¿En dónde carajos me había metido? Este hombre decía ser un hombre lobo, y afirmaba que yo también lo soy y por si fuera poco también su pareja predeterminada, esto no podía estar pasando. No me atreví a decir más de una palabra, estas personas estaban mal de la cabeza eso era seguro. —Venus…—Dijo Dael acercándose a dónde me encontraba, retrocedí cada paso que el avanzaba hasta que dejo de hacerlo. —Ustedes están locos—Dije más asustada de lo que ya estaba. —Necesito que te calmes—Dijo esta vez en un intento de hacerme entender. Pero no había más nada que entender que la condición mental en que estaban. —Debo irme—Dije y fui directo hacia la puerta, pero cuando intenté abrirla estaba trabada—Déjame ir—Rogué cuando lo sentí avanzar más cerca de mí. —Créeme esto tampoco ha sido de mi

