lisbeth. Y el doctor se va, y Doña Lisbeth saca de su bolsillo el frasco milagroso y lo destapa y sale una luz dorada y  dice: -Ahora si hija te voy a echar esta agua milagrosa para que te cures, es una medicina del cielo muy especial para curar, te vas a salvar tu y tus hijos, van a vivir todos. Y Doña Lisbeth le echa a Mily el agua Milagrosa por todo el cuerpo en la cual al rato Mily  despierta y se llega a sentir mejor y no siente ningún dolor y la ve y le dice: -Mamá, ¿Qué fue lo que me paso?. -Esto en verdad es un Milagro, te salvaste hija, gracias Dios mío, muchas gracias, mi hija se salvo, se salvo, esto y feliz, muy feliz, mis nietos también están a salvo-, dice Doña Lisbeth. -Mamá, ¿Qué me paso?¡Yo lo único que recuerdo es que salí corriendo de la casa de Antonio y luego me atropello un carro, no puedo creer que este en un hospital!, Cuéntame mamá, ¿Qué fue lo que tuve?-, dice Mily. -Nada hija, lo importante es que estas bien, gracias a Dios estas bien, ahora lo que tenemos que hacer es irnos de aquí, vamonos antes de que el doctor se dé cuenta, vamonos por que no va a creer que esto fue un Milagro del cielo-, dice Doña Lisbeth. -Vamonos entonces-, dice Mily. Y Mily se levanta y se va con Doña Lisbeth corriendo. Mas tarde en un Aeropuerto de Valencia, Jofre esta subiendo un avión y luego se sienta, diciendo: -Dios mío ya llego la hora de ir a Atenas, espero que me vaya bien, ojala que si por que es lo que yo mas deseo, Señor por favor hazme un Milagro para que pueda llegar aun mas lejos, ojala pueda lograr encender la antorcha olímpica, yo se que lo haré por que si yo fui elegido es por algo y como dice mi mamá no puedo desaprovechar esta gran oportunidad, Señor también te quiero pedir por mi hermana Mily para que se salve. Mas tarde en la casa embrujada, el brujo Héctor esta sentado en su trono muy feliz, y sale la vampira Yurelis y le dice: -Hola primo, ¿Cómo te sientes de que falta una semana para ir a la Quizanda?. -Muy bien prima, pero estuve pensando algo muy importante, me di cuenta que para conquistar la Quizanda y el Mundo no necesito a nadie, en verdad prima, a ti ya no te necesito, te puedes largar de aquí de una vez-, dice el brujo Héctor. -Pero primo pero si decidimos conquistar todo juntos, no me puedes hacer esto, lo siento pero no te voy a hacer caso, el Mundo también será mío y lo vamos a compartir juntos, lo siento pero así será, somos una familia, para eso vine y no perderé mi viaje, lo siento pero así será, así que la mitad del Mundo será mío-, dice la vampira Yurelis. -Vamos a ver quien manda aquí prima-, piensa el brujo Héctor. Una semana después, en la Quizanda, en la casa azul, Doña Lisbeth esta haciendo comida arroz con pollo en salsa y dice: -¡Que bueno que hoy vienen mis sobrinas de Puerto Cabello!¡Las hijas de Totis!. Y llega Mily del liceo y le dice: -Hola mamá, hoy tuve un examen de Química Orgánica muy difícil pero gracias a Dios saque 20 puntos. -¡Que bueno hija!¡Ya dentro de poco te vas a graduar de bachillerato!-, dice Doña Lisbeth. -Si mamá, estoy feliz, voy a entrar a la Universidad de Carabobo pero no se lo que voy a estudiar pero voy a estudiar lo que me dicte mi corazón, lo tengo que hacer por el futuro de estos niños que espero, tengo que estudiar y darles lo mejor, un buen futuro, mis tres hijos  serán hombres de bien, así será mamá. -Así es hija, lo bueno es pensar en el futuro de los hijos-, dice Doña Lisbeth. -Mamá te puedo ayudar a hacer la ensalada-, dice Mily. -Claro que si hija, en la nevera esta la cebolla, la zanahoria y el tomate, puedes hacer la ensalada, hazla que tu papá no tarda de llegar del trabajo, tu sabes lo mucho que le gusta la ensalada, le echas un poquito pero un poquito de mayonesa-, dice Doña Lisbeth. Y Mily agarra cebolla y tomate de la nevera y empieza a picarlo, diciendo: -Mamá ya como que llego el día de decirle a mi papá que  estoy embarazada. -Si hija como que ya es la hora, ¡Que sea lo que Dios quiera!-, dice Doña Lisbeth. -Pero no puedo dejar de sentir miedo, hoy hable con mi orientadora y me dijo que no debería sentirlo, me dijo que yo tenia era como un temor a mi papá, el temor de que me votara de la casa o que me pegue, me dijo que a lo mejor me entiende-, dice Mily. -A lo mejor si, ojala que te entienda y no se ponga así violento-, dice Doña Lisbeth. -Si mamá, llego la hora de que mi papá sepa la verdad-, dice Mily. Y llega Don Javier oyendo y le pregunta: -¿Que es lo que tengo que saber?. Y ellas lo ven y se ponen nerviosas. -Diosito mío ayúdame te lo pido, no se si decirle que estoy embarazada-, piensa Mily. -Dios mío ayuda a mi hija, que no sienta temor por su padre-, piensa Doña Lisbeth. En la plaza de la Quizanda, Angélica esta paseando en bicicleta muy feliz, diciendo: -Esto es un gran día para pasear en bicicleta. Y Angélica para de andar y se baja y se sienta en un banco y dice: -Voy a sentarme un poco para sentir el aire tan rico que nos manda Dios. Y aparece su hermana Claudimar, una muchacha de 14 años y le dice: -Hola hermana, no me vas a abrazar, tenemos tiempo que no nos vemos, me vengo a quedar para siempre en la Quizanda. -Hola hermanita, me da gusto volverte a ver, es un Milagro de que estés aquí, te quiero mucho hermanita, dame ese abrazo y ese besote grandote-, dice Angélica. Y así se abrazan y se dan un beso grande y se sientan en un banco para hablar. -Cuéntame hermana, ¿Como esta nuestra tía Clarry?-, pregunta Claudimar. -Muy bien, con su esposo Nene que es un hombre maravilloso, y nuestros primos Esteban, Rolando y Álvaro montaron un centro de Internet, todo bien, en verdad soy muy feliz aquí con nuestra familia, la Quizanda es un lugar maravilloso-, dice Angélica. -Hermana yo me vine porque no soportaba a mi padrastro el esposo de mi mamá, en verdad tiene un carácter que de todo me regaña, por eso me vine y nuestra mamá estuvo de  acuerdo, aquí estoy para quedarme contigo y con la tía Clarry que en realidad quiero ver, deseo verla, tengo tiempo que no la veo-, dice Claudimar. -En verdad tengo ganas de ver a mi mamá-, dice Angélica. -Mi mamá me mando decirte que un día de esto te va a venir a visitar-, dice Claudimar. -Hermana pero es que yo no quiero que me visite, yo lo que quiero es que este siempre conmigo y compartamos juntas tantas cosas como antes-, dice Angélica. -No te preocupes hermana que si Dios quiere un día vamos a compartir grandes cosas, ya veras que vamos a recuperar todo el tiempo perdido con nuestra mamá-, dice Claudimar. -Dios te oiga Claudimar, Dios te oiga-, dice Angélica. En la casa azul, Doña Lisbeth y Mily están asustadas, y Don Javier esta frente de ellas y les dice: -Entonces mujeres me van a decir, ¿Qué es lo que yo me tengo que enterar?. -Nada papá, oíste muy mal, en nada, solo aquí estamos hablando cosas  de mujer que no le incumben a los hombres, tranquilo papá, solo hablamos, tu sabes, aquí cosas de mujeres, acuérdate que nosotras somos del sexo débil-, dice Mily. -Es muy raro, ustedes se están secreteando muchas cosas y eso no me gusta, cual quiera que sea el secreto me tengo que enterar porque soy el hombre de esta casa, acuérdense que yo trabajo de sol a sol para traer la papa a esta casa y así es como me pagan-, dice Don Javier. -Tranquilo mi amor, no te alteres, ven vamos a comer-, dice Doña Lisbeth. Y Mily empieza a picar el tomate y la cebolla y esta asustada, pensando: -Dios mío ayúdame a quitarme este miedo, ayúdame te lo pido con toda mi devoción, es que tengo un temor grande, ya no quiero tenerlo, quítamelo Señor, quítamelo. En la casa de los Pandares, Doña Clarry esta lavando la ropa en la lavadora muy feliz, y llega Angélica y la ve y le dice: -Hola tía. -Hola Angélica, yo creía que estabas paseando en bicicleta-, dice Doña Clarry. -Si, estaba paseando en la plaza, pero te tengo una sorpresa, en verdad esto fue una sorpresa inesperada, te va a gustar, es una  persona  muy especial que no  vemos desde hace mucho, se viene a quedar con nosotros para siempre-, dice Angélica. -No soy adivina Angélica, ¿De quien se trata?-, dice Doña Clarry. -Tía llego Claudimar, se queda con nosotros-, dice  Angélica. Y sale Claudimar y le dice: -Hola tía, bendición. Y Doña Clarry la ve y se pone feliz, diciendo: -Hola mi amor, pero que grande estas, tenia tiempo que no te veía, estas hecha una mujer, la otra vez que te vi estabas mas pequeña, me da gusto verte, tomaste una buena decisión  de venir para acá. -Si tía, me vine porque yo no aguantaba a mi padrastro-, dice Claudimar. -Tomaste una buena decisión, ¿Cómo esta mi hermana Alexandra?¿Cómo esta mi sobrinita más pequeña?¿Cómo están?-, pregunta Doña Clarry. -Muy bien  tía, gracias a Dios, entonces me puedo quedar aquí-, dice Claudimar. -Claudimar pero por supuesto te puedes  quedar aquí, esta es tu casa, eres mi sobrina, eres de esta familia, mereces estar aquí, te lo mereces-, dice Doña Clarry. -Gracias tía, muchas gracias, te quiero mucho-, dice Claudimar. -Yo también te quiero mi amor, eres mi chiquita preciosa-, dice Doña Clarry. Y llegan Álvaro, Rolando y Esteban y la ven y  la abrazan. -Oye como estas, en verdad tenias tiempo que  no venias a la Quizanda a visitarnos, estas grande, estas hecha toda una mujer, ya  eres una adolescente-, dice Álvaro. -Es verdad, pero todavía sigues fea-, dice Rolando. -No mentira, es preciosa-, dice Esteban. -Rolando eres un maluco, yo no soy fe, yo estoy muy bien, feliz porque estoy con mi familia, gracias por recibirme con los brazos abiertos-, dice Claudimar. Y así todos se abrazan muy felices, y llega Don Nene con  una cerveza en las manos y los ve y les dice: -Hola, esta bien pero a mi no me van a abrazar. -Hola tío Nene-, dice Claudimar. -Hola Claudimar, mi querida sobrina preciosa-, dice Don Nene. En la casa azul, Doña Lisbeth y Doña Yvon están estudiando en la mesa. -En verdad esta exposición del Sábado va a estar caliente-, dice Doña Lisbeth. -Dime a mi, me toco primero que a ti, me toco el Estado Zulia, a ti el Estado Cojedes, estoy nerviosa, imagínate tengo que llevar comida maracucha yo que odio tanto a los maracuchos, no se pero me caen mas mal-, dice Doña Yvon. -Yo no, yo tengo un amigo maracucho y es chévere, no son tan malos-, dice Doña Lisbeth. -No sé porque pero me caen muy mal, muy mal, son asquerosos-, dice Doña Yvon. -Eso si es verdad, la mayoría de los maracuchos son asquerosos-, dice  Doña Lisbeth. -Lisbeth a mí la materia que me preocupa en verdad es Ingles, es que la otra vez saque 00, no me pusieron ni 01, sino 00, en verdad estoy mal, muy mal, ayúdame con el Ingles, por casualidad no  eres buena en  esta materia-, dice Doña Yvon. Yvon yo de vaina pase Ingles con 10-, dice Doña Lisbeth. Y están tocando la puerta, y Doña Lisbeth abre y es Alejandro con la información. -Hola querido, no me digas que ya me trajiste la información del Estado Cojedes,  es que  en verdad  lo necesito para ya para empezar a hacerlo-, dice Doña Lisbeth. -Si Lisbeth aquí esta toda la información  que te conseguí en Internet sobre el Estado Cojedes, tranquila que hasta las comidas típicas salen y puedes hacer para tu  exposición algunos de estros platillos, pero te digo algo, la mayoría son  asquerosos, eso  de Pastel de Morrocoy  no me gusta, son muy asquerosos-, dice Alejandro. -No digas asqueroso porque nunca lo has probado, muchas gracias por toda la información, en verdad ya quería empezar a trabajar en esto-, dice Doña Lisbeth. Y Alejandro ve a Doña Yvon y le dice: -Hola Yvon, ¿Cómo estas?. -Hola Alejandro, ¿Cómo te ha ido?-, pregunta Doña Yvon. -Muy bien Yvon, gracias a Dios-, dice Alejandro. -¡Que bueno!¡Es maravilloso tener a Dios en nuestro corazón!-, dice Doña Yvon. -Yvon no me digas que te metiste a Cristiana, a evangélica-, dice Alejandro. -Así es Alejandro, hasta voy a un Estudio Bíblico, cuando quieras puedes ir, eres bienvenido, hay no te obligamos a cambiarte de Religión-, dice Doña Yvon. -Gracias Yvon, tomare tu invitación en  cuenta-, dice Alejandro. -Alejandro tu por casualidad no sabes Ingles, no conoces a nadie que sepa Ingles, es que en realidad estoy raspada, y quiero salir bien, necesito salir bien-, dice Doña Yvon. -No Yvon, no conozco a nadie que sepa Ingles pero si quieres te averiguo, no me digas que te rasparon en un examen de Ingles-, dice Alejandro. -Claro que si, el profesor no supo que ponerme que me puso un signo de interrogación, en verdad estoy clavadísima, ya sabes si sabes de algo me dices, oíste-, dice Doña  Yvon. -No te preocupes Yvon que yo te digo si averiguo algo-, dice Alejandro. -Yo también Alejandro, yo no voy mal pero voy bajísima, si Alejandro, me dices cuando sepas algo es que necesitamos estudiar Ingles, esa es una de las materias mas importantes, necesitamos pasarla muy  alto-, dice Doña Lisbeth. -Claro que si, ya verán que lo pasaran muy alto-, dice Alejandro. Ya es Sábado, en la Isabelica, en la Misión Ribas, Doña Lisbeth ya esta preparada para su exposición del Estado Cojedes que coloca una lamina con todos los puntos en la pizarra y coloca el pastel de Morrocoy sobre la Mesa, y entra el profesor que es Don Luis y se sienta en la mesa y le dice: -Lisbeth puedes empezar la exposición, soy todo oído. -Claro que si profesor, como usted diga, yo empiezo cuando quiera, ya estoy lista, aquí tengo la comida típica, mi lamina pegada a la pizarra y todo profesor, empiezo cuando usted quiera-, dice Doña Lisbeth. -Bueno Lisbeth ya usted puede empezar la exposición del Estado Cojedes, ojala que sea una buena exposición porque las demás han sido buenas y quizás usted pueda ser la ganadora y yo me puedo encargar de eso-, dice Don Luis. -No señor Luis, muchas gracias, en realidad no pido tanto, quiero ganar con mi propio merito, no quiero que sea trampa para nada-, dice Doña Lisbeth. -Esta mujer es muy dura, por eso me encanta tanto, no me importa que tenga esposo e hijos, pero lo importante es que esta muy buena, demasiado buena-, piensa Don Luis. Y Doña Lisbeth empieza la exposición. En la Quizanda, en la casa azul, Mily esta cocinando arepa, y llega Don Javier y le dice: -Hola mi amor, ¿Cómo esta la niña de mis ojos?. -Bien papá, aquí ya van a estar lista tus arepas-, dice Mily. -Gracias hija pero tengo ganas de darme un baño, primero voy a darme una ducha, es que estoy muy acalorado, hace calor, necesito refrescarme-, dice Don Javier. -Si papá, puedes darte un baño-, dice Mily. Y Don Javier entra al baño, y Mily se pone a rallar queso y empieza a cocinar mortadela en el sartén y esta llorando, diciendo: -Dios mío ya dentro de poco mi papá se va a decepcionar de mi cuando sepa que estoy embarazada, ayúdame Señor, ayúdame. En la plaza de la Quizanda Alejandro esta caminando por la plaza y se pone a ver todo, diciendo: -La Quizanda es como mi segundo hogar, desde que nací he venido a este hermoso lugar y la mayor parte de mi vida he sido feliz aquí a pesar que he pasado algunas cosas malas a mi, nunca voy a dejar de venir acá porque tengo fe que algún día todo se mejore y vive mi familia mas querida que cada semana cuando los veo siento que me quieren y que siempre me abren las puertas de su casa con todo cariño donde me reciben con los brazos abiertos y me tratan mejor y siempre en el fondo me dan cariño, yo siento que todos me tienen afecto, aquí también crecí, y espero nunca dejar de visitar este Maravilloso lugar, para mi es maravilloso, porque aquí la gente es mas unida y por eso me gusta su ambiente y a veces en la Plaza se respira una Paz buena y también tengo grandes amigos que me quieren, tengo muy buenos amigos, aquí yo he compartido mucho con ellos, desde muy pequeño siempre he estado en la plaza y siempre paseaba por hay y jugaba, claro la mayoría de las veces solo pero a veces acompañado, pero igual pase una infancia feliz aquí, mi tía Fanny siempre ha sido muy cariñosa conmigo, cuido de mi y de mi hermanito cuando mi mamá estaba en el Hospital, durante el tiempo que me quede allá fui feliz, mi tía Fanny es la única familia que nos atiende siempre de lo mejor y en el fondo siempre se ha preocupado por mi y siempre ha estado pendiente de mi, durante el tiempo cuando viví aquí iba a la iglesia todos los Domingo, hasta hay a veces yo recogía el dinero para que lo depositaran en la cesta, siempre este lugar será mi segundo refugio, así si un día yo me pierdo y no se donde ir me vengo para acá, aquí yo me inspiro mucho y las noches cuando voy observo las Estrellas, me gusta verlas porque la noche aquí es preciosa y hasta a veces me gustaría me gustaría verlas para siempre desde la plaza de la Quizanda.
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