Volabamos sobre unas ruinas, era como una fábrica o algo así, Max me dijo que solo una vez había estado por esta zona así que desconocía los peligros que estos lugares podrían guardar.
Nos vimos obligados a bajar en ese lugar porque la nave se estaba quedando sin combustible, un combustible llamado gasolina y Max decía que esos lugares abandonados siempre se encontraban. Por eso bajamos. Yo veía esas viejas contrucciones de hace años. Habían varios carros abandonados y Max les revisaba el tanque de la gasolina para ver si tenían, con la ayuda de Sam comenzaron a sacar del combustible. Emma tenía su arma en alerta, varias criaturas vegetarianas se paseaban cerca comiendo del pasto que crecía en los alrededores de la fábrica.
Yo caminé un poco más allá atraído por un árbol que crecía y tenía unas frutas extrañas. Varias aves comían de él. Entonces ví que venía una criatura, era de los humanoides blancos. Cogió una de las frutas me vió y salió corriendo, más al fondo lo esperaba otra de ellas y salieron volando. No se veían asustadas al verme.
Entonces aproveché esa paz bajo ese árbol y seguí leyendo del libro.
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_ Entonces es cierto de la existencia de la Corporación Argelia_habló Richart_ Una vez al año la compañía de papá tenía que pagar una especie de tributo a una Corporación que nadie conocía, pero era la Corporación que de una u otra manera mantenía a la empresa de papá a flote, en unos documentos privados llegué a ver ese nombre: Corporación Argelia.
De pronto todos querían hablar de la Corporación Argelia como si algo mas extraño fuera a pasar, algo donde esa Corporación misteriosa podría estar. Todos estaban sentados al inicio de la escalera que llevaría a la torre donde esperaba Ashton, descansaban de la carrera y el escape de los Murciélagos. Margarita prosiguió con la conversación, su vista se volvió fija como si recordara algo aterrador.
_ En diciembre, cuando estaban celebrando la llegada del año nuevo, yo me encontraba en un pelotón de rescate en una región boscosa de sudáfrica, el informe decía que debíamos rescatar a unos científicos de un edificio en el bosque donde realizaban experimentos raros. Entramos al complejo, rescatamos a los científicos, cuando salimos, un grupo de personas nativos de la zona nos detuvieron pidiendo ayuda, sus ojos eran rojos como la sangre y su piel se desprendía. Al subir al helicóptero oí que uno de los rescatados decía por radio que el virus Colis-Ar se había salido de control y que había entrado en el sistema humano, otro científico que iba a mi lado dijo en silencio que la Corporación Argelia tenía que remediar los daños.
_ Unas horas antes de ir a California vi en las noticias que decían que ese virus Colis-Ar había asesinado al último León africano pero dijeron que ese virus no atacaba a las personas_ habló Sebastián.
_ Durante años la Corporación Argelia ha hecho cosas que quedan en secreto, hacen cosas abominable con todos solo para tener el control...
_ Excelente su charla acerca de una corporación fantasma que es tan importante que no ha enviando nada para sacarnos de aquí_ interrumpió David acertando en sus palabras_ Subamos a donde Ashton.
Subieron las escaleras hasta llegar al pasillo. Ashton esperaba en la puerta, todos entraron y vieron las cosas que Ashton había descrito.
_ ¿Verdad que da miedo?_ preguntó Ashton
_ ¿Qué es esto?_ preguntó Carol
_ Habrá que averiguarlo_ Sebastián toma asiento en una de las sillas, mientras Mary-Kate observa la ventana y razonaba:
_ ¿Creen que esos cañones que parecen rodear la ciudad, están allí solo para aniquilar a esos Murciélago?
_ ¿Por qué lo dices?_ preguntó David
_ Dan la impresión de que los que vivían aquí se protegían de algo más grande.
_ Eso pensaba yo_ dijo Carol.
Sebastián se coloca el casco, frente a él se enciende una pantalla con varios comandos, el idioma curiosamente era el idioma que ellos hablaban.
_ ¡Wow! No creerán lo que estoy viendo.
Todos se concentran en él.
_ ¿Qué ves?
_ Hay una pantalla frente a mi, ¿la pueden ver?
_ Solo vemos la pared de ladrillos
_ Quizá sea una tecnología que no conocemos.
_ Voy a entrar_ habló David y toma asiento en la otra silla, también ve lo mismo.
_ Es cierto... Puedo entender lo que esta escrito. Quizá lee nuestra mente.
_ Así es_ dijo Sebastián
_ Puede que se conecte directamente con el cerebro o el sistema nervioso_ indagó Carol observando el casco de Sebastián.
_ Voy a presionar donde dice "Recorrido" David._ Al presionar el botón táctil comienza a ver la ciudad desde varios puntos estratégicos, era como si literalmente estuviera afuera parado encima del muro_ Wow David tienes que hacer esto_ Al instante aparece David a su lado, ninguno tenía el casco, era como si estuvieran allí en la realidad, aunque sus cuerpos aún estaban en las sillas haciendo pequeños movimientos.
_ Parece mentira.
_ Es una tecnología que no conocemos.
_ ¿Recorreremos la ciudad?
_ Claro yo me iré por el lado contrario.
Salen corriendo por el muro que circularmente protegía la ciudad, corrían sin cansarse, parecía que volaban, Sebastián lo consiguió divertido, reía de su aventura. Adentro en el cuarto se escuchaba todo, al oír eso Sergio dice volteando los ojos:
_ Ok...
Corrieron y corrieron, a la mitad de su recorrido Sebastián ve a su izquierda una montaña en el lado sur, pareciera que incrustado en la montaña rocosa había una edificación, Sebastián se detiene, cuando ve que David se acercaba lo detiene tomándolo del brazo y le dice:
_ Creo que conseguí algo... Mira hacia esa montaña.
_ No logro ver bien.
_ ¿Qué ven?_ preguntó Mary-Kate intrigada porque oían pero no veían.
Sebastián con el dedo golpea el aire y aparece la pantalla nuevamente, luego dice:
_ Aquí dice "acercamiento"_ lo pincha y en una velocidad sorprendente se acercan a la montaña. En la montaña sobresalía una torre con un cañón similar a los de la ciudad, había una ventana más amplia pero sin cristal, de lado derecho estaban los mismos implementos que donde estaban los chicos, igual de lado izquierdo, al fondo estaba un pasillo, ese cuarto no tenía puerta, parecía que había una ciudad debajo de esa montaña. Sebastián se sorprende cuando un hombre, un ser humano entra al cuarto acompañado de otro muchacho. David se acerca también flotando en el aire, ambos quedan boca abierta.
_ ¿Qué ven? ¿Por qué guardan silencio?_ preguntó Mary-Kate
_ Estamos viendo personas_ habló David
_ ¿Qué clase de personas?_ Preguntó Richard
_ Igual a nosotros. Viven en lo que parece una ciudad debajo de la montaña. Hay dos hombres jóvenes y uno de ellos el más joven se esta sentando en una silla similar a donde estamos nosotros.
_ Yo que ustedes regresaría aquí rápido.
_ ¿Por qué dices eso Carol?
_ Si ustedes pueden hacer cosas como esas, entonces ellos también lo harán.
_ Ella tiene razón Sebastián
_ Ok_ Sebastián vuelve a tocar el aire con el dedo, aparece la pantalla, pero entonces el mismo hombre joven se hace visible al lado de Sebastián y David, se ven con sorpresa, los ojos de este se abren aterrado y se va.
_ ¡¡Oh no!! ¡¡Nos vieron!!
_ Salgamos de aquí rápido_ Sebastián se pone nervioso y presiona botones que ni debería. Marca un botón que decía "Apagar Todo El Sistema", fue como si para él fuera un sinónimo de 'regresar'. De hecho regresan ambos, pero en la ciudad se escuchó un sonido como si una planta de energía dejará de funcionar, las luces que iluminaban se apagan y los cañones dejan de funcionar pues se desmayan.
_ ¿Qué hicieron?_ preguntó Mary-Kate cuando ambos se levantan de la silla y se quitan el casco.
_ Ellos saben que estamos aquí.
_ Me da la impresión de que algo no anda bien... Es como si lo que mantenía con vida esta ciudad dejó de existir_ dijo Margarita.
_ ¿Qué hicieron?_ volvió a preguntar Mary-Kate.
_ Presioné la pantalla donde decía "Apagar Todo El Sistema", me pareció que significaba algo.
_ Oh si, claro que significaba algo...
Un grito aterrador se escuchó desde el norte, algo estaba furioso y sabía que la ciudad estaba indefensa.
_ Eso no sonó muy bien_ dijo Sergio
_ Nos quedaremos aquí.
_ ¡Estas loco David!_ gritó Mary-Kate.
_ Es lo mejor, ya esta oscureciendo y no conocemos este planeta, no sabemos que nos espera... Es inútil Sebastián, por más que te lo coloques no pasa nada, entiende que apagaste todo el sistema, la ciudad dejó de funcionar_ le dijo a Sebastián quien se ponía el casco varias veces a ver si regresaba la pantalla para arreglar todo. El botón de los cañones que antes había presionado Ashton tampoco funcionaba_ Sergio, Margarita, vengan conmigo, buscaremos el auto lo guardaremos en la ciudad, cerraremos la puerta principal y nos comunicaremos con las tiendas de campañas.
_ Esperemos que ellos estén bien.
_ Lo estarán_ salen los tres. Cuando se van Carol dice:
_ ¿Y cómo saben que estarán bien?
_ Al rededor de las tiendas se colocaron un sistema de láser, impidiendo que algo entre sin permiso, el que pase morirá_ respondió Mary-Kate.
_ Que bueno...
_ En lo que se convirtieron nuestras vacaciones... Voy a dormir, me parece que la noche será muy larga, ¿me acompañas Richard?
_ Claro.
_ Yo iré con ustedes, necesitarán a alguien con experiencia para que los proteja_ habló Ashton.
_ Sobre todo tú, el llorón_ se burló Patry.
_ Si no lo has notado, de los veinte soy el único que vivió.
_ Pura suerte...
El trío sale por el pasillo hacia la otra habitación más segura. Mientras iban por el pasillo, Sebastián ve un mural, era como una batalla entre criaturas desconocidas, se veían objetos alienígenas y otras cosas.
_ ¿Creen qué ellos habitaban esta ciudad?_ preguntó Ashton.
_ Ni idea Ashton. Si mañana logramos hablar con esa gente de la montaña sabremos muchas cosas... Vengan, durmamos.
_ Mañana veremos que pasa_ concluyó Richard.
Richard, Ashton y Sebastián sacan de su morrales un saco para dormir. Todo estaba oscuro y solo se oía el silencio. Sebastián se durmió muy rápido, estaba cansado del día tan ajetreado...
Un golpe...
Muchos ruidos extraños...
Un grito animal...
Sebastián se despierta, se sienta, la luz de la luna; muy similar a la luna de la tierra, entraba por la ventana, pensó que los ruidos venían de su mente cansada porque al instante no se oía nada, pero su calma se volvió en tormenta. De afuera, después del muro que protegía la ciudad, se oían ruidos aterradores, como si afuera hubiera un festín de animales alienígenas.
_ Saben que estamos aquí_ dijo Sebastián en silencio, comienza a mover a Richard, la voz que responde no era la de Richard, Sebastián pregunta:
_ ¿Quién eres?
_ Déjame dormir_ respondió la voz que esta vez sí reconoció.
_ Sergio, despierta, estas escuchando, es aterrador_ Sergio se despierta, Sebastián ve cuando se sienta. Ashton toma el arma diciendo:
_ ¡Nos van a matar!
_ ¿Qué rayos es eso?_ preguntó asustado Sergio, levantándose buscando su arma.
_ ¿Richard estas escuchando?
_ Sí... ¿Le avisamos a los demás?
_ ¡Vamos!_ exclamó Ashton.
Salieron y entraron a la otra habitación, todos se despiertan. Carol se asoma a la ventana tratando de ver pero era imposible, la luz de la luna no iluminaba a las criaturas. David había encendido una lámpara que iluminaba toda la habitación. Un sonido que venía ascendiendo desde el pie del muro, era como algo que subía muy deprisa, parecía que sus garras desprendían los ladrillos de metal. Carol dice todavía viendo la ventana:
_ Lo que sea se detuvo_ un silencio carcomía los nervios de todos en especial a Carol, ella todavía observaba por la ventana.
Una criatura choca con la ventana y es visible a todos. Era horrible, tenía grandes orejas y su piel era igual a la de los murciélagos carnívoros, tenía hileras de dientes como los tiburones, sus brazos eran largos, en sus manos en vez de dedos tenían garras, era como si cada dedo fuera un filoso cuchillo. Carol cae para atrás en el piso, todos gritan de susto, el animal sube al techo se podían oír sus pasos demostrando que era pesado.
_ Será mejor ir a la habitación donde dormimos nosotros allí la puerta es más segura_ habló Sebastián. Salen para la habitación, al entrar cierran la puerta.
_ En mala hora se desactivo la ciudad_ dijo Margarita
_ Realmente ni sabemos si esta es una ciudad o una aldea.
_ Sergio, ¿viste lo largo de ese muro? Esto es una enorme ciudad.
_ Tienes razón Carol, cuando recorrí la ciudad se veía enorme, casi el tamaño de Nueva York, había rascacielos en el centro y edificaciones más pequeñas en los bordes.
_ Yo logré ver un río que atravesaba la ciudad de este a oeste_ afirmó David
_ Si es tan grande entonces debe haber algún medio de transporte_ dijo Mary-Kate
_ Posiblemente_ respondió Carol
_ ¿Y si la ciudad es tan grande entonces como saben que esta vacía? Ashton llegó solo a cien metros de la entrada y ustedes corrieron por el muro, no entraron a los rascacielos, calles y avenida.
_ Definitivamente está sola. Pienso que las personas que la habitaban son las que vimos en la montaña, quizá hubo una batalla con algo aquí que los hizo huir. Se escucha desolada. Esa zona en la montaña debe ser una especie de refugio_ David nota que Sebastián se concentraba en la esfera de agua_ ¿Sucede algo Sebastián?_ los ruidos de afuera no cesaban.
_ ¿Notaron que el cono que sostiene la esfera de agua aún funciona? ¿Qué lo hace funcionar?
_ Tienes razón.
Sebastián mete la mano lentamente en la esfera y en el fondo aparece un botón verde. Los chicos se sorprenden, Mary-Kate pregunta:
_ ¿Será posible?
_ ¿Qué me dicen, lo presiono?
_ Házlo_ dijo David
_ Lo único que hace falta es que sea un botón para autodestruir la ciudad_ dijo Patry y de cierta manera lo que decía podría ser verdad, pero Sebastián presiona el botón. La esfera de agua se pone roja.
_ Eso no es bueno_ dijo David
_ ¡¡Saca tu mano de ahí Sebastián!!_ grito Mary-Kate
_ ¡No puedo sacarla! ¡Ayúdenme! ¡Auxilio!
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Es increíble como cosas de esta historia tiene mucha coincidencia con la realidad pero al mismo tiempo es tan simple, sin color. Por ejemplo, dicen de experimentos realizados en Suráfrica por Argelia Corp, personas con aspectos de zombis lo que me recuerda a Kioto. ¿Será Kioto un experimento de esta corporación y su papá es conciente de todo esto? De ser así es algo muy macabro de parte de un padre.
Además, esa ciudad habitada en un planeta que no era conocido. Criaturas asesinas en él. Un monstruo gigante que acechaba esa ciudad, ese monstruo me recordó a la gigante Earthworm-fire.
Mientras razonaba en esto, Sam Max me habló.
_ Hola. Te haz concentrado mucho en leer ese libro.
_ Sí, quiero leerlo todo, siento que tiene mucha conexión con todo lo que estábamos viviendo aquí. No está narrado como un libro biográfico o datos científicos, es una novela que pareciera ser ciencia ficción pero el simple hecho de que esté Argelia Corp dentro de él y criaturas parecidas a estas da pie a que siga leyendo.
_ Es bueno leer... ¿Sabes cómo se llaman?_ Me Preguntó cogiendo una de esas frutas desde una rama cercana.
_ No. Nunca los había visto_ Me levanté y guardé el libro en mi mochila.
_ Se llaman mangos. Cuando vivía en Estados Unidos solo los conocía por nombre, pero después de mi confinamiento en este país no solo los ví, también los comí, son una delicia. Toma, cómelo. Desde la evolución de todas las plantas por aquí, el mango no ha cambiado mucho, y su saber sigue siendo el mismo.
Cogí el fruto y lo mordí. Su cáscara era un poco dura pero dulce, su pulpa era más que deliciosa, dulce y con toques ácidos. No quería parar de comerlo.
_ Es delicioso. Podría convertirse en mi fruta favorita.
Max dió una risa y dijo:
_ Puedes llevar cuantos quieras. Tienen muchas vitaminas.
Sam se acercó también y le dí a probar. También le gustó.
_ Podría dejar de comer frutos del mar por esta delicia.
_ Los frutos del mar son algo salados en comparación_ Dije ya terminando comer mi mango.
Sam y yo comenzamos a recoger varios y a llenar unas bolsas con ellos. Después de tan agradable momento, volvimos a subir a la nave. Emma también probó los mangos pero no le gustaron mucho.
_ Llegaremos en media hora_ dice de pronto Max_ El túnel debería estar por detrás de aquellas montañas.
Entonces, y de la nada recibimos un impacto de un proyectil que hizo que la nave de Max comenzara a precipitarse a tierra. En eso pude ver por la ventanilla y ví a varias naves de las de Katamoto ya que leí en sus costados "Lithium Exploraciones". Así que grité.
_ ¡Son las naves de Katamoto!
Max comenzó a manipular la nave para no estrellarnos aparatosamente, entonces gritó:
_ ¡Debajo de sus asientos hay una palanca, tiren de ella, saldrán volando por los aires pero será la única forma de salir de este aprieto!
Así hicimos. Mi asiento salió expedido por los aires. Todo daba vueltas muy rápido. Pude ver cuando la nave de Max explotó antes de caer a tierra. Yo me precipitaba a unos enormes árboles que hacían un pequeño bosque. Caí entre las ramas partiendo cada una hasta que me estrellé con la tierra. Sentí un fuerte boom en la cabeza, pero no me desmayé solo quedé atontado. Poco a poco me fui incorporando y más al ver que las naves de Katamoto estaban aterrizando en la llanura cerca al bosque donde yo estaba. Como pude me solté de la silla y eché a correr bosque adentro tratando de huir y de que no me vieran. Aún tenía a mis espaldas mi mochila con el libro, los mangos, una linterna, una navaja y otras cosas más pequeñas pero útiles en caso de supervivencia.
Escuché que los soldados habían entrado al bosque ya que muchos árboles eran cortado y ellos gritaban:
_ ¡Por aquí está libre! ¡Aquí no hay nada!
Entonces, uno de ellos gritó:
_ ¡Aquí está una silla! Seguro huyó al bosque. Liberen a los robots.
Al instante escuché gritos pero más metálico, eran Robots, pero, se supone que estaban prohibidos. No me quedó de otra que correr. Los pasos de estos robots retumbaban en el suelo. Corrí y corrí sin saber a donde. El bosque se estaba volviendo más espeso, ramas, lianas, rocas y más naturaleza se cruzaba en mi camino. Entonces llegué a una zona abierta donde había una construcción antigua, era un edificio como de diez pisos, tenía carros abandonados en la carretera boscosa que estaba frente al edificio, todas las ventanas de vidrios de la construcción estaban rotos, árboles y lianas pintaban la estructura. Era un buen lugar para esconderme pero adentro estaba oscuro y no quería encontrarme con alguna criatura carnívora y al ver que la noche ya estaba llegando.
Me detuve frente al edificio, debía pensar rápido, entonces del lado del bosque llegaron tres robots humanoides color azul con mucho transparente en su cuerpo, tenían una especie de cuchillas en sus manos y su cara era bastante terrorífica. Al verme se detuvieron. Poco a poco me subí en el techo de un oxidado carro. Los robots medían como dos metros de alto.
_ Robert Pierce, debe acompañarnos.
Me sorprendió más al escucharlos hablar.
_ No iré a ningún lado.
Los robots se vieron entre ellos y saltaron sobre mí. Mi impulso nervioso me lanzó del carro para entrar corriendo al edificio pero de las escaleras que daban al edificio venían bajando unos humanoides blancos, saltaron sobre mí con sus alas extendidas y atacaron a los robots, estos humanoides blancos tenían lanzas y cuchillos en sus manos, además se veían fuertes. Uno de ellos me tomó del brazo y me introdujo dentro del edificio. Los humanoides blancos de afuera desmembraron a los robots en minutos. Este humanoide Blanco me llevó a una escalera que llevaba a un lugar abajo. Bajamos por esa escalera llena de lianas y enredaderas. A medida que avanzábamos, aparecían más de estás criaturas que me veían sorprendidos, algunos dibujaban una sonrisa en sus picos. Bajamos y bajamos hasta llegar a una zona amplia como un teatro que en vez de sillas tenía nidos hechos con ramas secas. A la cabecera del teatro había un árbol enorme, algunas ramas y su copa salían por el techo de la edificio. A pie de ese árbol habían varios nidos. Todo ese lugar estaba repleto de estás criaturas, tanto adultos como niños. Una criatura se levanta acercándose a mi. Hablaban con unos silbidos y graznidos.
Luego, ese se me acerca frente a frente y me dice:
_ ¿Por qué huías de tu propia gente?
Quedé paralizado al oírlo hablar en mi idioma. Su voz me decía que era una mujer. Casi no salía palabra de mi boca.
_ ¿Cómo es que hablas mi idioma?
_ No me respondas con una pregunta_ Volvió a decir el ave.
_ Mmm... Ehhh... Ellos no tienen buenos propósitos.
_ Son malas personas. ¿Son ellos los mismos que arruinan nuestra selva desde norte?
_ Sí. Yo estaba con ellos. Pero los dejé porque no estoy de acuerdo con su forma de estudiar.
_ Nunca habíamos visto a personas en nuestras tierras. Siempre nos preguntábamos si de alguna forma había vida del otro lado del muro.
_ ¿Cómo es afuera?_ Preguntó de pronto una de las aves cerca al grupo.
Entonces, todas comenzaron a hacerme preguntas relacionadas con lo que había fuera del muro. Eran como ráfagas de preguntas. La mujer que parecía tener el control gritó:
_ ¡Silencio! Hacen que le duela la cabeza. Ven, te llevaremos a nuestro hogar, esta tan solo es la entrada.
_ Mis amigos, aún están afuera.
_ Sabemos quienes son. Ya estamos a la búsqueda de ellos. La noche se acerca y esto se pone muy peligroso.
Ella, junto a varios más me estaban llevando a un lugar más allá de ese teatro, por debajo de la tierra, por un túnel. Hasta salir a un valle enorme rodeado de altas montañas, con ríos caudalosos por todas partes, árboles y selvas, ese valle era como un crater donde hicieron esta comunidad, desde la altura donde estábamos se podía ver todo, más allá del valle, se veía un río más grande donde se unían los ríos más pequeños del valle. Muchas criaturas de estas blancas hacían vida en el valle.
_ Bienvenido a nuestro hogar. Bienvenido a Agua Grande.