Uno

2478 Palabras
―Un omega debe ser lindo y adorable. No puede maldecir o utilizar palabras soeces. Un omega debe de tener una imagen delicada. Un omega debe ser respetuoso con los alfas y controlar su temperamento. Un omega debe de cuidar su cuerpo, al fin y al cabo, nadie quiere comer las sobras de alguien más. Un omega debe encargarse del cuidado de la casa y de los niños. Por ello no debe de preocuparse por su antigua vida social, los omegas no deben de relacionarse con otros alfas fuera de su familia, ―recitó Troye Stein, un aspirante a político de veintisiete años y mi más grande modelo a seguir, mientras observaba directamente a la cámara. ― ¿Alguien más siente que volvió al siglo XVIII o solo soy yo? ―Reí. ―Aunque no lo crean todo que acabo de decir es parte del discurso de entrada de una de las tantas escuelas para omegas a la que he asistido en mi vida escolar. Como omega, es difícil sobresalir en un área sin tener rumores alrededor. "Se acostó con el jefe. Sedujo a su compañero. Hizo un par de favores a la alta dirección." Esas son algunas de las tantas frases que he escuchado repetirse en mi vida laboral desde que tuve mi primer trabajo en una ferretería. ―Agregó negando con la cabeza. ―No estoy aquí parado para generar empatía conmigo o mi pasado, sino para hacer un cambio. Es momento de que lo omegas seamos representados por omegas... ― ¡Diablos Silver! ¡Apestas! ¿Hace cuánto que no te bañas? ―escuché decir de pronto al mi hermana mayor, Blue. Alcé la mirada y me encontré con sus amenazadores ojos celestes, a lo que solo pude responder quitándome los audífonos y dejando de lado la conferencia que estaba viendo. ―Sis... Tú, ¿qué estás haciendo aquí? ―pregunté un poco sorprendido por su presencia, después de todo, se suponía que aún debería estar en su luna de miel. ―El abuelo me llamó, parece que hoy tendremos una cena lo suficientemente importante como para hacerme regresar antes de tiempo, ―comentó mientras recogía su cabello castaño en una cola de caballo. ― ¿Y la cuñada? ―Se durmió apenas llegamos a casa. Nota: Por si no lo sabían, las mujeres alfas pueden embarazar a hombres y mujeres omegas, en este caso la hermana mayor de Silver, Blue, es una alfa dominante (zafiro) que se casó con una mujer omega. ―Por cierto, ¿cuánto tiempo más me vas a hacer esperar antes de convertirme en tío? ―pregunté intentando cambiar de tema. ―Por lo menos unos cuatro años más, tonto. ―Funcionó. ―Con todo el trabajo que tengo en la empresa apenas si puedo pasar tiempo con Margo, además ella quiere terminar sus estudios antes de aventurarnos a formar una familia. ― ¡Hablas como todo una señora Blue! ¡Los treintas se vienen con fuerza! ― ¡Cállate! ¡Aún tengo veintinueve! ―Lo que usted diga, señora Prescott... ―me burlé. ―Opino lo mismo, próximo señor Spencer, ―me provocó eliminando por completo la sonrisa de mi rostro. ―Eso no es gracioso. ―Sil, yo... Lo siento, me pase. La ignoré y me fui. Ella me había arruinado el ánimo por completo. Después de todo, la primera vez que percibí el aroma de mi destinado fue hace doce años, cuando tenía cinco y estaba en una recaudación de fondos con mi familia. Recuerdo haber sido inundado por un fuerte olor a miel que logró atontarme por completo, a los pocos minutos empecé a sentirme enfermo y lo único que deseaba era ir en búsqueda de la persona que estaba desprendiendo ese aroma. Mi hermana mayor fue la primera en percatarse de mi condición e intentó llevarme al auto a la fuerza. Si ella no hubiera reconocido las primeras faces de un ciclo de calor (celo), a lo mejor hubiera sido abusado a mitad de camino. Normalmente es a los diez años cuando te hacen la examinación oficial y te dan el resultado de tu segundo género (alfa - beta - omega), pero luego de ese incidente no necesité ninguna confirmación extra; yo ya lo sabía, era un omega. El primer omega nacido en una familia llena de alfas dominantes. Es bastante irónico si me lo preguntan. Sin embargo, lo más gracioso fue cuando finalmente logré saber quién era mi destinado dos años después de ese incidente. Tenía siete y estaba saliendo de la escuela primaria, cuando el mismo olor empezó a torturarme; e incluso con la pequeña dosis de supresores (medicina para controlar el celo) que tomaba regularmente, no pude evitar sentirme atraído ante esa peste. Cuando lo encontré, mi sentido común abandonó por completo mi ser y me tiré encima suyo. Y nadie pudo despegarme de su lado hasta que... ― ¡Mierda Sil! ¿Por qué no te bañas diariamente cómo todo el mundo? ―No tengo tiempo para bañarme, Reid, aunque no lo creas tengo muchas cosas que hacer. ―No sabes lo que dices, cuando empieces la universidad al fin conocerás el concepto de "no tener tiempo" y vendrás a suplicarme para que te ayude con las tareas, ―comentó entrecerrando los ojos. ―No me lo recuerdes, las vacaciones acaban en una semana. ―Deberías estar emocionado. ―Es que no voy a conocer a nadie, ―me excusé cruzándome de brazos. ―Taylor decidió no estudiar y seguir siendo modelo hasta recibir una buena oferta de matrimonio. ― ¿Quién era Taylor? ―Mi mejor amigo. ―No lo ubico. ―El pelirrojo de ojos claros. ―Con esa descripción hay miles. ―Literalmente viene a la casa cada semana... ¡Hemos desayunado, almorzado y cenado juntos miles de veces! ― ¿El omega que siempre bromea con casarse conmigo? ― ¡Sí! ¡Ese! ―Siempre lo ignoro porque me incomodan sus bromas de mal gusto, así que borré inconscientemente su existencia de mi mente, ―agregó haciéndome rodar los ojos. Ese era un comportamiento tan de Reid. ―En realidad no eres su tipo, a él le gustan los alfas que lo consientan... Tú, bueno, probablemente es un capricho. ―La próxima vez que lo veas asegúrate de decirle que me gustan exclusivamente las mujeres betas. No me relaciono con omegas. Ahí vamos de nuevo... ―Probablemente ya lo sepa pero igual se lo diré. ―Gracias y por cierto... ― ¿Ah? ―Báñate, el abuelo dice que tendremos una cena importante, así que probablemente anuncie su retiro y le de la gerencia a papá. ―De acuerdo vestiré mis mejores ropas. ―Perfecto, no te demores demasiado. * * * Observé mi reflejo en el espejo y no me reconocí en lo absoluto. Había pasado mucho tiempo desde que había renunciado a esta imagen. La suave blusa de gasa color palo rosa con volantes blancos de encaje, junto con el pantalón de vestir n***o, me sentaban bien, sin embargo, aún se sentía como algo extraño dentro de mi cuerpo. Normalmente usaba ropa dos o tres tallas más grandes, la única excepción era cuando modelaba o participaba en algún comercial. Desde que cumplí los trece empecé a ser sexualizado en mi escuela, por lo que tuve que abandonar e inscribirme en otra exclusiva para omegas. Antes me sentía repulsivo al ocasionar miradas deseo, sin embargo aprendí a utilizar ese poder a mi beneficio. Y en eso... Papá me entregó unos pendientes de plata que de seguro fueron diseñados por su nueva amante, ya que últimamente lo he visto utilizando mucha joyería de este tipo. ― ¿Qué vamos a hacer con esa nariz? ―murmuró para si mismo mientras observaba el septum que traía. Reí y le dediqué una enorme sonrisa. ―Aún falta el detalle final, ―aseguré sacando de mi mesa de noche mi collar n***o de púas, el cual desentonaba por completo con las ropas que estaba utilizando. Papá suspiró. ―En este punto de mi vida, ya no estoy en posición para discutir acerca de tu imagen, ―murmuró ayudándome a ponérmelo. ―Sé que normalmente te sientes incómodo con este tipo de ropa, así que gracias por ceder ante mi pedido. ―Es raro que el abuelo quiera reunirse con la familia, normalmente pasa su tiempo libre jugando golf o cocinando con la abuela, ―comenté divertido. ―Tiene sus prioridades bastante claras. ―Tenles paciencia, recuerda que son de otra generación. ― ¡No los defiendas! ―Han mejorado bastante, debes de admitirlo. ―Tal vez un poquito, pero aún les falta bastante. * * * ―Llegas tarde. ― ¿Y qué? ―Parece que el abuelo invitó a algunos socios importantes, así que... Compórtate. Suspiré intentando ser paciente. ―Descuida hoy fingiré ser el omega más perfecto, inocente y virgen que cualquier alfa podría soñar con llevar al altar, ―apunté con mi sonrisa de comercial ensayada. A lo que mi hermano me observó como si estuviera loco. ―Tampoco exageres, solo queremos que no discutas con nadie, ¿sí? ―pidió Reid negando con la cabeza. ― ¿Dónde esta Blue? ―Entreteniendo a los invitados con Margo, así que nostros entramos juntos. ―No quiero, mejor por turnos, a tu lado me veré como un jodido oompa loompa. ―Dijiste que actuarías como el más perfecto omega, no se lo pongas dificil a papá, ¿sí' Me mordí la lengua y asentí con la cabeza. ― ¡Que comience el show! ―murmuró Reid en un susurro mientras abría la puerta del salón y sujetaba mi brazo; forzándose a sonreír a los múltiples desconocidos que aparecían al frente nuestro. Los invitados no tardaron en orbitar a nuestro alrededor cuál moscas hacia la luz. Los murmullos no se hicieron esperar y frases como: "Belleza inigualable" "Dominarlo" y "Llenarlo", empezaron a circular por mis alrededores. Normalmente reaccionaría liberando mis feromonas; ahogándolos en su propio deseo, pero me contuve. ―Reid, Silver, acompáñenme, ―apuntó el anfitrión estrella, guiándonos por los alrededores presentándonos a muchísimos ancianos de los que ya había olvidado sus nombres. El abuelo Light siempre ha disfrutado ser el centro de atención, era de esas personas que amaban sentirse superior al resto debido a su posición privilegiada. Al fin y al cabo, esta reunión estaba lejos de ser una cena familiar ya que con la enorme cantidad de personas alrededor, la banda en vivo, y los trajes ridículamente elegantes podía notarse que se trataba de una fiesta. No había asistido a una desde que tenía diez años e incluso cuando mi hermana se caso, ella optó por realizar una pequeña ceremonia con unos pocos invitados. ―Familia, amigos, compañeros y prensa invitada, ―murmuró de pronto el viejo acaparando la atención de todos... ¿En qué momento le dieron un micrófono? ―Estamos aquí reunidos para... ―Sus ojos fueron directamente hacia mí. ―Silvy, por favor, acompáñame para revelar la gran noticia, ―murmuró ganando mi desconcierto. No me lo pensé mucho y obedecí fingiendo ser la persona más afortunada del mundo, con el rabillo del ojo observé la sorpresa en el rostro de papá... Entonces él tampoco sabía lo que estaba pasando. ―Es un placer para mí anunciar la unión de dos grandes legados. ―Esto estaba empezando a asustarme. ―Y a pesar de que nuestra relación ha prevalecido con los años, es momento de dar pasos hacia delante... Mi nieto, Silver Prescott está comprometido con el heredero legítimo de la Farmacéutica Número 1 del país, William Spencer. Aplausos. Vítores. Sonrisas plásticas y falsas. ―Dame la mano y terminemos con este show de una vez, ―pronunció una voz que no había escuchado en mucho tiempo. Ni siquiera había notado que estaba aquí, sus padres de seguro no estaban lejos. Volteé la cabeza y me encontré con el rubio de ojos celestes con una expresión de ultratumba. Rodé los ojos, di dos pasos hacia delante y le quite el micrófono al abuelo; obteniendo de inmediato la atención de los presentes. ―El abuelo me robó la primicia que iba a colocar en mí i********:, ―comenté en tono divertido. ―La verdad es que conozco a Will desde hace mucho tiempo. ―Lo cuál no es exactamente una mentira. ―Empezamos siendo amigos, luego tontos enamorados y finalmente nos encontramos al final de un camino sin retorno. ―Sonreí con toda la hipocresía que pude recolectar, al tiempo que lo forzaba a entrelazar mis dedos con los suyos. ―En verdad aprecio que mi abuelo haya respetado nuestra decisión a pesar de ser tan jóvenes e inexpertos... Cuando nosotros conversamos acerca de esta posibilidad casi saca la escopeta, y mi papá estuvo a punto de retarlo a un duelo a muerte.  ― ¡Yo aún no lo apruebo! ―gritó Reid captando mi clara intención de condicionar el abrupto compromiso. ― ¡Spencer va a tener que seguir esforzándose! Le guiñe el ojo. Iba a obtener por las buenas o las malas el poder de decisión de esta ridícula situación. ―El punto es que me enorgullece poder decir que mi familia siempre ha respetado todas mi decisiones, por más locas que estás sean. Es decir, cualquiera podría creer que me dominan a su antojo, o que me utilizan como decoración o transacción, pero la realidad no puede estar más alejada de esos rumores. ―O al menos en parte. ―Mi familia quiere siempre lo mejor para mí, por eso me animaron a entrar a una universidad y estudiar. Además de anotarme a clases de defensa personal desde mi infancia. ―Aseguré ganándome un asentimiento por parte de mi hermana y mi padre, al parecer Reid no era el único que comprendía el por qué inicié este empalagoso discurso. ―Por todo esto, me alegra que Will y su familia se una con la mía. Nosotros siempre respetaremos las decisiones de cada uno, sea buena o mala. Aplausos. Por mi parte hice un esfuerzo sobre humano para no rodar los ojos, mientras que el rubio a mi costado se quedó en blanco por lo que pareció un largo tiempo. Negué con la cabeza y le entregué el micrófono al abuelo, quién se veía bastante cabreado. Mi mano estaba empezando a sudar pero lo ignoré. Caminamos hacia la salida, siendo interrumpidos por fotógrafos, periodistas y socios dándonos sus respectivas felicitaciones. Me las arreglé para guardar las apariencias, hasta que solo quedo mi familia y los Spencer's. Y en ese momento yo... Exploté. * * * ¿Qué les parece? ¿Les gusto el drama? ¡Espero que sí! ¡Pronto se viene la gran discusión! No se olviden de comentar y seguirme en mis r************* , en todas aparezco cómo justsoray. raysa
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