Dos

1911 Palabras
SILVER Estaba molesto. Decepcionado. Y si eso no fuera suficiente, sentía como la sangre de mi cuerpo hervía de la furia. Pero a pesar de todo eso, no podía sentirme más consternado conmigo mismo al notar como mi cuerpo empezaba a relajarse tras notar el olor suave de las feromonas que William liberó a mi costado. ―Controla tu peste, ―pedí de inmediato consiguiendo una mirada que no supe interpretar clavada en mí. Extraño. ―Controla tus expresiones o a este paso nadie creerá que tu discurso fue verdadero, ―murmuró en ese tono maduro y frío que lo caracterizaba. A decir verdad él era físicamente una copia de su madre (padre omega) de la cabeza a los pies, sin embargo su actitud desde niño siempre fue igual a la de su padre (padre alfa). Su personalidad naturalmente desconfiada e introvertida me aburría de pequeños, aunque al menos en ese entonces era algo más complaciente conmigo. ―Ven aquí, ―indiqué mientras acariciaba su mentón y lentamente acercaba mis labios a los suyos. Noté como instintivamente tragaba saliva. Al menos no es de piedra, puedo causar cierto impacto en él. Continué jugueteando con su rostro y cabello por un largo rato. No quería admitirlo pero lo estaba disfrutando. Hay algo inexplicable al estar al lado destinado, una especie de confianza brota de la nada. De pronto lo sorprendí con un beso en la mejilla y el sonido del "clic" de la cámara del teléfono. De inmediato colaboró conmigo y sonrió mirando directamente a la pantalla. ―Subiré las fotos a mis redes oficiales, así que procura esconder bien a tus amantes, ―murmuré sabiendo de sobra cómo eran los alfas. ―Hasta que no hallé la forma de salir de este problema, no quiero estar involucrado en escándalos... ¿Por qué siempre siento este cosquilleo cuando estoy con él? Es tan irritante. ―Bien, creo que lo mejor es ser discretos con nuestras relaciones externas a este negocio. ―Pienso lo mismo. ―Solo... No esperes nada de mí, no voy a marcarte, no voy a cuidarte, no voy a casarme contigo, este compromiso solo es temporal. ¿Cómo si no lo supiera? ― ¿Algo más? ― ¿Eres consciente de lo que te acabo de decir? Rodé los ojos. ―Por supuesto que sí, aunque no lo creas lo último que quiero es estar pegado a ti de por vida. Además, tengo muchas otras opciones que considerar a parte de la tuya. ―Tu autocontrol está noche superó mis expectativas, Silvy, ―murmuró la irritante voz de mi mejor amigo apareciendo en escena. Y yo que creía que no lo habían invitado. ―Nunca te pierdes un buen chisme, ¿cierto? ―pregunté apreciando el vestido que se había puesto. Francamente me encantaba, era muy dramático y vistoso. Al fin y al cabo, Taylor tenía un look muy andrógino y ciertamente lo aprovecha al máximo. ―Tengo mucho tiempo libre, ―aseguró rodando los ojos. ―Por cierto, ustedes han sido convocados a una reunión de emergencia. ― ¿Ah? ―No me hagan preguntas y síganme, yo solo soy el mensajero, ―agregó con un guiño, al tiempo que se colocaba en el medio de nosotros y tomaba de cada uno un brazo. * * * Todos estábamos en la habitación de Reid. Y cuando digo todos, es todos. Incluyendo a las hermanas de William. Y cómo nadie se animaba a romper el silencio... ― ¿Alguien aquí sabe qué mierda pasó? ―me atreví a preguntar mientras me echaba en la cama de mi hermano y causaba una fuerte impresión para los que no me habían visto en mucho tiempo. ― ¿Todo este show fue planeado o de último momento? ―Recortes de personal, disconformidad de trabajadores, decantes ventas y una fluctuante participación en la bolsa de valores... Todo indica que la Legendaria Farmacéutica Spenz está a punto de la quiebra, ―lanzó Blue cruzándose de brazos al tiempo que le entrega un folio a la mayor de la familia, Chloe. ― ¡Imposible! ―exclamó la menor de aquel trío, una adolescente de trece años a punto de una crisis nerviosa. ― ¡Papá y la abuela han estado trabajando muy duro! ¡Se la pasan armando planes de negocios en el estudio! ― ¿Por qué crees que lo hacen? ―le preguntó Reid rodando los ojos. ―De seguro agotaron sus opciones y recursos económicos. No es de extrañar considerando... ―Se detuvo. Hubo una pequeña pausa en dónde todos evitamos el contacto visual con William. Al fin y al cabo, no es secreto que sus padres hayan probado mil y un tratamientos intentando crearlo. Adoptaron a la mayor debido a que querían iniciar una familia, pero eso no significó que se rindieran intentando tener un hijo biológico. Y debo de admitir que con lo único que simpatizo con su madre (padre omega) es que imagino la constante presión que debió soportar por parte de su familia política para embarazarse. ―No me interesa el pasado sino el futuro, ¿qué carajos vamos a hacer ahora? ―opté por decir intentando desviar el tema hacia algo de común interés. Mierda. Lo hice otra vez. ¿Por qué carajos me sigo preocupando por él? ―Entonces si cortamos el problema ahora, ―empezó Reid pensativo. ―Quedará una nula posibilidad de salvación para la farmacéutica, después de todo, la unión con nuestra familia significa una especie de seguro para los inversionistas. ―Eso no suena mal para mí, ―murmuré divertido. ―Finalmente los Prescott ganamos. ―Quería mantenerme al margen de esta conversación pero en verdad me sorprende lo egoísta que puedes llegar a ser, ―soltó el rey de los sabiondos, observándome con profunda desaprobación. ―Esta situación ha dejado de ser tuya y mía para involucrar a miles de personas que podrían perder su empleo por nuestra culpa, ¿eso no te interesa en lo más mínimo? Respire hondo. ―En verdad no eres divertido. ―Divertido o no, al menos soy consciente de mi responsabilidad, ―indicó provocándome. ―Quizás deberías empezar a dejar atrás tu complejo de principito, ya es tiempo de crecer. Esa fue la gota que derramó el vaso. ―William, por favor, respóndeme estas dos preguntas y se honesto conmigo. ―De acuerdo. ― ¿Me amas? ―cuestioné tomándolo por sorpresa. Y cómo era de esperarse de inmediato todas las miradas estaban puestas en mí. ― ¿Alguna vez lo has hecho? Mi relación con William era muy complicada. Todo un rompecabezas con piezas perdidas y escondidas, si me lo preguntan. Luego de descubrir que éramos destinados, pasamos mucho tiempo juntos y nos convertimos en amigos cercanos, ya que al ser tan pequeños no teníamos la más mínima idea de lo que se avecinaría, tan sólo disfrutábamos el momento y amábamos la compañía del otro. Sin embargo con los años nuestra insistencia por vernos, abrió heridas que no habían terminado de sanar en nuestras familias. El problema en sí fue progresivo, ya que nuestros padres hicieron todo lo posible por soportarse. Sin embargo, todo inició con largos silencios o conversaciones incómodas, continuó con discusiones, y finalmente iniciaron las peleas físicas. Ante tanto desgaste emocional por parte de nuestros padres, empezamos a alejarnos. Hasta que llegó el día en que sus padres le contaron su versión de "su historia" y desde ese momento nada volvió a ser igual. En ese instante dejé de ser Silver Prescott y me volví en "el hijo menor del enemigo" ―Siento exactamente lo mismo que tú sientes por mí, ―murmuró hábilmente, sin dar una respuesta concreta. Debí imaginarlo. ―Así que por los buenos tiempos, por favor, ayúdanos a seguir adelante... Sus ojos eran sinceros. Su expresión era suave. ¿Qué debía de hacer en esta situación? Es más fácil obligarse a odiar alguien cuando no lo ves a diario. Y ciertamente él único motivo por el que le pregunté acerca de sus sentimientos era porque de ser oficialmente rechazado mi subconsciente podría finalmente estar en paz. Volteé a ver a mi hermana, y ella dio un fuerte respiro de frustración al saber mi respuesta. ―No puedo creer que abandoné mi luna de miel para lidiar con los problemas de estos niños, ―indicó negando con la cabeza. ―Iré a reunirme con papá y el señor Spencer para idear un plan que beneficie ambas partes dada su mutua aceptación en seguir con esta farsa, ―apuntó mientras empezaba a anotar ideas en su móvil. ―Silver ya no puedes dar marcha atrás, hasta que la farmacéutica no pueda seguir por sí sola, tú y Will deberán permanecer comprometidos, ―bufé arrepintiéndome de inmediato. ―Iré contigo como mediadora, ―se ofreció Chloe colocándose al costado de Blue. ―Mis padres no tenían idea de qué pasaría en esta fiesta, nosotros fuimos arrastrados por la abuela hasta aquí. ―Claramente nosotros tampoco sabíamos, nosotros creíamos que papá iba a ser... ― ¡Papá! ―Gritamos al unísono. Si nosotros estábamos conversando con los Spencer, es obvio que él también haría lo mismo con los de su generación. Aquello significa que podrían estar a punto de los golpes si es que no los deteníamos... ― ¡Deben de estar en su estudio! De inmediato salimos de la habitación y corrimos hasta el tercer piso con todos los Spencer siguiéndonos los pasos. * * * LIAM Pasar el rato con los hermanos Prescott siempre era una brisa de aire fresco, y admito que en el pasado prefería estar en su casa que en la mía. Chloe, mi hermana mayor, también solía ser cercana a ellos, sobre todo a Reid, debido a que eran compañeros de clase y tenían la misma edad. Val era la única que no recordaba en lo absoluto nuestro tiempo en conjunto con los Prescott, así que su opinión acerca de ellos estaba influenciada por las opiniones de papá. ― ¡Mi hijo tuvo el honor de rechazar propuestas de matrimonio de miembros de la realeza... ¡El pudo ser un jodido príncipe! ¡Y tú crees que permitiré que se case con tu descendencia! ¿Ah? No tenía ni idea. ― ¿Llegará el día en que se cansé de contar eso? ―preguntó Silver rodando los ojos. ―Al viejo le gusta alardear, ―respondió Blue mientras jalaba sus mejillas y se ganaba una mirada asesina por parte de su hermano. ―En realidad él no te hubiera dejado casarte a menos que estuviera convencido de tus sentimientos. ―Además siendo objetivos ese Duque sólo quería usarte de incubadora de bebés, ―pronunció Reid olvidándose por completo de nuestra presencia. ―Huyó al segundo de escucharte decir que no planeabas tener hijos, ―murmuró Reid completamente divertido. ― ¿Qué puedo decir? Odio a los niños, ―se excusó tranquilamente. ―Si algún día te embarazas, considera conservar al bebé y dármelo a mí, ―pidió su hermano haciéndome entrecerrar los ojos. ― ¿El abuelo te negó el cambio de carrera otra vez no? ― ¡Ese viejo de mierda tiene a todos en la universidad comiendo de su mano! ¡Cada vez que me acerco a la facultad de educación los guardias me escoltan hacia la salida! Observé el intercambio de palabras de los Prescott por los siguientes minutos, y me era inevitable comparar su relación de hermandad con la que yo tenía con mis hermanas. Ellos eran escandalosos, bromistas y extrovertidos. Mientras que Chloe, Val y yo, éramos reservados, introvertidos y silenciosos. Conversábamos con confianza y tranquilidad en privado, pero alrededor de otras personas era diferente. Los tres éramos en extremo desconfiados. ― ¡Niños! ¡Cálmense y escúchenme! ―determinó Blue captando la atención de todos nosotros. ―El abuelo ya se dio cuenta de nuestra ausencia y está bombardeándome el teléfono de mensajes, así que vamos a tener que dividirnos, ―indicó observándonos detenidamente. ―Sil ve directamente al escenario y canta algo... ― ¿Qué? ¡Deje el piano hace años! ―Entonces busca otro instrumento y resuélvelo ahora, ―mencionó con tono de voz tan autoritario que lo hizo correr hacia su habitación. ―Reid, Val ustedes vigilen los pasillos y asegúrense de que esta discusión solo sea verbal. Yo llevaré a William y Valerie a observar el show; el abuelo ya debe imaginar que estamos planeando algo. Por ahora debemos evitar molestarlo, ¿de acuerdo? ―De acuerdo. * * * En este capítulo pudimos dar un pequeño vistazo a la mente de William (LIAM) Spencer y créanme que este personaje trae muchas sorpresas. Pronto conocerán más personajes y muchos dramas. Espero que hayan disfrutado de la lectura. No se olviden de comentar y seguirme en mis r************* , en todas aparezco cómo justsoray. raysa
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR