Era el día del juicio. Olivia había acordado con su madre y el abogado que solo se presentaría para declarar y luego se marcharía, no se sentía preparada para enfrentar todo el proceso, aunque el remordimiento de dejar a su madre sola durante el juicio no le ayudaba demasiado, entendió que lo principal era cuidarse a sí misma. Llegó cinco minutos antes de ser llamada al estrado. Sus acompañantes tomaron asiento al final de la sala, para que al momento de partir no molestaran al resto de los presentes. Olivia temblaba mientras caminaba por el pasillo que se le antojaba interminable. Giró su mirada a la derecha para ver a su madre y Charles sentados junto con su abogado, evitó voltear a la izquierda, sabía que allí estaba él. Subió al estrado y realizó el juramento de rigor. Jorgenson la com

