Ana María tenía razón, estábamos con enfoques totalmente distinto, ella hace todo esto para encontrarse con una mejor estabilidad económica, mientras que yo lo hago por pasión, aunque obviamente me encanta la plata, como a todo el mundo, no estoy en una necesidad tan urgente de tenerla, aún vivo con mis padres, aunque tenga que pagar mis cosas, mis estudios y demás, el pagar solo una parte de las deudas es una cosa mínima, mucho menos empezando de cero como lo hizo Ana
—¿Y cuándo llegues a esa estabilidad que deseas qué harás?—le pregunté
—Hay momentos en los que tengo muy clara la vaina, en otros momentos incluso me da miedo pensar qué pasará cuando lo logre, porque no sé qué hacer—dijo derrotada—pero si llego a esa estabilidad es porque algo bueno pasó, tendría que comenzar a ver, es algo que no sabré hasta que llegue
—Si, da miedo
—¿Y tú qué planeas hacer con tu vida?—preguntó Ana María, dejándome con todos mis esquemas tirados
—Créeme que yo no lo tengo claro
—Bueno, ¿Tú vives con tus viejos no?
—Si, pero la verdad preferiría que no
—¿No se llevan bien?—preguntó Ana María
—Pues sí y no, es como que obvio están ahí, pero no es como el apoyo incondicional que uno esperaría de sus padres, pero tampoco soy malagradecida, si pido ayuda ellos me la dan en lo que puedan
—Entiendo, es como estar arrendando un cuarto en tu casa
—Más o menos, aparte creo que mi lugar no está viviendo con ellos
—¿Y en dónde sería tu lugar ideal?
—No sé, es que aún no lo sé, aunque vivir sola si me gustaría también, sería un buen inicio, cambiaría mi panorama y me pondría seguramente a hacer más cosas
—Pues hágalo, siempre que tenga con que
—Seguramente lo haga el otro año como mínimo
Terminamos de comer, Ana María inmediatamente se fué a bañar, dijo que no soportaba el olor de trago que tenía encima, yo de manera altruista me fuí a lavar la loza a la cocina, era una cocina bastante hermosa, integral y con todo lo necesario para vivir, me puse a pensar que si Ana María podía, yo también; era como cuando uno ve que a alguien que le tocó más difícil le están saliendo las cosas uno se motiva, pasa en todos los escenarios que existen, sea el trabajo, el amor, el dinero, y la estabilidad emocional del sujeto, pero a veces no basta con solo tenerlo, porque hay muchas personas que tienen el “camino fácil” y otros que tienen que pasar por un calvario para llegar a ver cosas positivas en su vida que no les va bien, y hay otros a los que sí, parece que todo fuese una cortina donde no sabes que va a pasar del telón, así mismo también afectan muchas cosas, hay cosas que afectan hasta a los más beneficiados como a los que les ha tocado comer mierda, yo estoy en un punto medio, no me toca comer mierda, pero si me toca rebuscarme el que hacer, porque no puedo estar así toda mi vida. Lavé los platos y me senté en el sofá, tomé el sol que entraba por la ventana y me pude sentir un poco más, solo la mitad de mi cuerpo se tragaba el sol, mientras la otra mitad estaba bajo la sombra, sentía como en mi ombligo se generaba una tibieza deliciosa. Ana María salió, dándole cepillo a su cabello enredado mientras estaba envuelta en una toalla, me preguntó que si quería bañarme, le dije que no tenía ropa limpia, igual ella en un santiamén llegó con ropa para ponerme desde ropa interior hasta ropa que parecía de muy buena calidad, dijo que el estudio solía regalarle mucha ropa, demasiada de ella ni la usa; le agradecí bastante a Ana, ella simplemente sonrió y siguió con su desenmarañado cabello, yo tomé la ropa y me dirigí al baño, el baño tenía un espejo enorme, empezaba a pensar que a ella le estaba yendo demasiado bien con el trabajo, incluso me alegraba bastante por ella; había traído mi ropa sucia para tirarla al cesto que estaba en el baño, cuando siento en uno de los bolsillos un bulto, era una bolsa de perico, no había mucho, como apenas para unas tres rayas, junto con un papel que tenía un número de celular, decía el nombre de Nelson; me había encaletado el muy desgraciado su número, y con droga encima, de suerte no nos había parado en el camino de regreso, este man me pudo haber metido en un problema bien grave. Agarré mi celular ya desnuda en el baño frente a ese gran espejo y agregué a Nelson a la lista, no quise escribirle, mucho menos llamarlo, luego iba a pensar en eso. Tiré la ropa al cesto y me observé, tenía unas ojeras que no me ayudaban mucho siendo tan paliducha de piel, aunque sentía como mi cuerpo se veía otra vez vigorizado, recuperando las fuerzas que necesitaba, se pasó por mi cabeza, y quizá influenciado por el lugar en donde estaba ¿Qué pasaría si yo fuese webcamer? La vista amplia que tenía en el espejo para observarme completamente desnuda hasta por encima de las rodillas se convirtió como la percepción de una cámara, me preguntaba si yo llamaría la atención de esos hombres lujuriosos, curiosos y con hambre de ver piel; seguramente sí, pero la competencia es mucha en esas plataformas, entonces seguramente sea como me dijo Ana María, al inicio tocará mostrarse bastante para ganarse su base de gente, mis manos fueron deslizándose por mi piel que parecía una nieve, toqué mis pezones que son oscuros, en alto contraste con el resto de mi piel, sentía como al descender estos estaban duros y rebotaban hacia arriba cuando pasaba mis manos por encima de estos, bajé por mi abdomen y puse la mano sobre mi v****a, me detuve ahí, pensando en lo que tendría que hacer si estuviese frente a esa cámara como Ana María, ahí mismo me detuve, pensé en lo descabellado que sería, no porque me diera vergüenza, tampoco porque piense que sea algo sucio o degenerado, para nada soy mojigata, lo que pasa es que lo veo todo muy sencillo, y quizá lo sea, pero a veces pienso que de todo eso no dan tanto, irse a tocarse, a veces ni siquiera mostrarse tanto y ya ganando tanta plata.