Y Hecver lo llega a escuchar y le dice:
-Es verdad Xavier, mamá últimamente no nos trata con mas cariño.
-Es que muy injusto, gracias a ella nunca voy a cumplir mi sueño, nunca cumpliré mi sueño de ir a las Olimpiadas de Atenas 2004, yo que quería ir a participar y cumplir esa gran Meta de mi vida, ser el mejor jugador de Remo pero ya no será así por un castigo de mi mamá, como quisiera que ella estuviera conmigo apoyándome-, dice Xavier.
-No te preocupes hermano que Dios te hará un Milagro, acuérdate de una cosa, los Milagros nacen del corazón y si tu tienes fe se te va a cumplir, si vas a cumplir tu sueño, confía en Dios, te hará un Milagro maravilloso-, dice Hecver.
-Dios te oiga hermano, Dios te oiga porque yo lo que mas deseo es ir a los Juegos Olímpicos a participar en esta gran oportunidad-, dice Xavier.
En la casa azul, Javierito esta durmiendo y sueña con grandes ángeles del cielo en la cual él esta volando muy feliz, se divierte a través que esta durmiendo, y entra Don Javier y lo abraza, diciendo:
-Perdóname hijo, perdóname por haber sido tan injusto contigo y de no haberte dejado decirme que ganaste del primer lugar, como quisiera que estuvieras despierto para decirte de lo orgulloso que estoy de ti, estoy tan orgulloso que me gustaría que lo fueras a celebrar jugando fútbol juntos.
Y Javierito despierta y lo ve y esta muy feliz, diciendo:
-Papá, papito, esto es un Milagro, estas aquí conmigo sin rabia, los ángeles del cielo me escucharon, me escucharon que hasta soñé con ellos y yo me imagine estando en el cielo.
-Hijo perdóname, solo quiero decirte que te quito el castigo, estoy orgulloso de ti, te quiero hijo, te quiero con toda mi alma, que para celebrar tu triunfo mañana muy temprano vamos a jugar juntos fútbol en la plaza, solo tu y yo-, dice Don Javier.
-Si papá, esta bien, juntos vamos a disfrutar mañana Sábado-, dice Javierito.
Y los dos se abrazan muy felices, y Doña Lisbeth los llega a ver y esta feliz y se dirige al altar de la virgen de Coromoto y le prende una velita y le dice:
-Gracias virgencita, muchas gracias porque ahora los dos están muy felices, gracias señora de la Coromoto por siempre bendecir este hogar en la cual yo te pido a ti y a tu hijo que siempre nos libre del Mal y que siempre esta casa este llena de bendiciones, en la cual cada noche te lo pido con fe, ayúdanos a todos virgencita, ayúdanos a que podamos hacer grandes cosas y que en esta casa siempre reine la felicidad.
A la Mañana siguiente en la plaza de la Quizanda, Javierito y Don Javier están jugando fútbol en la plaza muy felices hasta que sudan mucho y paran para tomar agua.
-Papá nos estamos divirtiendo, esta es una linda forma de celebrar-, dice Javierito.
-Yo también hijo, estoy muy feliz de compartir este momento contigo-, dice Don Javier.
En el Mercado Popular Bolívar 2000 de la Quizanda, todos los habitantes están comprando, y Doña Lisbeth esta agarrando tomate, cebolla y lechuga y los compra, diciendo:
-Esto es lo que necesito para la ensalada de hoy, la haré deliciosa, donde Pepino comprare la mayonesa, hoy se tendrá que comer pura ensalada con mayonesa.
Y Doña Fanny esta en el puesto de cachapa comprando, y aparece Doña Agripina y la ve y le dice:
-Buenos días comadre, ¿Cómo amaneció?.
-Muy bien comadre, aquí, comprando estas deliciosas cachapas-, dice Doña Fanny.
-Comadre Fanny supo que la semana que viene va a venir a la Quizanda el Alcalde de Valencia, viene Francisco Cabrera, es decir el Paco viene a la Quizanda y a la gente que fue Asociación de Vecinos les dará un Reconocimiento-, dice Doña Agripina.
Y Doña Fanny se pone feliz, diciendo:
-Dios mío pero ese día me tengo que ver bien, muy bien, yo fui de la Asociación.
-No solo a eso sino también a inaugurar la plaza, le gusta mucho como el hermoso árbol de la Quizanda, Magali lo va a recibir muy bien en la Quizanda, los habitantes estamos muy felices, imagínate, viene el Paco, el Alcalde de Valencia-, dice Doña Agripina.
-Comadre Agripina, gracias, muchas gracias por decirme-, dice Doña Fanny.
En el negocio de Pepino, Doña Magali esta haciendo muchos volantes con la foto del Paco Cabreras “Alcalde de Valencia” y esta muy feliz, diciendo:
-Es maravilloso que la semana que viene va a venir nuestro alcalde El Paco Cabreras, viene a inaugurar la plaza, ya era hora de inaugurar esa plaza.
Y llega Doña Lisbeth y agarra mayonesa y lo paga en caja en la cual esta Yoseiri, y Doña Magali la ve y le dice:
-Hola Lisbeth.
-Hola Magali, buenos días-, dice Doña Lisbeth.
-Hola Lisbeth, te quiero dar un volante, quiero que tu seas la primera que veas que el Paco Cabreras va a venir a la Quizanda para dar los Reconocimientos a la gente que ha formado en la Asociación de Vecinos y a inaugurar la plaza-, dice Doña Magali.
Y Doña Lisbeth se pone feliz, diciendo:
-No puedo creerlo, ¡Qué bueno que el Paco Cabreras viene a la Quizanda!.
-En verdad su presencia ayudara mucho a toda la gente de la Quizanda-, dice Doña Magali.
-Ojala que la Quizanda algún día tenga honor, que alguien le dé honor a la Quizanda, ojala porque eso es lo que necesita esta urbanización-, dice Doña Lisbeth.
-Así es, pero, ¿Quien cree que le dará honor a la Quizanda?-, dice Doña Magali.
-Ojala que sé Alejandro, ese será que le dará honor a la Quizanda con su historia de Doña Lisbeth pero es una sorpresa para toda esta gente tan maravillosa-, piensa Doña Lisbeth.
-¿Qué te pasa Lisbeth que estas muy pensativa?-, pregunta Doña Magali.
-Nada Magali, aquí pensando, algún día la Quizanda tendrá honor-, dice Doña Lisbeth.
-¿Cómo puedes estar tan segura?-, dice Doña Magali.
-Ya vas a ver Magali, será el día más importante de la Quizanda, pero no soy yo quien le hará honor a la Quizanda sino otra persona-, dice Doña Lisbeth.
-Dios te oiga, esta Quizanda con tanta historia que tiene que se merece un libro, un libro que hable de la Quizanda, un libro que sea maravilloso-, dice Doña Magali.
-Un libro de la Quizanda, si, eso suena muy bien-, dice Doña Lisbeth.
Mientras tanto, en la plaza de la Quizanda, Alejandro esta sentado en un banco escribiendo la historia y dice:
-Dentro de poco la Quizanda hará historia, la historia de la Urbanización donde todo es posible, aquí algún día será posible la paz, mucha paz entre la gente de la Quizanda.
Y aparece Annedy y le dice:
-Hola mi amor, sabia que estabas aquí escribiendo la historia de la Quizanda.
-Hola mi amorcito, ¿Qué me cuentas?-, dice Alejandro.
-Mi amor quiero salir esta noche al Cine contigo, anda vamos, que tal si vemos La Pasión de Cristo, anda mi amor, necesito despejarme un poco, si, anda mi amor, tu historia aun puede esperar, anda mi amor, vamos, no seas malito-, dice Annedy.
-Claro que si mi amor, mi mamá otra vez me dio dos Cesta ticket de 9.400 bolívares, podemos ir a Wendy gastarlo, a MC Donald no porque roban mucho-, dice Alejandro .
-Si es la verdad, la otra vez que fuimos a MC Donald por una hamburguesa pequeña tan cara, por eso mas nunca quiero volver a comer hay, no me gusta, prefiero Wendy que es donde están las hamburguesas mas grandes-, dice Annedy.
-Después entramos al Cine pero no vamos a ver La Pasión de Cristo, no quiero volver a ver como los romanos maltrataron al Señor Jesús-, dice Alejandro.
-Si es verdad, es muy triste esa película, esa película fue demasiado fuerte, muy fuerte, a mi me cayo mal, muy mal tanta maldad que tenían los romanos que crucificaron al pobre Jesús en la cruz, eran unos crueles esos estúpidos romanos-, dice Annedy.
-Es la verdad pero algún día habrá justicia en este país-, dice Alejandro.
-Que tal si vemos Mini Espías 3D, es de tercera Dimensión-, dice Annedy.
-En tercera Dimensión, si mi amor, vamos, me encanta ver las películas en tercera dimensión, me gusta mucho ponerme unos lentes y ver todo así calidad-, dice Alejandro.
-Entonces vamos a ver Mini Espías 3D-, dice Annedy.
-Mi amor te quiero, te amo, eres lo mejor que me ha pasado en la vida-, dice Alejandro.
-Tu también mi amor-, dice Annedy.
Y así los dos se besan muy felices.
En la casa azul, Jofre esta acomodando sus maletas muy feliz, diciendo:
-Es increíble que mañana me vaya para Atenas a encender la antorcha, en verdad estoy feliz, muy feliz, muy feliz, gracias Dios mío por esta gran oportunidad tan grande, una gran oportunidad que no puedo desaprovechar, una oportunidad tan maravillosa de ir a Atenas a encender la antorcha olímpica, estoy feliz, muy feliz.
Y entra Doña Lisbeth y lo ve y le dice:
-Hijo estoy muy orgullosa de ti, ojala que logre encender la antorcha olímpica, te voy a estar viendo en el canal de Meridiano, recuerda que yo siempre voy a estar contigo, recuérdalo, eres mi angelito, eres mi bebe y por eso quiero que mi bebe logré ser famoso y cumpla con todas sus metas que eso es lo mas importante de la vida.
-Gracias mamá, tu como siempre estando conmigo en este momento tan difícil, gracias mamita, en verdad durante el tiempo que este en Atenas 2004 los voy a extrañar pero regresare a tiempo para el nacimiento de mis sobrinos, te traeré lindos recuerdos de Atenas, serán recuerdos grandes, te voy a traer fotos y comida de allá-, dice Jofre.
-Gracias hijo pero recuerda que lo importante es verte feliz y ojala que puedas cumplir con ese sueño tan maravilloso, te estaré viendo, recuerda que estaré aquí en tu corazón y cuando llegue Agosto que es el momento de las Olimpiadas yo con todo el amor del Mundo te voy a ir a ver, recuerda lo mucho que te amo, todos iremos a verte-, dice Doña Lisbeth.
-Gracias mamita, te quiero mucho y por apoyarme en este sueño porque gracias a ti soy Atleta y de los mas famosos, gracias mamá, gracias a ti he llegado muy lejos y eso es un ejemplo, ojala que mi hermanito lo siga-, dice Jofre.
-Claro que si mi amor, tienes que dar el ejemplo, eres el mayor de los cuatro, tu siempre serás mi primogénito querido, te amo mucho mi amor-, dice Doña Lisbeth.
-Gracias mamá por tanto amor que me das-, dice Jofre.
Y están tocando la puerta, y Doña Lisbeth abre y son sus hermanos pequeños, son Elisa de 22 años y Edgar de 17 años.
-Hola Lisbeth acaso no recuerdas a tu hermanito, soy yo, tu hermanito por parte de papá, tú eres nuestra hermana, eres también hija de nuestro padre Edgar que en paz descanse, después de tantos años nos da gusto de volverte a ver-, dice Edgar.
-Así es Lisbeth, yo soy tu hermana Elisa, ojala te acuerdes de mí-, dice Elisa.
Y Doña Lisbeth se queda viéndolos y luego se pone feliz, diciendo:
-Hermanos míos de mi corazón pero que grandote están, están altos, tenia tiempo que no los veía, y tu Edgar, estas precioso y tu Elisa estas hermosa, tenia ganas de volverlos a ver.
-¡Que bueno volverte a ver hermana Lisbeth!-, dice Edgar.
-Así es, esto es como un Milagro de familia, vienen por unos días-, dice Doña Lisbeth.
-Claro que si hermana, nos vamos el lunes, queremos compartir contigo estos días y luego regresarnos a Puerto Cabello, recuperar el tiempo perdido-, dice Elisa.
-Pasen mis hermanos, pero en verdad que sorpresa verlos aquí-, dice Doña Lisbeth.
Y Elisa y Edgar entran y se sientan en el mueble.
-Tenia tiempo que no venia a tu casa, en verdad esta muy bonita-, dice Edgar.
-No exageres Edgar, tengo un desastre ahorita en mi casa-, di ce Doña Lisbeth.
-¿Dónde están mis sobrinos que los quiero ver?-, pregunta Elisa.
-Uno esta arreglando su maleta porque mañana se va a Atenas porque va a encender la antorcha Olímpica, estoy tan orgullosa de él-, dice Doña Lisbeth.
-¡Que bueno que tengo un sobrino famoso!¡Hasta para las Olimpiadas quedo!¡Estoy tan orgullosa de él!¡Lo voy a felicitar en cuanto lo vea!-, dice Elisa.
-Johan esta en la Universidad, Mily esta con su novio, y Chocho esta jugando en la plaza con su patineta, ya lo van a ver, es un niño muy precioso-, dice Doña Lisbeth.
-De todos es a Chocho él que quiero ver mas-, dice Elisa.
-Oye Lisbeth, ¿Cómo esta nuestra hermana Totis porque en verdad tenemos tiempo que no la visitamos en la casa de la playa?-, pregunta Edgar.
-Totis esta bien, la semana pasada hable con ella, me dijo que esta bien y sus hijas también, por cierto, sus hijas vienen la semana que viene para acá de visita, no quiero que encuentren reguera aquí en la casa porque después me da pena-, dice Doña Lisbeth.
-Tranquila hermana que lo importante eres tu y mis sobrinos-, dice Elisa.
-En verdad me da gusto de verlos, ¡Qué bueno que vinieron a visitarme porque en realidad tenia tiempo que no sabia nada de ustedes!-, dice Doña Lisbeth.
-Para que veas hermana que las sorpresas son inesperadas-, dice Edgar.
Y sale Jofre y los ve y les dice:
-Buenas tardes, ¿Quiénes son estos mamá?.
-Son tus tíos Jofre, son hijos de mi papá, son mis hermanos Elisa y Edgar, lo que pasa es que no los reconoces porque tienen tiempo que no vienen a Valencia-, dice Doña Lisbeth.
-Elisa y Edgar, ya me acuerdo, ¿Cómo están ustedes?-, dice Jofre.
-Muy bien Jofre, un pajarito me contó que vas a ir a Atenas a encender la antorcha, nunca pensé tener un sobrino deportista, en verdad te felicito, te deseo lo mejor para que vayas mañana a encender esa antorcha, te vamos a estar viendo en televisión-, dice Elisa.
-Gracias tía, gracias por tu apoyo también-, dice Jofre.
-Yo también te deseo lo mejor Jofre-, dice Edgar.
-Gracias Edgar, gracias a los dos por igual-, dice Jofre.
En el Remanso, en la casa verde, Doña Rosa y Don Cipriano están sentados en el mueble esperando.
-Mi amor, ¿Qué será lo que Antonio nos querrá decir?-, dice Doña Rosa.
-No lo se mi amor pero ya lo veremos, quizás sea algo muy importante, esta reunión muy rara y eso viene con su novia Mily que por cariño le decimos Malibu-, dice Don Cipriano.
-Con tal que no salga con su domingo siete esta bien-, dice Doña Rosa.
Y llega Antonio con Mily y les dice:
-Hola mamá, papá, Mily y yo les queremos decir algo muy importante.
-¿Qué es lo que nos quieres decir hijo?-, pregunta Doña Rosa.
-Mamá, papá, ojala que lo tomen muy bien, pero hay una explicación, no es culpa nuestra, fue un accidente que ocurrió con el condón, en verdad es grave-, dice Antonio.
-Con el condón, no me digas Antonio que preñaste a esta muchacha-, dice Doña Rosa.
-Así es mamá, Mily esta embarazada, esta esperando un hijo mío, pero como les dije fue un accidente, nosotros no lo planeamos, eso no es todo, ahora resulta que son tres niños, Mily esta esperando tres niños , son trillizos lo que esperamos-, dice Antonio.
-Hijo no lo puedo creer, estoy decepcionada de ti, embarazaste a la hija de Lisbeth, en verdad Javier te va a matar porque por lo que sé es un hombre muy fuerte, aunque haya sido un accidente tuvieron que comprar un condón mas seguro-, dice Doña Rosa.
-Yo me acuerdo que ese condón me lo dio fue Jofre y Johan, en verdad perdónenme, apóyenme se lo suplico, yo se que a esta edad es muy difícil tener hijos pero fue un error, denme en este momento mas su amor, por favor mamá, papá-, dice Antonio.
-No hijo, no lo puedo aceptar, en verdad me decepcionaste, tendrás que dejar de estudiar y trabajar para que puedas mantener a tus tres hijos porque ni pienses que yo los voy a mantener, no cuentes conmigo para nada-, dice Doña Rosa.
-Conmigo tampoco, te mereces esta cachetada que te voy a dar porque yo te dije mil veces que usaras condones seguros, me decepcionas-, dice Don Cipriano.
-Tu también nos decepcionas Mily, te dejaste embarazar de mi hijo-, dice Doña Rosa.
Y Mily se pone a llorar, diciendo:
-Señora es que ya le explicamos, el condón se rompió, que íbamos a saber si era de alta calidad si era la primera vez de los dos, éramos virgen cuando hicimos el amor.
-Eso no es excusa pero con nosotros no cuenten-, dice Don Cipriano.
-Así es, yo no voy a estar manteniendo niños que no son mis hijos, son mis nietos p ero ahora les toca a ustedes mantenerlos, a esta edad es muy difícil tener hijos pero yo no voy a mover ni un solo centavo por esos niños, así que trabajen y gánense los reales bien sudados para que vean lo que es ganar el dinero, trabajen, ahora les toca a ustedes, después de todo mi pensión no alcanza mucho, así que trabaja hijo-, dice Doña Rosa.
-Si quieres te puedo conseguir un trabajito en VEMCO-, dice Don Cipriano.
-Papá, mamá, se los cuento para que me apoyen no para que me den la espalda, apóyenme se lo suplico, no quiero estar solo, mi hermano me apoya-, dice Antonio.
-No digo yo, ahora resulta que Alejandro lo sabe, ese es otro que le vamos a decir sus cosas, no lo puedo creer, nuestros hijos nos decepcionaron-, dice Doña Rosa.
-Dale su correazo a Antonio para que aprenda-, dice Don Cipriano.
-Claro que si para que aprenda a que no hay que embarazar a esta edad y que pueda usar condones mas seguros, desde hace años es que les tengo unas ganas a Antonio de darle, si no te di palo cuando eras niño te lo voy a dar ahorita que eres joven-, di ce Doña Rosa.
Y Doña Rosa agarra la correa y le da varios correazos a Antonio.
-¡No, señora!¡No le pegue por favor!-, grita Mily.
-No te metas en esto Mily, nosotros somos sus padres y podemos reprender lo, así que no te metas, Antonio no hizo bien embarazarte, si eres una niña-, dice Don Cipriano.
-Señor pero es que mi mamá nos apoya, nos apoya con todo su corazón-, dice Mily .
-Tu papá Mily, ¿Javier lo sabe?-, pregunta Don Cipriano.
-No, aun no porque le tengo miedo y exactamente tengo temor de que me haga exactamente lo que le esta haciendo a Antonio, m e puede hasta matar, tengo miedo-, dice Mily.
Y llega Alejandro y ve y grita:
-¡Mamá!¡Deja a Antonio!¡No le pegues!.
-No te metas Alejandro, tu mamá sabe lo que hace-, dice Don Cipriano.
Y Alejandro se pone a llorar, y Doña Rosa lo ve y le di ce:
-¿Quieres llorar?¡Quieres llorar?¡Si quieres te doy para que llores!¡Llora!.
Y Doña Rosa le da un golpe en la cara a Alejandro, y Alejandro se va al cuarto.
-No me voy de aquí, no aguanto-, dice Mily.
Y Mily se va corriendo para la calle, y Antonio la ve y grita:
-¡Mily!¡Regresa!.
Y Mily esta corriendo por la calle y viene un carro, y Antonio la esta siguiendo, y el carro se acerca a Mily y la atropella el carro, y Antonio ve y grita:
-¡No, Mily!.
Y el carro sigue su camino, y Mily esta tirada en medio de la calle, y Antonio la agarra llorando y le dice:
-¡Resiste mi amor!¡Ahorita te voy a llevar al Hospital Central!.
Y Doña Rosa y Don Cipriano llegan a salir y ver y se ponen a llorar.
-Dios mío pero que hemos hecho-, dice Doña Rosa.
-Por culpa nuestra atropellaron a Mily, ¿Qué hicimos Dios mío?-, dice Don Cipriano.
-No puede ser, tan mal que tratamos a Mily-, dice Doña Rosa.
Adentro de la casa, Alejandro esta en su cuarto llorando, diciendo:
-Dios mío, yo lo que quiero es paz en mi casa, quiero un consejo tuyo Señor, ilumíname Señor, ilumíname Dios mío, quiero un consejo para sentirme bien, por favor Dios mío.
Y Alejandro saca de su bolsillo y un libro que se llama “VIVIR EN CRISTO” y se pone a leerlo y dice:
-Quizás en este libro de Vivir en Cristo mi Señor Jesús me da un consejo de la vida, en la cual espero que algún día pueda hacer algo para cambiar todo, yo se que no será fácil pero por lo menos quiero enseñarle a alguien tu palabra Señor, tu palabra.
Afuera una ambulancia esta recogiendo a Mily, y Antonio se monta en la ambulancia y se la llevan, y Doña Rosa y Don Cipriano están llorando.
-Dios mío salva a esa muchacha te lo pido y perdónanos-, dice Doña Rosa.
-Si Señor, perdónanos, perdónanos, yo también estoy arrepentido, no supe de las consecuencias, ojala que salve a Mily y a mis nietos, esas criaturas que no tienen la culpa de la forma que nos pusimos ahorita, pobre de Malibu y de los niños, ojala se salven y que con este atropello no pierda a los niños, por favor Señor, escucha mis oraciones, también se los pido a ustedes mis Santos José Gregorio Hernández y San Marcos León, José Gregorio Hernández te prometo que en este Diciembre de este año visito tu Santuario de Isnotu, te lo prometo pero salva a Mily, te lo pido-, dice Don Cipriano.
-Yo le quiero rezar con fe a la virgencita del Carmen-, dice Doña Rosa.
Adentro, Alejandro se siente bien leyendo el libro “VIVIR EN CRISTO”, diciendo:
-Gracias Señor, muchas gracias porque leyendo este libro pude leer tu palabra, gracias Dios mío, muchas gracias por ese Milagro tan grande, gracias a ti ya no me siento triste, gracias Dios mío, muchas gracias, no hay que estar triste sino feliz.
Y entran Doña Rosa y Don Cipriano y lo abrazan.
-Perdónanos hijo-, dice Doña Rosa.
-Si hijo, perdónanos, nos equivocamos y tenia que pasar algo para darnos cuenta que nos equivocamos, perdónanos, teníamos rabia pero ya se nos paso-, dice Don Cipriano.
-Gracias Dios mío, muchas gracias por este Milagro tan maravilloso-, dice Alejandro.
-Hijo atropellaron a Mily y tenemos miedo porque puede perder a los niños que espera, ayúdanos hijo, ayúdanos, vamonos al Hospital Central-, dice Doña Rosa.
-Es que si Mily pierde a los hijos de Antonio nunca no los vamos a perdonar, nunca hijo, tenemos miedo, tampoco queremos que pierda a esas criaturas que no tienen la culpa de nada, algo tenemos que hacer-, dice Don Cipriano.
-Si papá, lo único que podemos hacer es rezar y tener fe en nuestro Dios, en nuestro Señor Jesucristo, mamá tenle fe a tu virgen del Carmen y tu papá tenle fe a tus Santos José Gregorio Hernández y a San Marcos León, recen, con fe se va a salvar-, dice Alejandro.
-Tienes razón hijo, me voy a llevar mi rosario y mi imagen de la virgen del Carmen, los vamos a necesitar mucho, mucho-, dice Doña Rosa.
-Yo me llevare la imagen de José Gregorio Hernández y la de San Marcos León para rezarle en el Hospital, hay que rezarle con fe-, dice Don Cipriano.
-Yo le voy a rezar mucho a mi Dios, a mi Señor Jesucristo-, dice Alejandro.
En la noche en el Hospital Central, Mily esta en terapia intensiva, y los doctores la están revisando, y Mily esta sangrando, y los doctores la ven y dicen:
-Dios mío esta mujer esta a punto de perder a sus niños, esta sangrando por abajo.
Afuera Antonio esta en la sala de espera llorando y dice:
-Dios mío, por favor salva a Mily te lo pido, sálvala Señor, sálvala te lo suplico, salva también a mis hijos, que no mueran ninguno, por favor Dios mío, sálvalos Señor, tu eres grande Señor, sálvalo, oro en tu nombre Señor Jesucristo, yo se la puedes sanar.
Y llega Doña Lisbeth desesperada y lo ve y le pregunta:
-¿Qué fue lo que paso Antonio?.
-Lisbeth se nos va y mis hijos también, no se que haré si se me mueren, tengo fe en Dios, ayúdame Dios mío, ayúdame, salva a Mily, sálvala, la atropello un carro-, dice Antonio.
Y Doña Lisbeth se pone a llorar, diciendo:
-¡No, mi hija no!¡Mi hija no!¡Mi hija no!¡Dios mío sálvala, sálvala Señor!¡Sálvala Dios mío!¡Sálvala!¡También te lo pido a ti mi Señora de la Coromoto!¡Por favor virgencita!.
-Reza con fe Lisbeth, Mily se va a salvar, es lo único que no podemos perder, la fe, la esperanza, Dios nos va a ayudar y la Santa Virgen también nos ayudara, tengamos fe y esperanza, la fe de que se va a salvar y mis hijos también-, dice Antonio.
-Dios te oiga Antonio, Dios te oiga porque no quiero perder a mi hija, no la quiero perder, ni tampoco a mis nietos, a esas criaturas que no tienen la culpa de nada, Dios mío, virgen de la Coromoto, José Gregorio Hernández con todo mi corazón les quiero pedir por mi hija, sálvenla, sálvenla por favor y sus hijos también-, dice Doña Lisbeth.
-Por favor Señor escucha nuestra oración, salva a Mily, sálvala-, dice Antonio.
En terapia intensiva, Mily esta muy mal, y viene una luz del cielo, y Mily se empieza a mover poco a poco, mientras tanto, en la Quizanda, en la casa azul, Elisa y Edgar están rezando con su rosario.
-Señor Jesucristo por favor salva a nuestra sobrina Mily, te lo pido-, reza Elisa.
-Si Señor, por favor te pedimos un Milagro para Mily, te lo suplicamos, te lo pedimos con fe, salva a nuestra sobrina, sálvala Señora, confiamos en ti Dios mío-, reza Edgar.
Y Javierito esta en el altar de la virgen de Coromoto y le prende una vela y se arrodilla a rezar, diciendo:
-Virgencita de la Coromoto por favor salva a mi hermana, te lo pido con fe virgencita, tu eres milagrosa, tu has hecho muchos Milagros en esta casa junto con tu hijo, por favor virgencita te lo pido con fe, sálvala, no solo a ella sino también a sus hijos porque esta embarazada, sálvala Señora de la Coromoto, Patrona de Venezuela, sálvala, soy capaz de dar mi vida por mi hermana, te lo pido con toda mi devoción, escucha mi oración virgencita, que mi hermana este bien y sea muy feliz porque se lo merece.
Y llega Johan y los ve y les dice:
-Dios mío, ¿Por qué en esta casa todo el Mundo esta rezando?.
Y Elisa y Edgar lo ven, y Johan los ve y les dice:
-No puede ser, ustedes son los hermanos de mi mamá, tú eres mi tía Elisa y tu eres Edgar, pero tengo tiempo que no los veo, ¡Me da gusto verlos otra vez!.
-A nosotros también Johan pero lastima que tengamos que darte esta mala noticia, es una mala noticia de tu hermana Mily, es algo que tienes que tomar con calma-, dice Elisa.
-¿Qué fu e lo que paso tía Elisa?-, pregunta Johan.
-Johan, Mily esta gravemente en el hospital, en verdad lo lamento-, dice Elisa.
-Esta en el Hospital Central, Antonio, el novio de Mily llamo a Lisbeth-, dice Edgar.
Y Johan se pone a llorar y dice:
-Dios mío salva a mi hermana, sálvala Señor, mi hermana no, mi hermana no, yo como que voy a orar, voy a orarle a Dios y a la Virgen de la Coromoto, Dios mío sálvala.
Y Johan le prende una vela a la virgen de Coromoto y le reza:
-Virgencita de la Coromoto, salva a mi hermana, sálvala.
A las 9:00 de la noche en el Hospital Central, Doña Lisbeth esta rezando con su rosario en la sala de espera, y llega Jofre y le dice:
-Hola mamá, ¿Cómo sigue mi hermana?.
-Aun mal hijo, el doctor aun no ha salido para decirnos nada, lo único que puedo hacer es rezar, rezarle a Diosito y a la virgen de Coromoto-, dice Doña Lisbeth.
-Mamá decidí no salir mañana a Atenas, no lo haré porque mi hermana esta grave y no me quiero ir así, me voy a sentir como muy culpable-, dice Jofre.
-No hijo, ve a ese viaje, tu hermana va a estar bien, tranquila, ten fe, puedes irte tranquilo, es tu sueño, vete tranquilo a Atenas, enciende esa antorcha, a Mily le gustaría verte allá para cumplir tu sueño, vete tranquilo hijo, vete que yo te voy a informar, si vas Mily se sentirá mejor, vete a ese viaje y recuerda que te deseo toda la suerte del Mundo, toda la suerte del Mundo, cumple tu sueño, te lo mereces, es una oportunidad que Dios te dio, ve con Dios y que te ilumine en Atenas, enciende esa antorcha, te juro que tu hermana lo va a ver, te lo juro, tu hermana lo va a ver, lo va a ver, ya veras-, dice Doña Lisbeth.
-Gracias mamá, no te preocupes que nuestra hermana se va a salvar-, dice Jofre.
-Dios te oiga hijo, Dios te oiga-, dice Doña Lisbeth.