Algo como dinosaurios

1774 Palabras
Aún nos deslizabamos por esos caminos olvidados y llenos de abandono. Creo que nunca voy a olvidar estos parajes llenos de tanta vida.  Nos detuvimos un momento, todos necesitábamos realizar nuestras necesidades fisiológicas. El paseo en la camioneta también era una experiencia nueva y que me gustaba, en mi mundo los vehículos volaban. Después de hacer lo que iba hacer, me senté debajo de un árbol, busqué en mi mochila y tomé un poco de agua, pero me di cuenta que no estaba el libro aquel que leía, por más que busqué no lo conseguí. _ ¿Qué buscas?_ Preguntó Emma acercándose. _ El libro, creo que lo perdí entre tanto jaleo. _ Que mal. Ya te estaba gustando. _ En serio quería terminarlo. Solo había leído unos pocos capítulos y quería saber el final. Sam llegó corriendo a donde estábamos, venía algo asustado.  _ ¡Hey! Deben venir a ver esto. Salimos todos a ver. En un extremo de donde estábamos había una construcción, era como un viejo KFC, de lo que una vez fue el techo salían ramas de un árbol. Entramos junto a Sam. Adentro había especies de huevos como de medio metro de alto, estaban puesto sobre pequeño nidos, los nidos tenían pequeñas piedrecitas a su alrededor. Conté los huevos y eran como veinte de ellos. Max dijo que nunca había visto esa clase de huevos por ningún lado, de hecho nos dijo, que, aunque los Cherezadis tenían mucho aspecto a un ave, igual seguían siendo mamíferos. Pero en ese momento recordé a los ornitorrincos, eran mamíferos pero ponían huevo. Sin embargo, esto era otra cosa. Cerca de los huevos vimos piel de algo, como cuando una serpiente mudada piel. _ Parece un reptil_ Dijo Max, observando la piel. Unos de los huevos se movió bruscamente. Lo que estaba adentro se estaba preparando para salir. ¿Qué era eso? Si Max desconocía qué era entonces era un misterio. Emma llamó nuestra atención. Fuimos a donde ella. En una habitación contigua, habían huesos triturados desparramados por el suelo. _ ¡Qué mierda!_ Dijo Max. _ ¿Es carnívoro? _ Es muy raro. Es obvio que come carne pero, acá entra mucha luz del Sol, los carnívoros por alguna razón detestan el sol.  Explicó Max pero, esos huevo estaban en un lugar que entraba sol a pesar de que debido al árbol y las lianas había humedad. Y pasó, uno de los huevos comenzó a resquebrajarse, luego uno más y luego otro... _ No quiero estar aquí cuando esa cosa eclocione. Y Emma tenía razón. Si era una criatura desconocido hasta para el mismo Max... Pero Max y Sam estaban embelesados viendo aquellos. De pronto, un agujero en uno de los huevos seguido de una garra del tamaño de la mano de un niño de nueve años. Todos los demás huevos comenzaron a romperse y a mostrar esas garras negras.  _ Esto no me gusta_ Dije dando un paso a la salida. Y así uno de los huevos se quebró todo y mostró a una criatura extraña muy reptiliana. Su boca forrada de dientes, sus ojos como de serpiente color rojos, una cola larga y fina, estaba en dos patas, sus manos delanteras eran palmeadas con garras filosas, en definitiva, aquello tendría que ser una criatura carnívora. _ Un dinosaurio_ Esbozó Max. Comenzamos a dar lentos pasos hasta la salida. La criatura dió un chillido como el de un ave. Los demás huevos también comenzaron a eclocionar dejando ver a la misma criatura. Mientras salíamos aprovechando que la criatura se entretuvo comiendo los huesos que estaban por ahí, vimos y escuchamos en el lado norte de dónde estábamos algo que corría hacia nosotros, se levantaba una nube de polvo y las pisadas se sentían en el suelo. Pude verlos. Eran una especie de dinosaurio, muy parecido al Velociraptor, pero sus patas eran finas y más largas que su cuerpo, su cola también era fina y larga, las patas delanteras también eran largas y podía mantenerse perfectamente en dos patas, su hocico estaba forrado de filosos dientes, sus ojos los tenía de lado como los reptiles y tenía una cresta que iba desde su cabeza hasta el final de cola. Eran como diez de ellos que se acercaban corriendo a ver a sus crías recién nacidas. Corrimos al carro pero era evidente que nos verían y nos siguieron.  Max puso en marcha la camioneta pero ellos comenzaron a seguirnos. Estos animales corrían muy rápido, la camioneta también lo hacía, estos venía casi alcanzandonos, Max Esquivaba todo obstáculo y creaban, eran muchos obstáculos en un lugar que desconocíamos y plagado de construcción abandonadas, además de decenas de criaturas que pastaban por ahí. La camioneta saltaba por riachuelos, salpicaba lodo, saltaba sobre rocas, esquivaba árboles... Pero estos nuevos carnívoros eran tan veloces que de pronto uno saltó sobre el techo de la camioneta hundiendolo un poco. Y dos más golpeaban los costados de la camioneta tratando de que ésta se desequilibrara y así estrellarnos.  _ Me siento como en Jurassic Park_ Dijo de pronto Max.  No sabíamos que era Jurassic Park pero no sonaba bien. Y en efecto, las criaturas lograron que la camioneta perdiera el control y se fuera por un barranco cayendo en un riachuelo arenoso, dió varias vueltas antes de detenerse. Ví todo girar a mi alrededor por unos segundos, luego el motor de la camioneta se apagó y Max preguntaba si estábamos bien. Habíamos quedado cabeza abajo y colgábamos de los asientos asidos del cinturón de seguridad. Pensé por un momento que aquellas criaturas se habían ido pero llegaron de nuevo y comenzaron a tratar de entrar, nos querían ver muertos como fuera. Escuché que desinflaron los cauchos, y comenzaron a romper los vidrios de las ventanas.  _ ¡Nos comerán!_ Gritó Emma.  Max se liberó del cinturón y rápido nos ayudó a nosotros también. Buscó una de las armas que habías sacado de las naves y comenzó a apuntarlas pero no disparaba, cerradas los ojos como para no ver a la criatura morir, ¿Sentía lástima? Como ví que no disparaba y las criaturas ya estaban apunto de entrar, le quité el arma y apuntando a las criaturas comencé a disparar, era la primera vez que usaba un arma y la primera vez que asesinaba algo. El arma era muy potente por lo que los sesos de los animales comenzaron a salpicar en el agua de aquel riachuelo. Cobré valor y salí del carro, Sam me siguió junto con Emma y entre los tres le disparamos, eran cinco de estos animales, uno saltó sobre Sam, lo agarró con sus patas delanteras y lo arrojó contra una roca luego salió corriendo hasta él para clavar su boca con cuchillas en su cuellos pero no le dió tiempo porque yo le disparé destruyendo su nuca y matándolo; ese era el último. Sam se levantó con ayuda de Emma, algo traumado revisándose por si tenía alguna herida. La adrenalina en mi cuerpo era impresionante, hacía que mis manos temblaran y mi corazón estaba por salir de mi pecho. _ ¡Woooow! ¿Vieron eso? Usé un arma_ Gritaba extasiado Sam.  _ Es lo más fácil del mundo_ Se vanaglorió Emma, ya que ella era experta usando armas.  _ Ajá... Pero no tomaste la delantera en disparar mientras los animales casi nos comen_ Le dijo Sam. _ Mejor cállate antes de que... _ ¡Buen trabajo muchachos!_ Dijo Max. _ ¿Y qué pasó contigo?_ Le Pregunté a Max. _ Es que, nunca he matado a una criatura después de la conversión. Comenzamos a recoger todo lo que era necesario y a guardarlo en las mochilas.  _ ¿Cómo? ¿Cien años viviendo entre salvajes y no has matado a ningún?  _ A noche mataste dos_ Dijo ahora Emma. _ Sí, anoche. Y no saben lo mal que me sentí. Fue algo raro, siento de una u otra manera, soy parte de ellos.  _ Pero esas cosas no eran personas evolucionadas en monstruo, era un animal parecido a un puto dinosaurio que casi nos mata_ Habló Sam un poco alterado, tal vez efectos de la adrenalina.  _ ¡Igual era un ser vivo! _ Si algo atenta contra nuestras vidas debemos hacer algo, ¿O no?_ Esta vez fue Emma. _ Sí, lo sé, pero sencillamente no pude. ¿Cuál es el problema? _ El problema aquí es que si nos vuelven a a****r otra criatura no se, un Gangresh, no contamos contigo para salvarnos. _ ¡Basta Sam! _ Robert, básicamente lo trajimos a él para que no solo nos guiara a unos túneles que son bastante efímeros, sino también para que nos protegiera, claro como lo vimos con tantas armas en su perfecta casa suponíamos que eras un militar asesino todavía.  _ Pues no, me dediqué a estudiar y proteger a muchas criaturas, ya lo dije, soy como Adán en el paraíso. _ ¿Quién coño es Adán?_ Preguntó Sam. _ No lo entenderías, se me olvidaba que son los chicos del futuro. _ Creo que discutiendo no lograremos nada_ Dije. _ ¿Entonces para que carajo lo trajimos? No puede ni disparar un arma en un lugar donde estamos expuestos a cualquier ataque, no solo de esas malditas criaturas, sino también de los agentes de la muerte comandados por Katamoto. Max se le acercó a Sam, viéndolo de cerca, le colocó la mano sobre el hombre y mágicamente cerró la herida de Sam que le había hecho aquella criatura en el hombro. _ No podré quitar vida, pero si puedo repararla. Todos nos quedamos en silencio. Max salió a donde estaba el cuerpo de una de las criaturas y la vió estudiando un poco su anatomía. _ ¿Qué crees que sea?_ Pregunté. Sam se había ido a recoger cosas con Emma, ellos hablaban quién sabe qué. _ Como dije nunca los había visto. Son muy parecidos a los Velociraptores dinosaurios carnívoros que obviamente se extinguieron hace millones de años, pero me pregunto si realmente son dinosaurios creados por Argelia Corp, o es alguna criatura evolucionada como todas las demás. _ ¿Una lagartija tal vez? _ No lo sé. Lo extraño es que, el Sol no le afectó, y a todos los carnívoros de del experimento de Argelia Corp eso les afecta.  _ Bueno, sea lo que sea, ya está muerto, y si no me equivoco, deben de haber muchos más por estás zonas. Deberíamos seguir, los árboles bailarines deben de estar cerca_ Dije subiéndome una mochila sobre mis espalda. Todos montaron sus mochilas y comenzamos a caminar con rumbo a esos árboles y ahora más desprotegidos sin la camioneta.
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