Los carros no pasan de moda

1723 Palabras
Nuevamente me despertó Emma, esta vez me movía en la cama de un lado al otro. Me senté. Todos veían al techo en silencio y con una luz encendida, al parecer las criaturas de afuera habían intentado abrir la trampilla. Max dijo: _ Ya son varios intentos por abrir, la última vez fue más violento. Pensamos que entrarían por eso te llamamos para estar más activos. _ Es seguro que ya saben que estamos aquí_ Habló Sam. Entonces los arañazos en la puertesilla volvieron y ahí sí los escuché. Trataban de entrar como sea. El polvo del techo caí sobre nosotros. Los gritos no paraban, éramos como ratones atrapados en su propia ratonera. _ ¿Qué hora es?_ Pregunté. _ Es las una de la madrugada. _ Todavía falta para que salga el Sol. _ Romperán la puerta. ¿Qué hacemos?_ Casi gritó Emma al escuchar los arañazos con más fuerza. Comencé a ver por todo el lugar, era un cuarto pequeño lleno de baratijas, mesas, sillas, una cama, algunas pelotas sin aire, y otras cosas relacionadas con el circo. Pero había un lugar en una de las paredes que me recordó a el vídeo donde estaba el Monje, todo el tiempo, el Monje hablaba en el mismo lugar y detrás de él se veía una puerta de acero color rojiza, así que caminé hasta donde colgaban unos disfraces de payaso y los aparté a un lado dejando a la vista esa puerta. _ El Monje hacía sus videos desde aquí, está puerta estaba siempre detrás de él. Todos voltearon a donde yo estaba y vieron también la puerta. _ ¡Increíble! Ni en un millón de años hubiera notado ese detalle_ Habló Sam acercándose a mi. _ Hay que buscar la manera de abrirla_ Dijo Max al escuchar a las criaturas más furiosas. Sam se acercó a la puerta y giró la manilla y la abrió. _ Estaba abierta. Cogimos todas nuestras pertenencias y entramos por esa puerta. Emma volvió a esparcir el líquido que le había dado Kasandra y cerramos la puerta, la puerta cerraba por dentro con grandes seguros. Había un oscuro pasillo el cual seguimos sin dudarlo y más al escuchar que las criaturas habían entrado a través de la trampilla. Había otra puerta, abrimos y daba el mismo pasillo seguía, cerramos la puerta y seguimos caminando. No veíamos nada sorprendente, solo muros de concretos. Llevábamos las linternas encendidas y seguimos caminando. Escuché como goteras caer, varias filtraciones se comenzaron a ver. _ ¿Por qué un circo tendría un pasadizo secreto? _ Tal vez fue creado después Em. _ ¿Es seguro continuar?_ Preguntó Sam. _ Es más seguro que el cuarto donde estábamos. Caminamos como por media hora hasta toparnos con otra puerta. Con algo de miedo, yo la abrí porque iba adelante. La puerta nos sacó a una especie de estacionamiento subterráneo dónde habían decenas de carros a motor diesel. Todo estaba oscuro y los carros al estar lejos del sol y el agua no estaban tan oxidados, sus cauchos si estaban desinflados. _ Guao! Esto si es poder y regresar a mis tiempos_ Dijo Max acariciando un Jeep montañero n***o. _ ¿Esto eran los vehículos de antes?_ Preguntó Emma. _ Sí. ¿No son geniales? _ No. _ Emma, lo retro nunca pasa de moda. Seguramente que si logramos reparar uno de estos, el camino mañana se nos hará más corto. _ Max tiene razón. _ Bueno, reparemos uno. Pero antes, demos un recorrido por este lugar y veamos que no haya entrada para los salvajes. Eso hicimos. Caminamos por todo el estacionamiento descartando posibles agujeros o entras. El estacionamiento era subterráneo y solo tenía una salida pero la cubría un fuerte portón y afuera no se escuchaban las criaturas nocturnas. Decidimos dormir ahí. Nos instalamos y por fin dormimos después del susto, de no estar esa puerta fuéramos comida de salvaje en estos momentos. Creo que no soñé. Mi cerebro estaba tan agotado ya que solamente dormí. No despertamos a las a las siete de la mañana, de hecho fue Max quien lo hizo. En el estacionamiento aún estaba oscuro porque no entraba la luz del Sol. Me estiré un poco, estrujé mi cara y me levanté, fui a orinar en una esquina con Sam. Luego nos pusimos a preparar el desayuno. Emma era buena cocinera puedo decir. Desayunamos y nos pusimos manos a la obra. Max escogió un carro color plata que estaba en un rincón, él la describió como si esto fuera su pasión: _ La marca Hummer fue reconocida por sus vehículos tipo camión deportivo. Para el año 2019, estaban mucho más reforzada y renovada con características de lujo y confort para que los ocupantes de este vehículo tuvieran toda la comodidad, pero a la vez era brusca y ruda en cualquier terreno que se le presentara, cumplía con las expectativas de los clientes que somos fanáticos de los vehículos rústicos de todo terreno. Aunque el diseño de la Hummer H2 2019 no ha cambiado mucho, presentaba algunas características que la distinguían de las demás, 1. La versión de la Hummer 2019, fue levantada 5 centímetros 2. La suspensión estaba totalmente mejorada 3. Llantas de 35 pulgadas 4. Rines de 20 pulgadas. Esta Hummer H2 2019 también tenía: 1. Un Motor LS V8 de 6.2 L 2. 403 caballos de fuerza 3. 417 lb-ft 4. Transmisión de 6 velocidades 5. Sistema de tracción en las 4 ruedas. ¿No les parece un hermoso bebé? _ Por un momento pensé que hablabas en otro idioma_ Me mofé. _ Es linda, pero, ¿Se puede reparar? _ Claro que sí. Solo sigan mis instrucciones. Comenzamos. El carro no tenía mucho por reparar, solo había que inflar las llantas, cargar el tanque con gasolina y darle agua y aceite. Descubrimos que el estacionamiento era un concesionario dónde vendían ese tipo de carros antiguos. Max se veía con un niño con su juguete favorito. Nos apañamos para inflar las llantas. Entonces mientras esperábamos fue del carro Max subió en él para encender el motor. Rugió como un tigre según Max lo que nos puso alegres. Sam y yo fuimos abrir el portón, descubrimos que ya el Sol estaba despierto, vimos algunas criaturas vegetarianas pastando ya. Fuimos a donde Max y Emma, recogimos nuestras cosas y nos montamos en la camioneta. Max obviamente la conducía. Salimos de ahí con nuestro destino marcado. Conseguir los túneles de salida; si es que existen. Nos colocamos los cinturones, al no tener una carretera, se nos hacía más difícil el recorrido pero Max era un veterano en esto de manejar carros rústicos. Ya como a la media hora de andar el terreno se puso más suave y eso nos permitía ir más rápido. _ Guao! Se siente genial viajar en uno de estos_ Dije emocionado. _ Son lo máximo, pensé que no habían llegado a la venta estás máquinas aquí en Venezuela debido a la crisis. _ ¿Por qué daba ese túnel del circo a un concesionario? Salían los payasos a pasear en ellas?_ Preguntó Emma. _ Me parece que ese túnel fue construido después de la guerra, y casualmente salió en ese lugar, tal vez alguien tratando de huir. ¿Vieron que faltaban tres carros? _ No notamos ese detalle_ Habló Sam. _ Sí, en la lista de los carros que estaba ahí faltaban tres, lo que quiere decir que ese tiempo después de la guerra, muchos se ocultaron debajo del circo; y no payasos precisamente, e hicieron es túnel, seguramente vivieron por ahí por un tiempo y usaban los carros siempre que podían. Luego, cuando llegó Argelia Corp con la supuesta ayuda, usarían los tres carros que faltaban para viaja hasta Caracas donde estaban los demás. _ Me preguntaba: El día que Argelia Corp llegó a Agua Grande, y los mandó a todos a reunirse en Caracas, ¿Fue toda la población que habitaba estas tierras para entonces? Me refiero, cualquiera pudo no ir simplemente por miedo o porque no le dió la gana. ¿Existe esa posibilidad?_ Cuestioné. _ Una vez me hice la misma pregunta, pero, desde que Argelia pisó estás tierras buscó a todo el mundo hasta en los rincones más escondido usando aparatos que escaneaban en lo profundo del suelo y dónde fuera, el que no quería ir era obligado o tal vez hasta los asesinaban. Pero si por alguna razón alguien logró esconderse hasta que ocurrió la conversión, entonces, cuando todos se convirtieron en monstruos obviamente que los conseguirían y los devorarían sin dejar a nadie. _ Bueno, hemos logrado sobrevivir desde que llegamos ya varias noches_ Acertó Sam. _ Sí pero ya han pasado cien años. Imagínese que esas personas "hipotéticas" no fueron vacunas por lo que no se transformaron en nada, sobrevivieron escondiéndose de los monstruos, pero, en cien años, esas personas seguramente ya deben de estar más que muertas naturalmente por falta de comida o simplemente vejez. _ ¿Vejez? Y si tuvieron hijos, estos seguirían sobreviviendo en las ruinas. _ Chicos, sus teorías son algo locas, pero en el más mínimo de los casos de que hubieran personas normales escondiéndose en algún búnker o que sé yo, creo que ya los hubiera visto, me he recorrido estas tierras durante más de cien años. _ Dijiste que estuviste por estas latitudes después de la guerra, después de la conversión nunca mas viniste. _ No hay nadie más por aquí que no sean criaturas monstruosas. Y si hay personas, pues genial, espero les vaya bien, y su gente (refiriéndose a Katamoto y sus secuaces) no los consigan. Se guardó un silencio que solo el motor del carro interrumpía. Nuestras teorías podrían ser ciertas, el ser humano siempre ha sido rebelde y puede adaptarse rápidamente a cambios en su entorno. Entonces Max habló con una sonrisa que nunca había visto: _ De lo que sí estoy seguro es que los carros nunca pasan de moda. Podré algo de música para alegrar el ambiente_ Apretó el volante y siguió manejando. La música la puso de un aparato reproductor que estaba incluído y era bastante movida de un rock en español de algún cantante que una vez hizo vida en Venezuela, música de ese estilo ya no se escuchaba en mi mundo. Lo cierto fue que seguimos avanzando cómodamente en esa Hummer.
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