Había llegado la abuela, de Ulises la vida para Natacha, volvía a renacer, como una flor marchita, vivió durante muchos años en busca de su hijo Ulises, y por segunda vez Natacha escucha la palabra" Mamá." La abuela de Ulises, no lo podía creer, le decía a su hija, quiero que me toques para ver si es esto realidad, al fin la felicidad para Natacha fué llegando poco a poco, siguieron saboreando los ñoquis, Andrés se sirvió dos platos, increíble él calor qué había en casa de Natacha era algo inexplicable. —Después de almorzar, la chica que cuida a Ulises les ayudó con la limpieza de la cocina. Natacha le sirvió un postre, a Ulises y él otro para Andrés, luego pasaron a la sala de living, mientras habrían los regalos, saboreaban un rico café, Andrés miró a Natacha, lo dulce y tierna qué er

