Celeste Un sonido lejano me fue despertando y me quise hacer bolita para abrazarme a mí misma, pero no solo mi pierna derecha no pudo subir sino que mi pierna izquierda subió por algo parecido a una pierna que no era la mía. Arrugué mi entrecejo gimiendo un poco y en medio de un bostezo abrí mis ojos lentamente, poco a poco iba procesando dónde, con quién y cómo me encontraba. Mi mano yacía justo sobre su pecho el cual subía y bajaba con tranquilidad, mi cabeza estaba sobre su brazo izquierdo y mi pierna sobre él. Abrí mucho los ojos y subí poco a poco mi mirada, al verlo con los ojos cerrados y su cabeza inclina hacia mí me relajé, estaba dormido y se veía tan tranquilo, tan expuesto y sin esa aura de poder y dinero. Sonreí al verlo suspirar y abrir solo un poco sus labios. Christophe

