-Hija por favor tu vales mucho, Jofre seria un ciego sino viera eso tan hermoso, tus sentimientos son los mas valioso que hay en tu vida, tranquilízate, solo tienes que conquistarlo y ya, Jofre es un buen muchacho-, dice Doña Yenni.
-Bueno mamá ojala pueda conquistarlo porque yo lo quiero mucho-, dice Ferdienis.
-Oye hija, ¿Cómo esta tu papá Filiberto?-, pregunta Doña Yenni.
-Muy bien mamá, no se pero últimamente lo estoy viendo como muy raro, algo le pasa, no se lo que tiene pero lo voy a averiguar porque lo quiero ayudar-, dice Ferdienis.
-Eres una buena hija mi amor, ojala puedas ayudar a tu papá, te lo deseo con todo mi corazón, recuerda que te quiero mucho, eres mi mayor tesoro-, dice Doña Yenni.
-Yo también te quiero mucho mamita-, dice Ferdienis.
Y llegan al puesto Moisés, Gregory y el Consentido y cada uno pide una empanada, y Doña Mariela los ve y les dice:
-Chicos, pandilla Terroristas de la Quizanda, estaban perdidos, ¿Dónde estaban?.
-Es que últimamente hemos estado muy ocupado-, dice Moisés.
-Somos los machos de la Quizanda, por eso es que no habíamos venido, hemos estado venciendo últimamente al Mono en un partido de básquet-, dice Gregory.
-Así es Mariela, ni a mi me han vencido, al bello de la Quizanda-, dice el Consentido.
-Muchachos pero en verdad ustedes si son valientes, ojala que algún día lleguen muy lejos, sean aun mejores, quiero verlos jugar otra vez en el campeonato que va a ver que Voleibol el Domingo en la plaza, me dijeron que iba a estar buenísimo-, dice Doña Mariela.
Y ellos se ponen felices.
-Como que un campeonato de Voleibol, eso suena muy bien chicos, tenemos que participar, ya veras que vamos a ganar, solo necesitamos a tres personas mas-, dice Moisés.
-Las conseguimos muy fácil, el Domingo daremos una tremenda paliza-, dice Gregory.
-Tenemos que demostrar que somos los mejores de la Quizanda-, dice el Consentido.
Y Doña Yvon les da a cada uno una empanada.
-Yo se quienes son los que me pueden ayudar-, dice Moisés.
-Ojala que estés pensando lo mismo que yo, yo se quienes, podemos fusionar los antiterroristas y los terroristas, ese partido lo tenemos que ganar-, dice Gregory.
-Será un buen partido de Voleibol, la mejor que hayamos hecho-, dice el Consentido.
Y Ferdienis se acerca a ellos y les dice:
-Chicos no saben quienes son los que van a jugar, hay una nueva pandilla en la Quizanda.
-Una nueva pandilla, me entero, ¿Cuál es?-, pregunta Moisés.
-Es la pandilla Burde de Rata, es una pandilla formado por mi primo Alejandro, los hermanos Pandares y sus amigos, esa pandilla es muy buena y si ustedes se descuidan pueden superarlos a ustedes, tienen que ponerse las pilas-, dice Ferdienis.
Y ellos se ponen furiosos.
-Esa Pandilla Burde de Rata va a perder, a nosotros nadie nos gana-, dice Moisés.
-Así es, nadie nos gana, somos los mejores, tenemos que dar el ejemplo en toda la Quizanda, Burde de Rata se tendrá que ir al coño de la Rata-, dice Gregory.
-Así es, algo tenemos que hacer, serán derrotados-, dice el Consentido.
-Tengo que prevenir a mi primo Alejandro-, piensa Alejandro.
En el bar de la Quizanda, David y Adalberto están atendiendo el negocio, y Don Cipriano y Don William están tomando.
-Entonces Cipriano en verdad tenia tiempo que no te veía-, dice Don William.
-Yo tampoco no te veía, estabas perdido, con la situación que tiene ahorita el país no se te ocurre a venir a la Quizanda ni dos veces a la semana-, dice Don Cipriano.
-Ese Lara le tengo una arrechera, gracias a él estoy desempleado-, di ce Don William.
-Yo en verdad le puedo tener rabia pero no le tengo rencor porque todos los seres humanos nos equivocamos, ya tu vas a ver que algún día Lara se dará cuenta de su error y ayudara a la pobreza de Venezuela, lo que me da rabia es que Venezuela ya no es la de antes, Simón Bolívar debe estar arrecho arriba viendo el país muy peor-, dice Don Cipriano.
-Eso es verdad Cipriano, el sueño de Bolívar es que seamos felices, algo tenemos que hacer por este país, un país que tanto nos necesita, los venezolanos ahora se están matando, hay mas delincuencia, gente muriéndose de hambre, en verdad eso es triste, imagínate a mi desempleado, me urge un trabajo para mantener a mis hijos-, dice Don William.
-No te preocupes William tu eres mi mejor amigo y mi gran compañero de beber cerveza, yo voy a ver si te consigo trabajo con mi cuñado en VEMCO-, dice Don Cipriano.
-En verdad Cipriano me harías ese favor-, dice Don William.
-Claro que si William para eso somos amigos-, dice Don Cipriano.
-Gracias compadre, en verdad me urge mucho el trabajo-, dice Don William.
Y por otro lado Doña Mirta y Don Pupuno están tomando cerveza y están borrachos y se ponen a cantar muy felices los dos borrachos.
-Esto si es vida, me encanta cantar borracha-, dice Doña Mirta.
-En verdad Mirta esto si se llama la felicidad-, dice Don Pupuno.
-Pupuno en verdad no se que me pasa al estar contigo, eres una persona muy especial para mi, eres lo mejor, yo creo que es amor-, dice Doña Mirta.
-Mirta yo también me siento bien contigo, lo mío creo que también es amor, amor del bueno, un amor que nunca se borrara de mi corazón, te amo, te amo con todo mi corazón, eres un amor, no se si lo dicho porque estoy borracho-, dice Don Pupuno.
-Vamos a seguir cantando, es como cantando al Amor-, dice Doña Mirta.
Y los dos siguen cantando muy borrachos, y todos se ríen, en una mesa esta Don Filiberto tomando cerveza con Don Flaco.
-Flaco por favor necesito que me vendas hoy una droga, un éxtasis-, dice Don Filiberto.
-Si, aquí Papi me dio mas droga, es la mejor del Mundo, fue traída de Japón, te la voy a dar pero cuesta 30.000 bolívares una bolsa de éxtasis-, dice Don Flaco.
-Dame la, tengo dinero suficiente, es que como empecé a trabajar con mi tío Juan, tengo suficiente dinero, dame la bolsa de éxtasis, necesito alivianarme, necesito ser feliz porque con esta arrechera que cargo no se lo que seria capaz de hacer-, dice Don Filiberto.
-Esto te hará sentir bien durante varias horas-, dice Don Flaco.
-¡Que bueno!¡Es la que en verdad necesitaba!-, dice Don Filiberto.
Y Don Flaco le da la bolsa de éxtasis, y Don Filiberto le da el dinero, y Don Cipriano llega a ver y se sorprende, diciendo:
-No puede ser, Filiberto tomando droga.
Y llega un muchacho y se acerca a Don Filiberto y le dice:
-Filiberto necesito hablar contigo.
-Tu, en verdad tu si eres ladilloso, no ves que estoy tranquilo y tu ya vas a venir a fastidiar, en verdad eres ladilloso, vete de aquí que ya yo te dije que te voy a pagar, te voy a pagar todas las llamadas que te debo, tranquilo-, dice Don Filiberto.
-Filiberto no lo dudo pero es que en realidad necesito los reales que me debes, me debes 7.000 bolívares en las llamadas del Centro de Comunicación-, dice el muchacho.
-Coño, en verdad eres fastidioso, en verdad si quieres pelear, vamos a pelear entonces, te voy a escoñetar porque ya me tienes harto, te voy a romper toda la maldita cara porque a mi nadie me fastidia, ahorita vas a ver quien es Filiberto Moreno-, dice Don Filiberto.
Y Don Filiberto se levanta de la silla y se alza y se quita la camisa y se pone al ataque, diciendo:
-Ven si eres hombre enfréntate a mí, eres un idiota, te voy a golpear maldito, te juro por los tres hijos de Mierda que tengo, te voy a escoñetar, fastidioso, ladilloso.
Y Don Cipriano se acerca a él y lo agarra, diciendo:
-Filiberto, tranquilízate que estamos en un bar y aquí no hay pelea.
-¡Suéltame Peñalver!¡Lo voy a escoñetar por mis tres hijos de Mierda que tengo y que nunca casi los veo!-, grita Don Filiberto.
-Filiberto como se te ocurre decirle a tus hijos Mierda, los hijos son los mas valioso del Mundo, quedaste tranquilo, están inquieto-, dice Don Cipriano.
-Un día me vas a pagar lo que me debes, lo juro-, dice el muchacho.
Y el muchacho se va y Don Filiberto agarra una botella y se lo lanza, pero no le llega, gritando:
-¡No vuelvas mas nunca maldito de Mierda!.
Mientras tanto, Alejandro esta caminando por las calles de la Quizanda viendo las estrellas, diciendo:
-Las estrellas están muy hermosas esta noche, por eso siempre me ha gustado detallarlas aquí en la Quizanda, en mi segundo hogar, este lugar es como un trozo de mí, esto es mejor que el lugar donde yo vivo, es mejor que San Diego, aquí me encanta porque tengo los verdaderos amigos y aquí todo el Mundo me conoce desde que nací, ojala algún día cumplir mi sueño de vivir aquí, quizás cuando me case, pero Annedy no le gusta vivir aquí, eso es lo malo, pero la voy a convencer para que vivamos aquí.
Y Moisés, Gregory y el Consentido pasan sobre él y se burlan de él.
-Pero mira quien esta aquí, el marico de la Quizanda-, dice Moisés.
-Es verdad es el primo menor del Regalado-, dice Gregory.
-El mariquito que se deja tocar las nalgas, que ridículo te ves, en verdad eres muy patético, por favor nunca serás hermoso como yo, ridículo-, dice el Consentido.
-Pero porque se meten conmigo si yo no me estoy metiendo con ustedes-, dice Alejandro.
-Es que eres lindo papi, provoca tocarte el pecho musculoso que tienes-, dice Moisés.
Y Moisés le toca el pecho y le dice:
-Pero que rico papi.
Y Alejandro se enoja y le dice:
-Pero cual es la mariquera, tu no respetas, déjame tocar el pecho, ridículo, ustedes son unos locos, son unos enfermos, pero ustedes me van a empezar a respetar.
-Ridículo, no eres capaz de defenderte, eres un marico, siempre tendrás esa fama, esa fama es que crea fama y acuéstate a dormir, siempre serás el raro de la Quizanda, marico, nunca vas a encajar en nuestro equipo de machos vernáculos, nunca-, dice Gregory.
-Eres un pobre marico, eres igual a la que le dicen tijerita, por casualidad no son familia porque en verdad son iguales, esos movimientos raro que tienen-, dice el Consentido.
Y Alejandro se pone a llorar y agarra una tabla grande, y Moisés, Gregory y el Consentido se asustan que salen corriendo, y Alejandro con la rabia les tira la tabla, gritando:
-¡Respétenme que yo no soy marico!¡Marico ustedes!.
En la entrada de la casa grande Doña Rosa y Doña Fanny están sentadas afuera hablando.
-Hermana no te preocupes que ya no tardan en traer las empanadas-, dice Doña Fanny.
-Mariela es la que me dijo que lo iba a traer en un plato las 20-, dice Doña Rosa.
Y llega Doña Mariela con un plato de las 20 empanadas, diciendo:
-Señora Fanny, Rosa aquí les traigo las 20 empanadas.
-Gracias Mariela, ahorita te llevamos el plato-, dice Doña Fanny.
-No se preocupe señora Fanny, son 10.000 bolívares-, dice Doña Mariela.
Y Doña Fanny le da dinero y ella se va, y así empiezan a comer empanada.
-En verdad estas empanadas de Mariela son muy buenas-, dice Doña Rosa.
-Es verdad pero son aun mejores la de la señora de los tostones-, dice Doña Fanny.
En la casa azul, Doña Lisbeth, Don Javier, Jofre, Johan, Mily y Javierito están cenando arepa con jamón y queso.
-Chocho cuéntale a tu papá la buena noticia-, dice Doña Lisbeth.
-Es verdad, papá te voy a decir algo que te pondrá muy feliz, algo que me tiene a mi muy feliz, tan feliz que tu también te pondrás feliz papá, quiero que lo tomes con calma y compartas conmigo esta gran felicidad, esta felicidad que tengo-, dice Javierito.
-Cuéntame, ojala que sea que no hayas salido en todo el día-, dice Don Javier.
-Si salí papá, si salí a Internet a buscar algo muy especial-, dice Javierito.
Y Don Javier se pone furioso, diciendo:
-Viste que eres un desobediente, ¿Por qué me desobedeciste, eres un mala conducta, no sirves para nada y para que te restablezcas te voy a llevar al Internado de Nirgua?.
-Papá por favor no seas tan duro conmigo, te lo pido, te lo suplico, déjame decirte lo que me tiene a mi feliz y lo que quiero que compartas conmigo-, dice Javierito.
-Javier déjalo hablar por favor-, dice Doña Lisbeth.
-No te metas en esto Lisbeth, Chocho esta castigado, mañana mismo lo llevo a Nirgua y hay estará hasta que salga de bachillerato, voy a ver si hay aprenderá a obedecer porque ya estoy harto que me vean la cara de tonto y que me desobedezcan, salió sin mi permiso, te vas a tu cuarto y no sales hasta nuevo aviso, sin cenar-., dice Don Javier.
-Javier estas siendo muy injusto, me decepcionas tu a mi-, dice Doña Lisbeth.
Y Javierito se pone a llorar y se va al cuarto, y Don Javier se quita la correa y entra al cuarto y le empieza a dar varios correazos, diciendo:
-Esto es para que aprendas a mas nunca desobedecerme.
Y Jofre, Johan y Mily están llorando.
-Dios mío, de seguro así mi papá se pondrá conmigo cuando se entere de que estoy embarazada, Dios mío ayúdame a que no se ponga tan violento cuando se entere, Dios mío ayúdame, escucha mis plegarias, escúchame Señor, escúchame-, piensa Mily.
-Mamá detenlo-, dice Jofre.
-Viste que no lo deja hablar-, dice Johan.
-Yo no puedo hacer nada hijos, es su padre y tiene derecho a darles, yo mejor me voy a afuera, Mily recoge la mesa, yo quiero salir de aquí, lo que quiero respirar en verdad es paz, mucha paz, a lo mejor con la noche tan hermosa y mirando las estrellas tendré esa paz porque en verdad ya no aguanto, ya no aguanto, quiero un hogar donde haya paz, mucha paz, no quiero que la gente se este golpeando, estoy cansada-, dice Doña Lisbeth.
-Perdóname mamá pero tu también nos pegabas-, dice Jofre.
-Es verdad, cuando éramos mas pequeño-, dice Johan.
-Estoy muy confundida, necesito aire fresco para pensar-, dice Doña Lisbeth.
Y están tocando la puerta, y Doña Lisbeth abre y es Antonio que tiene unas flores.
-Buenas noches Lisbeth, vengo a ver a Mily-, dice Antonio.
Y sale Mily y lo ve y se pone feliz, diciendo:
-Hola mi amor, ¡Que bueno que ya llegaste!.
-Lisbeth podemos ir a la plaza a platicar-, dice Antonio.
-Claro que si chicos, vayan, respiren esa paz-, dice Doña Lisbeth.
Y Mily y Antonio se van, y Doña Lisbeth sale y saca una silla a la entrada y se sienta afuera y se pone a ver a las estrellas, diciendo:
-Como quisiera a veces formar parte de las estrellas y ser muy feliz allá arriba.
Y aparece Alejandro y le dice:
-Hola Lisbeth, ¿Cómo estas?.
-Hola querido, ¿Cómo estas?¿Cómo te ha ido?-, pregunta Doña Lisbeth.
-Muy bien Lisbeth y eso viendo las hermosas estrellas de la noche, yo también las estoy viendo, una vez yo soñé siendo una estrella, no tan hermosa pero una estrella donde se respire paz, mucha paz, eso es lo mas maravilloso que hay-, dice Alejandro.
-Así es querido, no todos lo ven así-, dice Doña Lisbeth.
-Las estrellas es lo que deberían ver la gente del Mundo, en vez de estarse matando y odiando, deberían amarse unos a otros y entre todos estar en paz-, dice Alejandro.
-No te preocupes cuando Nuestro Señor Jesucristo venga a la Tierra toda la maldad de este Mundo se ira y se hará el reino que tanto Dios quiere para nosotros, que todos vivamos en paz en un hermoso Paraíso teniendo la vida eterna pero para eso hay que portarnos bien y seguir su palabra, algún día estaremos en ese reino-, dice Doña Lisbeth.
-Dios te oiga Lisbeth, Dios te oiga, ojala toda nuestra familia tenga esa dicha, esa dicha de estar viviendo en ese reino tan hermoso, un reino donde reine paz y amor-, dice Alejandro.
-Querido menos mal que viniste por que te quiero pedir un favor, un favor muy especial, un favor entre amigos, es que yo tengo que presentar una exposición en la Misión Ribas, a cada uno le toco un Estado de Venezuela, a mi me toco el Estado Cojedes, para ver si tu tienes información, es que necesito esa información para dentro de una semana, todo lo que tenga que ver con el Estado Cojedes, que donde esta ubicado, sus costumbres, Comida típica, necesito todo eso, me vas a ayudar en verdad-, dice Doña Lisbeth.
-Claro que si amiga, para eso estamos los amigos para ayudarnos, te voy a ayudar, tranquila, yo te consigo en Internet toda la Información del Estado Cojedes, tranquila, tu sabes muy bien que yo te lo hago todo-, dice Alejandro.
-Gracias querido, en verdad eres un gran amigo, también necesito el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional del Estado Cojedes, es algo que siempre te voy a agradecer, algo muy especial para mi, tu Amistad es muy valioso para mi-, dice Doña Lisbeth.
-Gracias Lisbeth, muchas gracias-, dice Alejandro.
-Cuento contigo con esa información entonces-, dice Doña Lisbeth.
-Si Lisbeth, cuentas conmigo con toda esta información-, dice Alejandro.
En la plaza de la Quizanda, Mily y Antonio están caminando por la plaza viendo las estrellas muy felices y se sientan en un banco.
-Mi amor te dedico esta noche todas la s estrellas del cielo-, dice Antonio.
-Gracias mi amor todas las estrellas de esta noche son muy valiosas-, dice Mily.
-Mily mi amor ya yo me entere que estas esperando un hijo mío, de que el condón se rompiera si tuvo una consecuencia, en verdad yo estoy contigo, cuentas conmigo para que juntos criemos a nuestro hijo y le demos todo nuestro amor de padres-, dice Antonio.
Y Mily se pone feliz y le dice:
-¡Que bueno que no estas bravo conmigo!¡Gracias por estar conmigo!.
-Mañana se lo voy a decir a mis padres, voy a ver como se ponen, ojala que no, le voy a pedir mucho a Dios para que no se pongan bravos conmigo-, dice Antonio.
-No te preocupes, ojala que los tuyos se pongan mas tranquilos-, dice Mily.
-Mi hermano me contó que Lisbeth lo tomo bien, él que no sabe es Javier porque le tienes miedo de cómo se vaya a poner tu papá, si quieres yo puedo hablar con él-, dice Antonio.
-No Antonio, no lo hagas, yo hablo con él, ya el embarazo se me esta notando, tengo que hacer algo, ya no se lo puedo ocultar mas-, dice Mily.
-No te preocupes recuerda que hoy, mañana y siempre voy a estar contigo-, dice Antonio.
-Gracias mi amor, te amo, te amo con toda mi alma-, dice Mily.
-Yo también te amo con toda mi alma-, dice Antonio.
Y Mily y Antonio se besan muy felices, y el hada madrina los ilumina, diciendo:
-¡Que viva el amor entre Mily y Antonio!.
En la casa azul, Don Javier esta viendo la televisión tomando cerveza, y salen Jofre y Johan, y Don Javier los ve con rabia y les dice:
-Si vienen a suplicar por Chocho están perdiendo el tiempo porque yo no lo voy a perdonar, a mi nadie me desafía, nadie, se ira a ese Internado de Nirgua, se ira porque lo digo yo, yo soy su padre, Chocho aprenderá a respetar las reglas de esta casa, con todo el dolor de mi corazón lo tengo que mandar a ese Internado de Nirgua, es por su bien.
-Papá Chocho solo salió para Internet, no seas exagerado-, dice Jofre.
-Es verdad papá, él descubrió algo maravilloso que quería compartirlo contigo y que tu también te pusieras feliz, hiciste mal en no hacerlo-, dice Johan.
-A ustedes también los voy a castigar, no van a salir y ni comer por dos días, así lo he dicho y me tendrán que obedecer porque sino lo hacen entonces con todo el dolor de mi corazón se tendrán que ir de esta casa, están castigados-, dice Don Javier.
-Papá pero viste lo injusto que eres, eres en verdad un tipo bien duro-, dice Jofre.
-Es verdad papá, lo que queremos es mas cariño tuyo, castigar a los hijos a veces no es muy bueno, ni tampoco es bueno cuando estas equivocado y castigas injustamente, a mi me duele como nos tratas, tu sabes que papá, Chocho lo único que quería compartir contigo es que gano en primer lugar en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004-, dice Johan.
Y Don Javier se pone a llorar, diciendo:
-No puede ser, eso es lo que en realidad me quería decir mi chiquito.
-Si papá pero tu como siempre nunca dejas hablar a nadie-, dice Jofre.
-No puede ser, trate muy mal a Chocho, injustamente, Dios mío pero clase de monstruo soy que trata mal a sus hijos, en verdad no me merezco unos hijos como ustedes, no los merezco porque yo a veces soy duro, perdónenme mis hijos-, dice Don Javier.
-Papá en verdad no tenemos nada que perdonarte, nunca es tarde para reflexionar, lo importante es que te distes cuenta y puedes hacer algo para tratar a Chocho con mas cariño, puedes hacerlo, pedirle disculpa-, dice Jofre.
-Mi Chocho no necesita un disculpa sino un perdón-, dice Don Javier.
Mientras tanto, a medianoche, Xavier llega a la casa, y llega Doña Mirta borracha y lo ve y le dice:
-No puede ser Xavier, otra vez como siempre llegando tarde, eres un falta de respeto a esta casa, pero esta noche pasas la noche aquí en la calle porque no vas a entrar, quédate aquí en el frío, por llegar tarde no entraras a la casa.
-Mamá por favor como me vas a dejar en la calle, soy tu hijo-, dice Xavier.
-Lo siento Xavier pero este es tu castigo, dormirás en la calle-, dice Doña Mirta.
-Mamá tu no me puedes hacer esto, déjame entrar a la casa, tu también que llegas borracha, ahora últimamente todas las noches te emborrachas, ahora tomas, con razón que ahora nos prestas poca atención, eres una borracha-, dice Xavier.
Y Doña Mirta le da una cachetada a Xavier y le dice:
-Eres un falta de respeto, respétame que soy tu madre, en esta casa hay reglas y tu las tienes que cumplir, no llegaste a la hora por eso pasaras la noche aquí en la calle.
Y Doña Mirta entra a la casa y le cierra la puerta en la cara, y Xavier se pone a llorar que se sienta en la puerta de la casa y dice:
-Dios mío, ayúdame, esta noche dormiré aquí, en verdad cuando mi mamá esta borracha es muy cruel, algo tengo que hacer, aquí en la puerta no puedo dormir.
Y adentro, Hecver esta viendo a Xavier desde la ventana y dice:
-Dios mío cuida a mi hermano esta noche que va a dormir en la calle.
Y Doña Mirta esta en la cocina tomando agua y dice:
-Eso es lo que se merece Xavier, dormir en la calle por faltarle el respeto a esta casa.
-Mamá eso es cruel, déjalo por esta vez entrar a la casa, te lo pido mamá, déjalo entrar, esta haciendo mucho frío, por favor mamá, déjalo entrar, te lo suplico, te lo imploro mamá, hazlo te lo pido, por el amor de Dios, por favor mamá, tu no tienes un mal corazón, deja a entrar a mi hermano por esta noche, por favor mamita-, dice Hecver.
-Esta bien, lo voy a dejar entrar pero ya vera cuando entre-, dice Doña Mirta.
Y Xavier esta dormido en la puerta de la casa, y sale Doña Mirta y lo ve y le dice:
-Xavier por esta vez te dejo entrar a la casa.
Y Xavier despierta y se pone feliz, diciendo:
-Gracias mamá, muchas gracias.
-No te hagas ilusiones que cuando entres te voy a dar una tremenda coñaza que te acordaras toda tu vida, con esto vas a aprender a mas nunca llegar tarde-, dice Doña Mirta.
Y Xavier entra, y Doña Mirta le pega por la cara muy fuerte y le dice:
-¡Váyase a dormir!¡Eres un marico!.
-Mamá respétame, ¡Yo no soy marico!-, dice Xavier.
-Claro que lo eres, ¡No te acepto!¡Tu mismo te creaste tu propia fama!-, dice Doña Mirta.
-Mamá por favor acéptame, no me rechaces-, dice Doña Mirta.
-¡Cállate Xavier!¡Te voy a dar otro coñazo!-, dice Xavier.
Y ella le da varios golpes por la cara, diciendo:
-Para que aprendas a no contestarme de esa manera.
-¡Mamá te lo suplico!¡Una vez mas!¡Déjame ir a los Juegos Olímpicos!-, dice Xavier.
Y Doña Mirta le vuelve a dar otro golpe, diciendo:
-¡Cállate!¡Ya me tienes harta!¡Vete a dormir!¡No te quiero escuchar mas!.
Y Xavier se pone a llorar y se va a su cuarto y ve su altar de Dios y le reza:
-Dios mío ayúdame, a que mi mamá algún día me tenga mas cariño, por favor Señor, cuídame, protégeme, gracias por estar contigo, tu eres la única persona que ha estado conmigo Señor, tu me tratas mejor que mi mamá porque tu si me das amor.