Capitulo 29

2049 Palabras

Adolfo tiro de mi mano ansioso, guiándome entre la gente que estaba a nuestro paso. No sé a dónde nos dirigíamos, pero a donde quiera que fuera, prometía mucha diversión desenfrenada. Mi vista curiosa vago por su cuerpo hasta llegar a la furiosa erección que se marcaba en las bermudas de Adolfo, parecía no notarla, o al menos no le molestaba que las personas supieran que estaba más que excitado: dirigiéndose  a cualquier lugar.  Hubo quejas de personas que hablaban de lo descarado que era el hombre, arrastrando a su hija mientras se encontraba en ese estado. Él fue tan osado tomando su paquete frente a un par de mujeres maduras sentadas al lado de la fuente del “ángel” que murmuraban sobre lo pervertido que se veía. Luego les sonrió descaradamente dejándolas sonrojadas y acaloradas. S

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR