A la mañana siguiente Olivia despertó y comenzó a cambiarse de ropa en el mismo momento que Evan se sentó sobre la cama, con la espalda apoyada en la pared y sus piernas colgando por el borde la misma. Observaba a la chica que no le dedicaba ni una mirada o palabra desde que habían abiertos los ojos. La castaña estaba claramente enfurruñada y él, él simplemente quería aclarar todo. - Liv - dijo casi suplicante -. Ya, ven. Vamos a hablar - La tomó de la mano cuando pasó por delante de él para jalarla suavemente hacia la cama. Ella cedió ante el pedido y quedó sobre el chico, con sus piernas a cada costado de su cuerpo. Se miraban de frente mientras ella juntaba sus pies en el hueco que se formaba entre la espalda de Evan y la pared, colocando sus brazos por encima de los hombros de él. -

